RUTA POR EL BOSQUE FINLANDES – RASCAFRÍA (Madrid)

Finlandia queda a miles de kilómetros de Madrid, pero tenemos la suerte de poder sentirnos por un momento en este país nórdico visitando el Embarcadero de Rascafría. Aunque no es necesario preparar maletas ni coger aviones, yendo con niños es mejor tener toda la información para planificar las actividades, por lo que aquí os contamos todo lo necesario para hacer en familia esta ruta por el Bosque Finlandés.

INICIO DE LA RUTA – CAMINO A LA RUINA DEL MOLINO DE LOS BATANES

El Bosque Finlandés se encuentra cerca del centro de Rascafría, por lo que proponemos el comienzo de nuestra ruta desde uno de los aparcamientos gratuitos del municipio. No obstante, se trata de una ruta circular a la cual se puede acceder desde distintos lugares, de modo que el inicio de la ruta depende de dónde se aparca el coche.

Llegar desde Madrid hasta el aparcamiento de inicio que proponemos, que se encuentra frente al Centro de Salud de Rascafría, puede realizarse por dos rutas:

  • por la A-1 en dirección M-607 hacia Colmenar Viejo y luego por la M-604,
  • por la A-6 en dirección M-601 hacia Navacerrada para continuar por la M-604.

Desde el aparcamiento, hay que dirigirse calle abajo, para alejarse del casco urbano y adentrarse en zona más arbolada. Tras unos metros, se termina el asfalto y comienza el camino de arena que se seguirá durante todo el tramo de ida hasta el Puente del Perdón.

Siguiendo el camino de tierra a la derecha, el camino cruza el puente para dejar bajo nuestros pies el Río Lozoya o de la Angostura, el cual seguiremos en paralelo durante toda la ruta. Se puede bajar al río por aquellas zonas abiertas entre árboles.

Continuando por el camino de arena, encontraremos a las ruinas del Molino de los Batanes a la izquierda. El acceso a las ruinas no está permitido, pero siempre puede verse desde fuera a través de la verja.

HACIA EL BOSQUE FINLANDÉS

Más o menos frente a las ruinas del Molino de los Batanes hay un puente de madera con la barandilla roja a la derecha de nuestro paso. Este puente es un bonito lugar desde donde hacer fotos al río, pero para poder continuar la ruta, no hay que cruzarlo.

Unos metros más adelante del puente rojo y las ruinas, se encuentran un desvío a la derecha que dirige hacia el Bosque Finlandés. Al poco de coger el desvío, el paisaje se abre descubriendo la belleza de la pequeña laguna de agua y el embarcadero. Para que os hagáis una idea, esta es una composición de las vistas en las 4 estaciones del año. Precioso, ¿verdad?

Tras las fotos de rigor, recomendamos bordear la lámina de agua. Nosotros tuvimos la suerte de encontrar justo frente a la caseta de madera, pero al otro lado de la laguna, un refugio con ramas propia de “El último superviviente”.

Al bordear la laguna por el camino, prácticamente se llega al mismo sitio antes del desvío, aunque antes se pasa por el cartel de madera que anuncia el Bosque Finlandés así como por un mini puente de madera (básicamente unos tablones) que salva un arroyuelo.

Una vez retomado el camino en el sentido que teníamos antes nos encontraremos con inmensos árboles. De ahí el nombre del sendero, El Camino del Papel, que hace referencia a la industria papelera de la época y que comunica el molino, los árboles y el Monasterio donde vivían los monjes que fabricaban el papel.

Al final del camino, llegaremos al Puente del Perdón.

FINAL DE LA RUTA – DEL PUENTE DEL PERDÓN A RASCAFRÍA CENTRO

El Puente del Perdón es el lugar desde donde comienza el viaje de vuelta para cerrar esta ruta circular. Este puente de piedra granítica debe su nombre a que en él se celebraban los juicios a los presos quienes pedían perdón y clemencia. No pediremos perdón ni clemencia pero sí contemplaremos las preciosas vistas al Monasterio de El Paular desde alguno de sus descansaderos con bancos de piedra en semicírculo.

Tras cruzar el Puente del Perdón por su suelo empedrado, encontraremos el Centro de Visitantes de El Valle del Paular donde se puede obtener información sobre la zona e incluso visitar las exposiciones que tengan disponibles (nosotros vimos una exposición fotográfica sobre el Parque Natural de la Sierra de Guadarrama).

El tramo desde el Centro de Visitantes hacia el aparcamiento de inicio está asfaltado y transcurre paralelo al río (en la foto un mural sobre las rocas de la zona). Por ello, a nuestro paso encontraremos con pequeños miradores desde donde contemplar la bajada del río y algún salto de agua muy vistoso.

Tras pasar frente a la Oficina de Turismo, hay que girar a la derecha para llegar al aparcamiento de inicio, dando por concluida esta ruta.

DATOS GENERALES DE LA RUTA

Cuando vas con niños, toda planificación es poca, así que hemos preparado este croquis en el que mostramos la ruta y los principales puntos de interés.

  • Distancia: Aprox. 5 km
  • Tipo de ruta: Circular
  • Dificultad: Fácil
  • Tiempo: 2 – 3 horas (según el paso de los niños y los descansos)
  • Servicios:
    • Pequeña zona de merendero (mesas y bancos)
    • Centro de Visitantes Valle del Paular
  • Aparcamiento: Al comienzo-final de la ruta y frente al Centro de Visitantes  Valle del Paular. Gratuito.
  • Niños: Si (a partir de 8 años)
  • Carrito: Si

Para finalizar esta publicación, queremos agradecer la aportación fotográfica a las siguientes cuentas de Instagram:

Visita los siguientes enlaces si buscas tras rutas circulares cerca de Madrid:

 

Vistas a La Maliciosa

Ruta por el Embalse de Navacerrada (Madrid)

Rodeado de las cumbres más destacables del Parque Nacional de la Sierra Guadarrama, es decir, Siete Picos, La Maliciosa y La Bola del Mundo, se encuentra el Embalse de Navacerrada. ¿A quién no le apetece hacer una ruta con semejante panorámica? A continuación te contamos todos los detalles para que prepares tu ruta perimetral al Embalse de Navacerrada.

COMO LLEGAR al inicio de la ruta

El punto de partida de esta ruta es la explanada de tierra que hay junto a la Presa del Embalse. Para llegar hasta aquí desde Madrid, es necesario seguir la A-6 hasta la salida 39 hacia el Puerto de Navacerrada. Desde aquí, continuar por la M-601 dirección Navacerrada. Al poco de cruzar Collado Mediano, la carretera se bifurca en el desvío hacia Becerril de la Sierra, el cual debe tomarse porque justo ahí, está la zona de aparcamiento.

Vista Panorámica de las cumbres del PN Guadarrama

Vista Panorámica de las cumbres del PN Guadarrama

Para comenzar la ruta circular por el Embalse de Navacerrada, es necesario cruzar la carretera que recorre la presa, ya que el aparcamiento está en el lado opuesto. Con el fin de evitar riesgos, recomendamos andar unos metros por la acera derecha de la presa y así poder ver adecuadamente que no venga ningún vehículo mientras se cruza al otro lado.

PRIMER TRAMO DEL EMBALSE DE NAVACERRADA

Para pasar al otro lado de la valla perimetral del embalse, hay que utilizar las puertas que están frente al aparcamiento y junto a los carteles informativos del Canal de Isabel II.

Una vez al otro lado de la valla y en paralelo a la lámina de agua, comienza el recorrido de la ruta. No hay pérdida ya que sólo se puede ir a la izquierda, pues yendo a la derecha nos chocaríamos contra el muro de la presa.

Toda la ruta es muy fácil y no entraña peligro; no obstante, justo en el comienzo hay un pequeño tramo de rocas por las que hay que pasar con precaución para evitar caídas. Una vez salvados estos 20 metros, los niños podrán correr y saltar a sus anchas. Eso sí, recordad que en el embalse no está permitido el baño ni ningún deporte acuático a excepción de la pesca y con el correspondiente permiso.

Continuando un tramo bastante extenso en paralelo al agua, aparece un puente largo de madera que hay que cruzar para llegar a la pradera del embalse. Al final del puente se encuentran carteles informativos de la ruta y su entorno.

LA PRADERA DEL EMBALSE DE NAVACERRADA – segundo tramo

Justo después del puente largo de madera, se abre la pradera del embalse, un terreno mucho más llano y extenso entre el agua y el camino que el primer tramo de la ruta. Por esta parte de la ruta, atravesaremos pequeños puentes de madera y pasaremos cerca de una zona de entrenamiento urbana.

Justo en la mitad de la extensión de la pradera, encontramos un pequeño puente de madera. Si en lugar de cruzar el puente, nos adentramos un poco en el bosque, encontraremos un pequeño salto de agua de un arroyuelo. ¡Ojo, cuidado con los niños!. Esta zona puede ser peligrosa ya que no hay valla que acote la “cascada”, pero merece la pena andar menos de 100 metros para ir a verla.

Tras cruzar el puente, la ruta continua hasta adentrarse en una zona más sombreada por los árboles y desde donde se puede acceder fácilmente a la lámina de agua del Río Navacerrada y al puente que lo cruza.

TRAMO FINAL – FUERA DE LA VALLA PERIMETRAL

Nada más alejarnos del río, hay que salir de la valla perimetral para continuar por fuera. En el caso de no hacerlo y continuar en paralelo cerca del agua, tras unos metros el camino queda cerrado por el embalse y las rocas, por lo que habría que salir de la valla por las salidas para pescadores. Yendo con niños, y siendo el final de la ruta, es conveniente salir antes de la valla para no andar más metros de los necesarios ni andar por el camino ya recorrido.

El tramo final de la ruta transcurre por la parte exterior de la valla perimetral, pasando una pequeña zona de merendero bajo árboles y una fuente de piedra (cuando fuimos no había agua).

Finalmente el sendero junto a la valla alcanza la presa, la cual hay que recorrer para llegar al aparcamiento y así dar por concluida la ruta. Hay que tener mucho cuidado en este tramo porque los coches circulan por la presa camino a Becerril de la Sierra. Si cruzamos a la acera de enfrente de la presa, se puede ver la estación de tratamiento de aguas y la rampa de salida de agua de la presa, bastante interesante para mostrar a los niños cómo funciona el ciclo del agua del embalse.

DATOS GENERALES DE LA RUTA

Cuando vas con niños, toda planificación es poca, así que hemos preparado este croquis en el que mostramos la ruta y los principales puntos de interés.

  • Distancia: Aprox. 5 km
  • Tipo de ruta: Circular
  • Dificultad: Fácil
  • Tiempo: 2 – 3 horas (según el paso de los niños y los descansos)
  • Servicios:
    • Pequeña zona de merendero (mesas y bancos) en el tramo final de la ruta
    • Zona de entrenamiento
    • Para otros servicios, el centro del municipio de Navacerrada está a menos de 1 km.
  • Aparcamiento: Al comienzo-final de la ruta. Gratuito.
  • Niños: Si (a partir de 8 años)
  • Carrito: No. Aunque hay zonas de camino, algunos tramos no pueden salvarse.
  • IMPORTANTE:
    • No está permitido el baño ni ningún deporte acuático a excepción de la pesca y con el correspondiente permiso.
    • No está permitida la acampada

Ruta por el Embalse del Pontón Alto – Segovia

Muy cerca de la Ruta de la Boca del Asno, y casi lindando con los terrenos de La Granja de San Ildefonso, se encuentra el Embalse del Pontón Alto. A pesar de ser un embalse de pequeño tamaño, el menor de la Cuenca Hidrográfica del Duero a la que pertenece, su entorno hace que sea un sitio idóneo para hacer una ruta con niños. Además, dada su cercanía a La Granja de San Ildefonso, la combinación ruta – paseo por los Jardines del Palacio Real da lugar a una jornada perfecta en familia.

COMO LLEGAR AL EMBALSE del PONTÓN ALTO

Para llegar al Embalse del Pontón Alto, desde Madrid, debemos tomar la A-6 y dirigiros hacia el Puerto de Navacerrada. Tras coronarlo, continuaremos en dirección Segovia. Una vez recorridas las curvas de Las Siete Revueltas pasaremos por delante de las áreas recreativas de la Boca del Asno y Los Asientos. Siguiendo en dirección a Segovia, llegaremos. hasta la rotonda de la Puerta de Segovia, la puerta de hierro que abre paso hacia el Palacio Real de La Granja de San Ildefonso. En esta rotonda tenemos que tomar la salida a la izquierda (justo el lado opuesto a la Puerta).

Siguiendo recto por la CL-601 pronto cruzaremos la lámina de agua del embalse. Nada más cruzar el puente que lo atraviesa, hay que tomar la rotonda hacia el aparcamiento que queda al otro lado de la carretera (prácticamente hay que hacer como un cambio de sentido). Desde este aparcamiento comenzaremos la Ruta por el Embalse Pontón Alto.

RUTA paralela AL AGUA

En el aparcamiento del Embalse del Pontón Alto encontramos unas puertas giratorias de metal junto a unos paneles informativos que nos darán paso al área de especial protección de la Sierra de Guadarrama. Desde el otro lado de las puertas podremos comenzar el recorrido de nuestra ruta yendo en paralelo a la lámina de agua.

Continuando el sendero de tierra llegaremos a un pequeño puente de madera el cual atravesaremos siendo el camino hacia Valsain. Siguiendo este sendero, comenzaremos un pequeño ascenso por una zona despejada de vegetación que permite tener una panorámica desde arriba de la cola embalse.

Más adelante, el recorrido se adentra entre los árboles, perdiendo de vista la lámina de agua; sin embargo, en pocos metros, llegaremos a la orilla del río Eresma y continuaremos la ruta en paralelo al río.

En función del caudal del río, éste se puede atravesar por unas rocas que hacen las veces de puente. Si el caudal del río sea importante, este “puente de rocas” dará lugar a un pequeño salto de agua. En el caso de que el caudal sea escaso, recomendamos no cruzarlo en este punto. Eso sí, los niños querrán “poner a prueba” su equilibrio y cruzarán de lado a lado unas cuantas veces.

Rebasada la zona del “puente de rocas” llegaremos a un puente de madera que atraviesa el río Eresma desde las alturas. Se trata del Puente de las Pasaderas. Es por este puente por donde proseguiremos la ruta para dirigirnos de vuelta al punto de inicio. En el Puente de las Pasaderas encontraremos el hito de la Ruta de las Pesquerías Reales como Sendero de los Reales Sitios.

al otro lado del río

Al otro lado del río, nada más cruzar el Puente de las Pasaderas, nos encontraremos una pista de tierra que tendremos que tomar a la izquierda. Esta parte de la ruta es más ancha y más despejada de árboles.

Llega un momento en que la pista de tierra empieza a inclinarse un poco y al coronar encontraremos una puerta metálica que tendremos que flanquear para poder continuar el camino. Para pasar por ella, tan sólo hay que deshacer el nudo de la cadena o cuerda (y ya sabemos, hay que dejarlo todo como estaba).

Dado que cercana a esta parte de la ruta hay un picadero, no es extraño que os encontréis caballos en esta zona. Mucho cuidado al acercarse a ellos y mucho respeto.

Al poco de cruzar la puerta metálica, cruzaremos el Puente del Niño. Se trata de un puente de piedra por debajo del cual pasa el Arroyo del Rastrillo. A efectos visuales, parece que es el mismo camino de antes, tan sólo puede identificarse como puente por el reborde de granito.

Al otro lado del Puente del Niño seguiremos el camino de la izquierda, que trascurre por detrás de los Huertos de Palacio. Al final del tramo de huertos, llegaremos a una pequeña pasarela de hormigón que tendremos que atravesar de uno en uno (el único punto complicado de la ruta (unos 5-10 metros)).

Tras la pasarela tenemos tres opciones para proseguir la ruta (así lo marcamos en el croquis):

  • Ruta original: Si tras la pasarela tomamos el sendero de la izquierda, el camino nos llevará entre los árboles, en paralelo al Embalse del Pontón Alto. Para salir de la zona protegida del embalse, habrá que cruzar la puerta metálica que da a la carretera CL-601 y sale a la misma por delate de la zona de depuración.
  • Alternativa 1: Si tras la pasarela tomamos el sendero de la izquierda y a lo pocos metros, tomamos el de la derecha, el camino nos llevará al punto limpio y de ahí hasta la carretera CL-601.
  • Alternativa 2: Si tras la pasarela tomamos el sendero de la derecha, el camino nos llevará muy por detrás del punto limpio y de ahí hasta la carretera CL-601.

Para volver al aparcamiento de inicio, independientemente del recorrido que tomemos tras la pasarela, es necesario continuar en paralelo a la carretera. Nada más salir a ésta, hay que girar a la izquierda para ir en dirección al aparcamiento y una vez crucemos el puente sobre el Embalse, llegaremos al final de la ruta.

DATOS PRáCTICOS DE LA RUTA

Para que resulte más sencillo hacer el seguimiento de la ruta, hemos preparado el siguiente croquis con el recorrido y los lugares de interés.

A continuación, incluimos los datos generales de la ruta:

  • Distancia: 4 km
  • Tipo de ruta: Circular
  • Dificultad: Fácil, sin desnivel.
  • Tiempo: 2 horas (según el paso de los niños)
  • Servicios:
    • Área Recreativa El Robledo:
      • Zona de pic-nic en el Área Recreativa El Robledo
      • Zona infantil en el Área Recreativa El Robledo
      • Aparcamiento (gratuito)

    • La Granja de San Ildefonso:
      • Zonas de restauración en La Granja de San Ildefonso
      • Tiendas
      • Palacio Real de La Granja de San Ildefonso (acceso de pago)
      • Jardines del Palacio Real de La Granja de San Ildefonso (acceso gratuito)
      • Aparcamiento

  • Aparcamiento: En el aparcamiento de Pontón Alto al inicio de la ruta. Gratuito.
  • Niños: Si (a partir de 6 años)
  • Carrito: No
  • Atención:
    • No se permite el baño
    • Puede haber caballos sueltos. Tan sólo tener precaución y no molestarlos.

RUTA POR EL VALLE VERZASCA (SUIZA)

Si hablamos del Valle Verzasca, quizá muchos no sepamos ubicarlo en el mapa. Si decimos que sale en Goldeneye, la película de James Bond, nos empieza a sonar una presa gigante… Pues bien, el Valle Verzasca es un precioso valle de la parte baja de los Alpes del Lago Mayor y el Tesino en Suiza. Se encuentra rodeado de escarpadas montañas y regado por numerosas cascadas que desembocan en el río que le da nombre. Sus aguas turquesas, dignas de las mejores fotos de Instagram, sus piscinas naturales y el entorno hacen de este valle un lugar muy interesante para disfrutar de un día en familia si estás visitando la zona. Sigue leyendo para conocer los detalles de la ruta que proponemos en lo que llaman «Las Maldivas de Milán«, eso sí, con el agua muuucho más fría.

EL INICIO – Ponte dei Salti

Comenzamos esta ruta desde el aparcamiento localizado junto a la carretera del Valle Verzasca en Lavertezzo, una pequeña comuna de montaña en el Valle Verzasca. Es importante reseñar que, a pesar de lo recóndito del lugar y de pagar la hora a precio de oro, el aparcamiento se completa de buena mañana, por lo que conviene llegar antes de las 11 en época estival o en fin de semana.

Tras abandonar el aparcamiento, caminaremos aguas abajo del río para llegar al Ponte dei Salti (Puente del Salto) que se encuentra a nuestra derecha. El Ponte dei Salti es un puente medieval de doble arco construido en piedra que muchos utilizan de trampolín para caer en las turquesas aguas del río Verzasca. Aunque este arco es sólo el comienzo de la ruta, y tendremos que atravesarlo para proseguir nuestro camino, merece la pena pararse a contemplar su belleza. El color de las aguas es tan atrayente que estaréis tentados de montar campamento junto al puente y nada más llegar a la zona; sin embargo, os recomendamos que desechéis esta idea; el puente es una zona con mucho ruido y muy transitada.

Recuperados de la hipnosis que causa el puente y las hazañas de los intrépidos saltarines, toca reanudar la marcha al otro lado del puente, en la parte más boscosa y aguas arriba del río (es decir, doblamos a la derecha del puente).

En este lado del río Verzasca, el arte se funde con la naturaleza ya que el recorrido está salpicado por las obras de arte de la exposición “Un Sentiero per l’Arte”. Traducido como Un sendero por el arte, incluye un total de 20 obras de artísticas suizos, italianos y alemanes.

RECORRIENDO EL BOSQUE

Esta parte del recorrido comienza con un pequeño desnivel del terreno. Dado que el camino transcurre entre árboles, la subida se salva con los escalones que se forman entre las rocas y las raíces de los árboles. Estos desniveles (poco pronunciados) se encuentran a lo largo de todo el camino, pero en algunos tramos hay que tener cuidado pues están cerca de la pendiente que desciende hacia el río.

Una vez alejados de la zona cercana al Ponte dei Salti, llegaréis a una zona más ancha del río en donde se forman pequeñas pozas de aguas más tranquilas. Esta zona se llama Spiaggetta dei Sassi, lo que traducido sería Playa de Guijarros. Aunque no es una zona muy amplia, hay espacio suficiente para poder hacer un picnic, darse un chapuzón y disfrutar el entorno. Mucho cuidado con salirse de la zona de las pozas ya que la corriente puede ser fuerte.

Siguiendo por el camino del bosque, pasaremos delante de unas construcciones en piedra totalmente derruidas. Incluso una de ellas se ha convertido en una curva al derruirse el techo y dejar una cavidad (ojo, ¡no pasar!, sólo asomarse desde fuera). Es increíble ver cómo la vida del bosque ha integrado perfectamente las construcciones y las piedras están llenas de musgo.

Pocos metros después de las construcciones derruidas, la frondosidad de los árboles queda interrumpida porque hay que cruzar un afluente del río. Para ello hay que trepar por las rocas y cruzar pequeños pasajes de metal que permiten salvar los saltos de agua. Tras atravesar el afluente, se abre de nuevo el camino por el bosque.

Al poco de coronar unas escaleras de madera, veremos al otro lado del río una agrupación de casas pertenecientes a la comuna de Brione en el Valle Verzasca. Es aquí donde se encuentra el puente de metal que nos indica que la ruta ha llegado a su fin y emprender el camino de vuelta. Pero si las fuerzas de los peques flaquean, un adulto puede regresar al aparcamiento de inicio caminando por la carretera (sería como hacer una ruta circular); mientras, el resto del grupo espera tomando algo en un bar cercano al puente. No recomendamos hacer la ruta circular con niños para evitar que éstos caminen por una carretera con muy poco arcén.

DATOS PRÁCTICOS DE LA RUTA
  • Tipo de ruta: Lineal. Se puede hacer circular pasando por un tramo largo de carretera (no recomendable para hacer con niños).
  • Distancia: 3.5 km (ida). Si se hace circular son 6 km (no recomendado para niños pues hay un tramo de 2,5 km por carretera).
  • Tiempo: 3-4 horas (parando para comer y chapuzón)
  • Dificultad: Media. No hay mucho desnivel pero el sendero discurre entre rocas y las raíces de los árboles. Además la zona de agua puede ser peligrosa con niños muy pequeños. Recomendable a partir de 4 años.
  • Servicios en la zona de inicio-fin de ruta:
    • Aparcamiento (de pago: 2€/h por un máximo de 5h)
    • Restaurantes y bares en los pueblos de la zona
    • Zona de baño pública
    • Exposición “Un Sentiero per l’Arte” (esta ruta lo recorre parcialmente)
  • Carrito: No.

Este es un croquis de la ruta en el que se incluye el recorrido y los lugares de interés así como la alternativa para hacerla circular:

Si quieres conocer más sobre Suiza, sigue el siguiente enlaces:

Ruta del Agua – Embalse de La Jarosa (Madrid)

El Embalse de la Jarosa, ubicado en el municipio de Guadarrama, es el más pequeño de la Sierra de Madrid, aunque no por ello falto de belleza. Comprendido dentro del Parque Nacional de Guadarrama, el embalse y su entorno permiten la práctica de actividades en plena naturaleza siempre dejando aparte las actividades náuticas y de baño que están prohibidas.

Para disfrutar de la naturaleza y conocer esta zona, os recomendamos hacer una ruta en familia por el embalse, siendo La Ruta del Agua, la más apropiada para hacer con niños (dada su facilitad y corta distancia). No obstante, os dejamos el siguiente enlace en el que podréis encontrar otras rutas más complicadas en el entorno de La Jarosa.

A continuación os contamos todos los detalles necesarios para que organicéis vuestro plan con niños por el Embalse de La Jarosa en plena naturaleza y a pocos kilómetros de Madrid capital.

Ruta del Agua – Embalse de la Jarosa

Para llegar al Embalse de La Jarosa, a unos 60 kilómetros de Madrid, es necesario seguir la A-6 y luego tomar la M-614 en el kilómetro 47. En la primera rotonda debemos seguir dirección Guadarrama y en la segunda tomar el desvío a la calle Fuente del Espino. En las siguientes dos rotondas continuaremos todo recto hasta que la carretera se cruce con la calle San Macario, que habrá que tomarla a la izquierda. Esta calle desemboca en la Carretera de La Jarosa que nos llevará hasta el acceso al embalse, que está a la derecha y señalizado.

Una vez alcanzado el acceso al embalse, hay que continuar por la carretera que lo bordea y desviarse en la salida de La Jarosa II. Nada más tomar el desvío, podréis buscar sitio para aparcar.

Después de abandonar el coche, hay que volver hacia el desvío de la carretera para continuar por la pista de tierra que bordea el embalse de la Jarosa. Es aquí donde se encuentra el hito de madera que da comienzo a la Ruta del Agua.

Desde la pista de arena podremos acceder a la laguna de agua por las distintas puertas en el vallado. Merece la pena acercarse al agua de La Jarosa para contemplar las vistas y ver de frente la presa. Ojo con los peques que el acceso al agua es directo desde el interior del recinto vallado.

Siguiendo la pista de arena, llegaremos a un pequeño arroyuelo que habrá que atravesar (cuidado no os mojéis los pies), para luego pasar la puerta de metal que impide la entrada a vehículos.

Tras atravesar la puerta, continuaremos por la pista de arena desde donde se divisan unas preciosas vistas del embalse de la Jarosa ya que es una zona más elevada. Normalmente en esta zona suelen verse pacientes pescadores con sus cañas.

Al poco de cruzar la puerta, el camino empieza a alejarse de la lámina de agua para empezar a ir en paralelo al Arroyo Picazuelo e incluso ascendiendo un poco por una pequeña cuesta arriba.

Cuando el camino se ensancha, tomando la bifurcación a la izquierda se llega al cercado que limita el coto de caza del Palacio de El Escorial. En este momento de la ruta, tendréis que sopesar si visitar el cercado o si continuar la ruta, todo depende del cansancio de los peques, ya que la visita al cercado implica desviarse un poco y habría que retroceder sobre vuestros pasos para retomar la ruta.

Una vez de vuelta en la ruta, subiremos una cuesta pronunciada. Tras coronarla, veremos de frente, y tras otra cuesta al final de la red eléctrica, la Cruz del Valle de Los Caídos. Si los peques tienen fuerzas, os recomendamos que os acerquéis a verla. No obstante, tened en cuenta que para continuar la ruta es necesario retroceder sobre vuestros pasos.

Para finalizar la ruta desde este punto, tan sólo es necesario continuar de frente por la pista de arena y bajar hasta llegar al punto de inicio. Para llegar al mismo será necesario atravesar una barrera que impide el paso de vehículos.

Datos Prácticos de la ruta
  • Tipo de ruta: Circular
  • Distancia: 3.5 – 4 km
  • Duración: 2 horas
  • Dificultad: Baja, sólo unas pequeñas cuestas fáciles
  • Servicios en la zona de inicio-fin de ruta:
  • Carrito: No. Podría usarse un carrito de ruedas “todo-terreno” aunque en las cuestas hay algunas cárcavas que dificultarían el paso.

Para que planifiquéis vuestro día recorriendo la Ruta del Agua del Embalse de La Jarosa, aquí os dejamos un croquis con los lugares más destacables:

ESCAPADA CON NIÑOS – MONASTERIO DE PIEDRA

Si hay un lugar donde el agua se convierte en espectáculo, ése es el Monasterio de Piedra. Como su nombre indica, este lugar de espectacular belleza tiene un Monasterio Cisterciense que data del siglo XIII. Yendo con niños y siendo amantes de la naturaleza, lo que más nos impresionó fue el Parque Jardín que acompaña al edificio, por lo tanto, en él nos centraremos. Bañado por el río Piedra, de ahí también su nombre, este jardín muestra cómo el agua ha creado un paisaje a su antojo, lleno de cascadas, grutas y lagunas para deleite de los visitantes. Continúa leyendo y descubre este precioso lugar, idóneo para una escapada en familia y con niños.

COMENZANDO EL RECORRIDO DE LOS JARDINES DEL MONASTERIO DE PIEDRA

El Monasterio de Piedra está ubicado en Nuévalos, Zaragoza, y para llegar hasta allí desde Madrid se requieren unas tres horas en coche. Aunque se podría ir y volver en el día, recomendamos hacer noche en la zona. 6 horas de coche y, mínimo, unas 5 más recorriendo el Monasterio de Piedra puede ser “too much” para los niños.

Nada más dejar el coche en el aparcamiento, hay que dirigirse hacia la entrada (previo paso por taquilla si no lleváis vuestras entradas). Tras pasar la valla-entrada, hacerte la correspondiente foto de bienvenida y coger el plano del recorrido, comienza una bajada que lleva al Vergel de Juan Federico Muntadas, con praderas de césped y árboles infinitos. Es en este momento, o al menos así nos ocurrió a nosotros, cuando que te das cuenta que estás en un lugar especial. De hecho, verás que hay gente tumbada en el suelo disfrutando de la calma y la energía que desprende.

Continuando el sendero, pronto de divisa una de las cascadas más espectaculares, La Caprichosa. Esta cascada se puede contemplar desde varios puntos, pero el más cercano al agua es el mirador del mismo nombre, previo paso por las pequeñas grutas de la Pantera, de la Bacante y del Artista.

Desde el Mirador de La Caprichosa, uno de los puntos más altos de la visita, comienza un recorrido por una zona de pendiente ligera en paralelo al cauce del río que incluso se llega a cruzar por un puente de madera. ¡Por todos lados se puede ver cómo corre el agua y se forman pequeños saltos y cascadas a su paso!

LA GRUTA IRIS Y LA ZONA DE PISCIFACTORÍA

Entre cascadas y saltos de agua, poco a poco se comienza a descender hasta llegar a la espectacular Gruta Iris. Llegar hasta ella es toda una aventura pues hay que introducirse en el interior de la roca y recorrer estrechos pasadizos con escaleras creadas en la propia piedra. ¡Los niños se sentirán como en auténticos exploradores!

La Gruta Iris es una enorme cavidad en la roca que alberga un pequeño lago de un color azul precioso desde donde se puede ver cómo el agua de la Cascada Cola de Caballo cae desde las alturas. 

Tras recorrer todos los pasadizos y escaleras de la Gruta Iris, se llega al exterior, al mismo pie de la  Cascada Cola de Caballo. Verla de frente impresiona, no sólo por su belleza sino porque minutos antes has estado justo detrás en el interior de la tierra.

A partir de este punto, el recorrido vuelve a ser más o menos llano dado que se encuentra la zona de Las Pesqueras. Se trata de grandes balsas de agua llenas de truchas, pues es un centro de piscifactoría. Aquí los niños disfrutarán mucho dando de comer a los peces.

Las final de la zona de piscifactoría está el Lago Espejo y la Peña del Diablo que conforman un paisaje increíble.

El camino hacia la salida está acompañado de zonas frondosas y pequeños rincones para disfrutar de la naturaleza como la Cascada de los Chorreaderos donde múltiples chorros de agua recorren una pared llena de vegetación.

MÁS ALLÁ DEL PARQUE JARDIN

Además de la visita a esta paraje natural, en el Monasterio de Piedra se puede disfrutar de las exhibiciones de aves rapaces en la pradera preparada al efecto que se encuentra justo a la salida del Parque Jardín. Durante la exhibición, dos cetreros expertos nos muestran halcones, águilas y otras rapaces y exhiben la majestuosidad de estas aves.  Además, con pequeños ejercicios donde también intervienen los niños, los cetreros ponen a prueba la agilidad y destreza en la caza de las rapaces.

Como comentábamos al principio, como su propio nombre, en el lugar se encuentra un Monasterio cisterciense que encierra siglos de historia. Cada 20 minutos se realizan visitas guiadas que recorren los principales espacios del edificio aunque sin duda el más interesante (a nuestro juicio) es la Antigua Abadía, parcialmente derruida.

El Monasterio de Piedra también alberga el Museo del Vino y el Museo del Chocolate, así como una exposición de carruajes, así que la visita da para mucho.

RECOMENDACIONES PARA VISITAR EL MONASTERIO DE PIEDRA

Antes de visitar el Monasterio de Piedra, consulta la meteorología ya que la visita, a excepción del monasterio propiamente dicho, se realiza al aire libre. No obstante, ten en cuenta que aunque lo visites en verano, en las grutas refresca bastante. Nosotros visitamos el Monasterio de Piedra en agosto, pleno verano, y eché en falta una chaquetita (eso sí, soy muy friolera).

La mejor época para visitar el Monasterio de Piedra es en primavera porque el río Piedra lleva más caudal y las cascadas son más espectaculares, o el otoño por la paleta de colores de los árboles. Sin embargo, cualquier época es buena para la visita.

Aunque el recorrido lo pueden realizar niños pequeños sin mucha dificultad, es importante que tengamos precaución con ellos en algunas de las zonas como, por ejemplo, en las grutas o en algunas escaleras que encontraremos por el camino.

No es un lugar para ir con carrito de bebé. De hecho, vimos a varias familias cargar con el carro y cómo iban sufriendo en algunos momentos subiendo y bajando por las escaleras o desenganchando las ruedas de las piedras del suelo.

En la parte baja del Monasterio de Piedra se encuentran las grandes balsas de la piscifactoría. Una de las cosas que más disfrutan los niños y dar de comer a las truchas, por lo que no dudéis en comprar alimento para peces que venden a la entrada del Monasterio de Piedra.

Y dado que en la zona es típico comer trucha, recomendamos que aproveches la visita para darte un homenaje con este pez de río. En muchos restaurantes cercanos la preparan muy rica.

Organiza tu visita teniendo en cuenta los horarios de apertura (no sólo del Parque Jardín sino también del Monasterio) y los pases de las exhibiciones de aves y rapaces.

La entrada a la pradera de exhibiciones se abre pocos minutos antes del comienzo del espectáculo por lo que recomendamos que estés unos minutos antes del pases para tener un buen sitio.

RUTA CON NIÑOS A CANTOCOCHINO (LA PEDRIZA – MADRID)

La Pedriza, situada en el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama de Madrid, es uno de los lugares más frecuentados en familia por aquellos que amamos la naturaleza, ya que es un espectáculo natural con mil y un rincones por explorar. De hecho, ésta no es la primera vez que proponemos planes con niños en La Pedriza, ya que lo hicimos cuando visitamos el Castillo de Manzanares y el Embalse de Santillana. En esta ocasión, vamos a caminar entre sus rocas para descubrirla a través de una ruta para hacer en familia fácil y, como siempre, pensada para todos los públicos. Si estáis buscando un plan de fin de semana con niños en la naturaleza, continuad leyendo sobre esta excursión en familia que recorre este paseo desde El Tranco hasta Cantocochino.

COMIENZO DE LA RUTA – EL TRANCO

Para llegar hasta el comienzo de la ruta, debemos dirigirnos hacia el municipio madrileño Manzanares El Real. Por la M-608, se llega a la rotonda con la estatua de un senderista en el centro. En la rotonda, hay que tomar la salida hacia el centro del pueblo y nada más cruzar el puente, cogeremos el primer desvío hacia la izquierda que es comienzo de la Avenida de La Pedriza. Siguiendo esta avenida, pronto veremos un cartel que anuncia el Hostal El Tranco y a la izquierda una pequeña explanada de tierra donde podremos aparcar el coche.

Una vez abandonado el coche, debemos caminar hasta el final de la explanada de tierra donde se encuentra una barrera que impide el paso de vehículos. Cruzando la barrera, continuaremos por el camino de tierra, unos cuantos metros más adelante, el camino se abre hacia la izquierda para dejar a la vista una balsa del río donde hacer unas bonitas fotos y lanzar alguna “rana”.

Continuando por el camino llegaremos a una súper roca, que hace las veces de suelo y desde donde podremos contemplar cómo fluye el río. Nada más cruzar la placa de roca, llegaremos de nuevo al camino de tierra que nos recuerda que aún estamos en zona urbana, pues encontraremos coches aparcados y el muro de una casa. Seguiremos el camino hasta que éste se cruce con el asfalto de una zona de aparcamiento. Desde aquí nos dirigiremos a la izquierda, hacia el fondo de aparcamiento para comenzar de nuevo a andar sobre tierra. Tras abandonar la zona asfaltada, el resto de la ruta transcurre por el interior de La Pedriza, por lo que en todo nuestro camino estaremos acompañados de las grandes formaciones rocosas de este paraje.

FINAL DE LA RUTA – CANTOCOCHINO

Yendo en paralelo al río, el camino de tierra se transforma en una pequeña calle de granito que nos conducirá a la parte más elevada de la ruta. En este punto podremos contemplar una bonita vista del río con las montañas al fondo.

Desde aquí, comenzaremos el descenso hacia Cantocochino. Nada más empezar a bajar, el camino de tierra se intercala con granito por lo que en esta parte tendremos que tener cuidado por dónde pisamos, sobre todo con los más pequeños. Una vez volvemos a llegar abajo, casi a la altura del agua, de nuevo empezaremos a subir un poco en paralelo a grandes bloques de granito.

Cuando el terreno comienza a despejarse de rocas, llegaremos a La Foca, un chiringuito que ofrece bocadillos y refrescos, el lugar perfecto para un pequeño descanso. Aunque no siempre está abierto para servir comidas, su ubicación es perfecta a para hacer un alto en el camino y contemplar el río de cerca.

Al poco de pasar por delante de La Foca, llegaremos al puente de madera que cruza el río y que nos conducirá a una zona despejada de rocas y con un amplio camino de tierra hacia la izquierda.

Continuaremos por este camino hasta Cantocochino, el final de nuestra ruta. En este tramo del recorrido el río queda a nuestra derecha y está mucho más accesible que antes, os aconsejamos que os acerquéis al agua.

Sabremos que hemos llegado a nuestro destino cuando empecemos a ver la zona de aparcamiento que hay frente a los restaurantes de esta área recreativa de Cantocochino.

Antes de concluir la ruta, os recomendamos que hagáis un alto en el camino en el localizador de cimas de La Pedriza para identificar estos lugares de interés.

DATOS GENERALES DE LA RUTA

Para que resulte más sencillo hacer el seguimiento de la ruta, hemos preparado el siguiente croquis con el recorrido y los lugares de interés.

A continuación, incluimos los datos generales de la ruta:

  • Distancia: 5 km (ida y vuelta)
  • Tipo de ruta: Lineal
  • Dificultad: Media – debido que parte de la ruta transcurre por terreno rocoso
  • Tiempo: 2 – 3 horas ida y vuelta (según el paso de los niños)
  • Servicios:
    • Zonas de restauración al inicio y al final de la ruta
    • Refugio: La Foca.
  • Aparcamientos: En El Tranco (inicio de la ruta) y en Cantocochino (final de la ruta). Gratuito.
  • Niños: Si (a partir de 6 años)
  • Carrito: No
  • Atención:
    • No se permite el baño
    • Llevar buen calzado porque hay muchas rocas

 

 

Ruta de La Barranca hasta La Fuente de la Campanilla

En plena Sierra de Guadarrama y bajo la mirada de las dos montañas más importantes de Madrid, la Bola del Mundo y la Maliciosa, se encuentra el Valle de la Barranca. Su localización y su entorno hacen de este lugar un destino perfecto para un plan en familia. Por ello, os proponemos una ruta para adentraros en el Valle de La Barranca y acercaros más al cielo de Madrid.

La ruta habitual de la zona es el Sendero del Valle de la Barranca, pero al tener una longitud de 11 km, nosotros proponemos una ruta alternativa de unos 5 km (hasta la Fuente de la Campanilla) para que sea más asequible a los niños. Aunque la ruta que proponemos tiene un poquito de dificultad porque el camino de ida es en pendiente (unos 350 metros de desnivel total), contemplar este precioso paraje y pedir un deseo tocando la campanilla bien merecen el pequeño esfuerzo.

COMIENZO DE LA RUTA – LOS EMBALSES DE LA BARRANCA

El punto de partida de esta ruta es el aparcamiento gratuito de La Barranca. Para llegar hasta aquí desde Madrid, es necesario seguir la A-6 hasta la salida 39 hacia el Puerto de Navacerrada. Desde aquí, continuar por la M-601 dirección Navacerrada hasta girar hacia la M-607 hacia Colmenar Viejo. Después, tras tomar la M-607, en la primera rotonda cambiar de sentido (deshacer el tramo recorrido) para tomar el desvío a La Barranca. Al poco de pasar frente al Parque de Bomberos de Navacerrada llegaréis al aparcamiento.

Nada más abandonar el coche, ya se puede contemplar el espectáculo natural que ofrece este valle.

Partiendo del parking, hay que continuar por la carretera hasta llegar a la altura de los embalses del ejército o las presas de la Barranca. Se trata de dos acumulaciones de agua gracias a las pequeñas presas que las retienen. Ambas se pueden atravesar pasando por las puertas metálicas que las protegen para hacer unas bonitas fotos del agua transformado en espejo y ver cómo fluye el agua tras la presa. Mucho cuidado con los niños y dejad todo como estaba.

Dejando los embalses atrás, llegaremos hasta la cancela – barrera que cierre el acceso a vehículos no autorizados y desde donde empieza la pista forestal.

Continuando por la pista pronto llegaremos al área temática de las vueltas, un claro entre los pinos que cuenta con una zona de merendero para hacer un alto en camino.

FINAL DE LA RUTA – LA FUENTE DE LA CAMPANILLA

Dado que el río Navacerrada transcurre cerca de nuestra ruta, proponemos abandonar momentáneamente el camino de arena para visitarlo. Bajando la ladera por la derecha de la pista forestal se llega al río, ¿te atreves a mojarte los pies?

Ya de vuelta a la pista forestal de la Barranca, llegaremos a la Fuente de Mingo o la Fuente del Molinillo. Una fuente de granito que vierte el agua que llega de la montaña.

Después de la parada para contemplar la Fuente de Mingo ya sólo queda el último tramo en ascenso hacia la Fuente de la Campanilla. Para llegar hasta allí hay que continuar por la pista forestal y llegar un hito de madera con las flechas indicativas con las distancias hacia los puntos de interés de la zona.

Justo donde está ubicado el hito de flechas comienza un sendero más empinado que la pista forestal. Este repecho termina en la Fuente de la Campanilla por lo que para llegar hasta ella es necesario abandonar la pista forestal (la cual nos llevaría hacia La Maliciosa) y subir por ese desvío empinado.

La cuesta, cuesta…, pero pronto se ve al fondo la Fuente de la Campanilla, con su chorro, su campana y su cuerda para hacerla sonar. ¿Cuántas veces sonará la campanilla? Aprovechad para pedir un deseo mientras la hacéis sonar. No sabemos si se cumplirá, pero nunca está de más J. Ojo, si es invierno, cuidado en su proximidad pues puede haber un poco de hielo.

La Fuente de la Campanilla es el punto final de la ruta. No obstante, y dado que junto a esta fuente hay una mesa de merendero, siempre es aconsejable tomar un respiro y dejar que los niños jueguen entre los árboles antes de emprender el camino de vuelta deshaciendo los pasos andados.

DATOS GENERALES DE LA RUTA

Para una mejor planificación de vuestro plan en familia, hemos preparado este croquis en el que mostramos la ruta y los principales puntos de interés.

  • Distancia: 5 km (ida y vuelta)
  • Tipo de ruta: Lineal
  • Dificultad: Media – debido al desnivel en la ida (aprox. 350 m)
  • Tiempo: 2 – 3 horas (según el paso de los niños)
  • Servicios:
    • Área recreativa Las Vueltas: Merendero y papeleras
    • De Pino a Pino: Empresa de actividades multiaventura con tirolinas
    • Hotel La Barranca: Alojamiento y restauración (en horario de apertura – consultar)
  • Aparcamiento: Al comienzo de la ruta. Gratuito.
  • Niños: Si (a partir de 6 años)
  • Carrito: Si, por la pista forestal