RUTA POR EL VALLE VERZASCA (SUIZA)

Si hablamos del Valle Verzasca, quizá muchos no sepamos ubicarlo en el mapa. Si decimos que sale en Goldeneye, la película de James Bond, nos empieza a sonar una presa gigante… Pues bien, el Valle Verzasca es un precioso valle de la parte baja de los Alpes del Lago Mayor y el Tesino en Suiza. Se encuentra rodeado de escarpadas montañas y regado por numerosas cascadas que desembocan en el río que le da nombre. Sus aguas turquesas, dignas de las mejores fotos de Instagram, sus piscinas naturales y el entorno hacen de este valle un lugar muy interesante para disfrutar de un día en familia si estás visitando la zona. Sigue leyendo para conocer los detalles de la ruta que proponemos en lo que llaman «Las Maldivas de Milán«, eso sí, con el agua muuucho más fría.

EL INICIO – Ponte dei Salti

Comenzamos esta ruta desde el aparcamiento localizado junto a la carretera del Valle Verzasca en Lavertezzo, una pequeña comuna de montaña en el Valle Verzasca. Es importante reseñar que, a pesar de lo recóndito del lugar y de pagar la hora a precio de oro, el aparcamiento se completa de buena mañana, por lo que conviene llegar antes de las 11 en época estival o en fin de semana.

Tras abandonar el aparcamiento, caminaremos aguas abajo del río para llegar al Ponte dei Salti (Puente del Salto) que se encuentra a nuestra derecha. El Ponte dei Salti es un puente medieval de doble arco construido en piedra que muchos utilizan de trampolín para caer en las turquesas aguas del río Verzasca. Aunque este arco es sólo el comienzo de la ruta, y tendremos que atravesarlo para proseguir nuestro camino, merece la pena pararse a contemplar su belleza. El color de las aguas es tan atrayente que estaréis tentados de montar campamento junto al puente y nada más llegar a la zona; sin embargo, os recomendamos que desechéis esta idea; el puente es una zona con mucho ruido y muy transitada.

Recuperados de la hipnosis que causa el puente y las hazañas de los intrépidos saltarines, toca reanudar la marcha al otro lado del puente, en la parte más boscosa y aguas arriba del río (es decir, doblamos a la derecha del puente).

En este lado del río Verzasca, el arte se funde con la naturaleza ya que el recorrido está salpicado por las obras de arte de la exposición “Un Sentiero per l’Arte”. Traducido como Un sendero por el arte, incluye un total de 20 obras de artísticas suizos, italianos y alemanes.

RECORRIENDO EL BOSQUE

Esta parte del recorrido comienza con un pequeño desnivel del terreno. Dado que el camino transcurre entre árboles, la subida se salva con los escalones que se forman entre las rocas y las raíces de los árboles. Estos desniveles (poco pronunciados) se encuentran a lo largo de todo el camino, pero en algunos tramos hay que tener cuidado pues están cerca de la pendiente que desciende hacia el río.

Una vez alejados de la zona cercana al Ponte dei Salti, llegaréis a una zona más ancha del río en donde se forman pequeñas pozas de aguas más tranquilas. Esta zona se llama Spiaggetta dei Sassi, lo que traducido sería Playa de Guijarros. Aunque no es una zona muy amplia, hay espacio suficiente para poder hacer un picnic, darse un chapuzón y disfrutar el entorno. Mucho cuidado con salirse de la zona de las pozas ya que la corriente puede ser fuerte.

Siguiendo por el camino del bosque, pasaremos delante de unas construcciones en piedra totalmente derruidas. Incluso una de ellas se ha convertido en una curva al derruirse el techo y dejar una cavidad (ojo, ¡no pasar!, sólo asomarse desde fuera). Es increíble ver cómo la vida del bosque ha integrado perfectamente las construcciones y las piedras están llenas de musgo.

Pocos metros después de las construcciones derruidas, la frondosidad de los árboles queda interrumpida porque hay que cruzar un afluente del río. Para ello hay que trepar por las rocas y cruzar pequeños pasajes de metal que permiten salvar los saltos de agua. Tras atravesar el afluente, se abre de nuevo el camino por el bosque.

Al poco de coronar unas escaleras de madera, veremos al otro lado del río una agrupación de casas pertenecientes a la comuna de Brione en el Valle Verzasca. Es aquí donde se encuentra el puente de metal que nos indica que la ruta ha llegado a su fin y emprender el camino de vuelta. Pero si las fuerzas de los peques flaquean, un adulto puede regresar al aparcamiento de inicio caminando por la carretera (sería como hacer una ruta circular); mientras, el resto del grupo espera tomando algo en un bar cercano al puente. No recomendamos hacer la ruta circular con niños para evitar que éstos caminen por una carretera con muy poco arcén.

DATOS PRÁCTICOS DE LA RUTA
  • Tipo de ruta: Lineal. Se puede hacer circular pasando por un tramo largo de carretera (no recomendable para hacer con niños).
  • Distancia: 3.5 km (ida). Si se hace circular son 6 km (no recomendado para niños pues hay un tramo de 2,5 km por carretera).
  • Tiempo: 3-4 horas (parando para comer y chapuzón)
  • Dificultad: Media. No hay mucho desnivel pero el sendero discurre entre rocas y las raíces de los árboles. Además la zona de agua puede ser peligrosa con niños muy pequeños. Recomendable a partir de 4 años.
  • Servicios en la zona de inicio-fin de ruta:
    • Aparcamiento (de pago: 2€/h por un máximo de 5h)
    • Restaurantes y bares en los pueblos de la zona
    • Zona de baño pública
    • Exposición “Un Sentiero per l’Arte” (esta ruta lo recorre parcialmente)
  • Carrito: No.

Este es un croquis de la ruta en el que se incluye el recorrido y los lugares de interés así como la alternativa para hacerla circular:

Si quieres conocer más sobre Suiza, sigue el siguiente enlaces:

Ruta del Agua – Embalse de La Jarosa (Madrid)

El Embalse de la Jarosa, ubicado en el municipio de Guadarrama, es el más pequeño de la Sierra de Madrid, aunque no por ello falto de belleza. Comprendido dentro del Parque Nacional de Guadarrama, el embalse y su entorno permiten la práctica de actividades en plena naturaleza siempre dejando aparte las actividades náuticas y de baño que están prohibidas.

Para disfrutar de la naturaleza y conocer esta zona, os recomendamos hacer una ruta en familia por el embalse, siendo La Ruta del Agua, la más apropiada para hacer con niños (dada su facilitad y corta distancia). No obstante, os dejamos el siguiente enlace en el que podréis encontrar otras rutas más complicadas en el entorno de La Jarosa.

A continuación os contamos todos los detalles necesarios para que organicéis vuestro plan con niños por el Embalse de La Jarosa en plena naturaleza y a pocos kilómetros de Madrid capital.

Ruta del Agua – Embalse de la Jarosa

Para llegar al Embalse de La Jarosa, a unos 60 kilómetros de Madrid, es necesario seguir la A-6 y luego tomar la M-614 en el kilómetro 47. En la primera rotonda debemos seguir dirección Guadarrama y en la segunda tomar el desvío a la calle Fuente del Espino. En las siguientes dos rotondas continuaremos todo recto hasta que la carretera se cruce con la calle San Macario, que habrá que tomarla a la izquierda. Esta calle desemboca en la Carretera de La Jarosa que nos llevará hasta el acceso al embalse, que está a la derecha y señalizado.

Una vez alcanzado el acceso al embalse, hay que continuar por la carretera que lo bordea y desviarse en la salida de La Jarosa II. Nada más tomar el desvío, podréis buscar sitio para aparcar.

Después de abandonar el coche, hay que volver hacia el desvío de la carretera para continuar por la pista de tierra que bordea el embalse de la Jarosa. Es aquí donde se encuentra el hito de madera que da comienzo a la Ruta del Agua.

Desde la pista de arena podremos acceder a la laguna de agua por las distintas puertas en el vallado. Merece la pena acercarse al agua de La Jarosa para contemplar las vistas y ver de frente la presa. Ojo con los peques que el acceso al agua es directo desde el interior del recinto vallado.

Siguiendo la pista de arena, llegaremos a un pequeño arroyuelo que habrá que atravesar (cuidado no os mojéis los pies), para luego pasar la puerta de metal que impide la entrada a vehículos.

Tras atravesar la puerta, continuaremos por la pista de arena desde donde se divisan unas preciosas vistas del embalse de la Jarosa ya que es una zona más elevada. Normalmente en esta zona suelen verse pacientes pescadores con sus cañas.

Al poco de cruzar la puerta, el camino empieza a alejarse de la lámina de agua para empezar a ir en paralelo al Arroyo Picazuelo e incluso ascendiendo un poco por una pequeña cuesta arriba.

Cuando el camino se ensancha, tomando la bifurcación a la izquierda se llega al cercado que limita el coto de caza del Palacio de El Escorial. En este momento de la ruta, tendréis que sopesar si visitar el cercado o si continuar la ruta, todo depende del cansancio de los peques, ya que la visita al cercado implica desviarse un poco y habría que retroceder sobre vuestros pasos para retomar la ruta.

Una vez de vuelta en la ruta, subiremos una cuesta pronunciada. Tras coronarla, veremos de frente, y tras otra cuesta al final de la red eléctrica, la Cruz del Valle de Los Caídos. Si los peques tienen fuerzas, os recomendamos que os acerquéis a verla. No obstante, tened en cuenta que para continuar la ruta es necesario retroceder sobre vuestros pasos.

Para finalizar la ruta desde este punto, tan sólo es necesario continuar de frente por la pista de arena y bajar hasta llegar al punto de inicio. Para llegar al mismo será necesario atravesar una barrera que impide el paso de vehículos.

Datos Prácticos de la ruta
  • Tipo de ruta: Circular
  • Distancia: 3.5 – 4 km
  • Duración: 2 horas
  • Dificultad: Baja, sólo unas pequeñas cuestas fáciles
  • Servicios en la zona de inicio-fin de ruta:
  • Carrito: No. Podría usarse un carrito de ruedas “todo-terreno” aunque en las cuestas hay algunas cárcavas que dificultarían el paso.

Para que planifiquéis vuestro día recorriendo la Ruta del Agua del Embalse de La Jarosa, aquí os dejamos un croquis con los lugares más destacables:

ESCAPADA CON NIÑOS – MONASTERIO DE PIEDRA

Si hay un lugar donde el agua se convierte en espectáculo, ése es el Monasterio de Piedra. Como su nombre indica, este lugar de espectacular belleza tiene un Monasterio Cisterciense que data del siglo XIII. Yendo con niños y siendo amantes de la naturaleza, lo que más nos impresionó fue el Parque Jardín que acompaña al edificio, por lo tanto, en él nos centraremos. Bañado por el río Piedra, de ahí también su nombre, este jardín muestra cómo el agua ha creado un paisaje a su antojo, lleno de cascadas, grutas y lagunas para deleite de los visitantes. Continúa leyendo y descubre este precioso lugar, idóneo para una escapada en familia y con niños.

COMENZANDO EL RECORRIDO DE LOS JARDINES DEL MONASTERIO DE PIEDRA

El Monasterio de Piedra está ubicado en Nuévalos, Zaragoza, y para llegar hasta allí desde Madrid se requieren unas tres horas en coche. Aunque se podría ir y volver en el día, recomendamos hacer noche en la zona. 6 horas de coche y, mínimo, unas 5 más recorriendo el Monasterio de Piedra puede ser “too much” para los niños.

Nada más dejar el coche en el aparcamiento, hay que dirigirse hacia la entrada (previo paso por taquilla si no lleváis vuestras entradas). Tras pasar la valla-entrada, hacerte la correspondiente foto de bienvenida y coger el plano del recorrido, comienza una bajada que lleva al Vergel de Juan Federico Muntadas, con praderas de césped y árboles infinitos. Es en este momento, o al menos así nos ocurrió a nosotros, cuando que te das cuenta que estás en un lugar especial. De hecho, verás que hay gente tumbada en el suelo disfrutando de la calma y la energía que desprende.

Continuando el sendero, pronto de divisa una de las cascadas más espectaculares, La Caprichosa. Esta cascada se puede contemplar desde varios puntos, pero el más cercano al agua es el mirador del mismo nombre, previo paso por las pequeñas grutas de la Pantera, de la Bacante y del Artista.

Desde el Mirador de La Caprichosa, uno de los puntos más altos de la visita, comienza un recorrido por una zona de pendiente ligera en paralelo al cauce del río que incluso se llega a cruzar por un puente de madera. ¡Por todos lados se puede ver cómo corre el agua y se forman pequeños saltos y cascadas a su paso!

LA GRUTA IRIS Y LA ZONA DE PISCIFACTORÍA

Entre cascadas y saltos de agua, poco a poco se comienza a descender hasta llegar a la espectacular Gruta Iris. Llegar hasta ella es toda una aventura pues hay que introducirse en el interior de la roca y recorrer estrechos pasadizos con escaleras creadas en la propia piedra. ¡Los niños se sentirán como en auténticos exploradores!

La Gruta Iris es una enorme cavidad en la roca que alberga un pequeño lago de un color azul precioso desde donde se puede ver cómo el agua de la Cascada Cola de Caballo cae desde las alturas. 

Tras recorrer todos los pasadizos y escaleras de la Gruta Iris, se llega al exterior, al mismo pie de la  Cascada Cola de Caballo. Verla de frente impresiona, no sólo por su belleza sino porque minutos antes has estado justo detrás en el interior de la tierra.

A partir de este punto, el recorrido vuelve a ser más o menos llano dado que se encuentra la zona de Las Pesqueras. Se trata de grandes balsas de agua llenas de truchas, pues es un centro de piscifactoría. Aquí los niños disfrutarán mucho dando de comer a los peces.

Las final de la zona de piscifactoría está el Lago Espejo y la Peña del Diablo que conforman un paisaje increíble.

El camino hacia la salida está acompañado de zonas frondosas y pequeños rincones para disfrutar de la naturaleza como la Cascada de los Chorreaderos donde múltiples chorros de agua recorren una pared llena de vegetación.

MÁS ALLÁ DEL PARQUE JARDIN

Además de la visita a esta paraje natural, en el Monasterio de Piedra se puede disfrutar de las exhibiciones de aves rapaces en la pradera preparada al efecto que se encuentra justo a la salida del Parque Jardín. Durante la exhibición, dos cetreros expertos nos muestran halcones, águilas y otras rapaces y exhiben la majestuosidad de estas aves.  Además, con pequeños ejercicios donde también intervienen los niños, los cetreros ponen a prueba la agilidad y destreza en la caza de las rapaces.

Como comentábamos al principio, como su propio nombre, en el lugar se encuentra un Monasterio cisterciense que encierra siglos de historia. Cada 20 minutos se realizan visitas guiadas que recorren los principales espacios del edificio aunque sin duda el más interesante (a nuestro juicio) es la Antigua Abadía, parcialmente derruida.

El Monasterio de Piedra también alberga el Museo del Vino y el Museo del Chocolate, así como una exposición de carruajes, así que la visita da para mucho.

RECOMENDACIONES PARA VISITAR EL MONASTERIO DE PIEDRA

Antes de visitar el Monasterio de Piedra, consulta la meteorología ya que la visita, a excepción del monasterio propiamente dicho, se realiza al aire libre. No obstante, ten en cuenta que aunque lo visites en verano, en las grutas refresca bastante. Nosotros visitamos el Monasterio de Piedra en agosto, pleno verano, y eché en falta una chaquetita (eso sí, soy muy friolera).

La mejor época para visitar el Monasterio de Piedra es en primavera porque el río Piedra lleva más caudal y las cascadas son más espectaculares, o el otoño por la paleta de colores de los árboles. Sin embargo, cualquier época es buena para la visita.

Aunque el recorrido lo pueden realizar niños pequeños sin mucha dificultad, es importante que tengamos precaución con ellos en algunas de las zonas como, por ejemplo, en las grutas o en algunas escaleras que encontraremos por el camino.

No es un lugar para ir con carrito de bebé. De hecho, vimos a varias familias cargar con el carro y cómo iban sufriendo en algunos momentos subiendo y bajando por las escaleras o desenganchando las ruedas de las piedras del suelo.

En la parte baja del Monasterio de Piedra se encuentran las grandes balsas de la piscifactoría. Una de las cosas que más disfrutan los niños y dar de comer a las truchas, por lo que no dudéis en comprar alimento para peces que venden a la entrada del Monasterio de Piedra.

Y dado que en la zona es típico comer trucha, recomendamos que aproveches la visita para darte un homenaje con este pez de río. En muchos restaurantes cercanos la preparan muy rica.

Organiza tu visita teniendo en cuenta los horarios de apertura (no sólo del Parque Jardín sino también del Monasterio) y los pases de las exhibiciones de aves y rapaces.

La entrada a la pradera de exhibiciones se abre pocos minutos antes del comienzo del espectáculo por lo que recomendamos que estés unos minutos antes del pases para tener un buen sitio.

RUTA CON NIÑOS A CANTOCOCHINO (LA PEDRIZA – MADRID)

La Pedriza, situada en el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama de Madrid, es uno de los lugares más frecuentados en familia por aquellos que amamos la naturaleza, ya que es un espectáculo natural con mil y un rincones por explorar. De hecho, ésta no es la primera vez que proponemos planes con niños en La Pedriza, ya que lo hicimos cuando visitamos el Castillo de Manzanares y el Embalse de Santillana. En esta ocasión, vamos a caminar entre sus rocas para descubrirla a través de una ruta para hacer en familia fácil y, como siempre, pensada para todos los públicos. Si estáis buscando un plan de fin de semana con niños en la naturaleza, continuad leyendo sobre esta excursión en familia que recorre este paseo desde El Tranco hasta Cantocochino.

COMIENZO DE LA RUTA – EL TRANCO

Para llegar hasta el comienzo de la ruta, debemos dirigirnos hacia el municipio madrileño Manzanares El Real. Por la M-608, se llega a la rotonda con la estatua de un senderista en el centro. En la rotonda, hay que tomar la salida hacia el centro del pueblo y nada más cruzar el puente, cogeremos el primer desvío hacia la izquierda que es comienzo de la Avenida de La Pedriza. Siguiendo esta avenida, pronto veremos un cartel que anuncia el Hostal El Tranco y a la izquierda una pequeña explanada de tierra donde podremos aparcar el coche.

Una vez abandonado el coche, debemos caminar hasta el final de la explanada de tierra donde se encuentra una barrera que impide el paso de vehículos. Cruzando la barrera, continuaremos por el camino de tierra, unos cuantos metros más adelante, el camino se abre hacia la izquierda para dejar a la vista una balsa del río donde hacer unas bonitas fotos y lanzar alguna “rana”.

Continuando por el camino llegaremos a una súper roca, que hace las veces de suelo y desde donde podremos contemplar cómo fluye el río. Nada más cruzar la placa de roca, llegaremos de nuevo al camino de tierra que nos recuerda que aún estamos en zona urbana, pues encontraremos coches aparcados y el muro de una casa. Seguiremos el camino hasta que éste se cruce con el asfalto de una zona de aparcamiento. Desde aquí nos dirigiremos a la izquierda, hacia el fondo de aparcamiento para comenzar de nuevo a andar sobre tierra. Tras abandonar la zona asfaltada, el resto de la ruta transcurre por el interior de La Pedriza, por lo que en todo nuestro camino estaremos acompañados de las grandes formaciones rocosas de este paraje.

FINAL DE LA RUTA – CANTOCOCHINO

Yendo en paralelo al río, el camino de tierra se transforma en una pequeña calle de granito que nos conducirá a la parte más elevada de la ruta. En este punto podremos contemplar una bonita vista del río con las montañas al fondo.

Desde aquí, comenzaremos el descenso hacia Cantocochino. Nada más empezar a bajar, el camino de tierra se intercala con granito por lo que en esta parte tendremos que tener cuidado por dónde pisamos, sobre todo con los más pequeños. Una vez volvemos a llegar abajo, casi a la altura del agua, de nuevo empezaremos a subir un poco en paralelo a grandes bloques de granito.

Cuando el terreno comienza a despejarse de rocas, llegaremos a La Foca, un chiringuito que ofrece bocadillos y refrescos, el lugar perfecto para un pequeño descanso. Aunque no siempre está abierto para servir comidas, su ubicación es perfecta a para hacer un alto en el camino y contemplar el río de cerca.

Al poco de pasar por delante de La Foca, llegaremos al puente de madera que cruza el río y que nos conducirá a una zona despejada de rocas y con un amplio camino de tierra hacia la izquierda.

Continuaremos por este camino hasta Cantocochino, el final de nuestra ruta. En este tramo del recorrido el río queda a nuestra derecha y está mucho más accesible que antes, os aconsejamos que os acerquéis al agua.

Sabremos que hemos llegado a nuestro destino cuando empecemos a ver la zona de aparcamiento que hay frente a los restaurantes de esta área recreativa de Cantocochino.

Antes de concluir la ruta, os recomendamos que hagáis un alto en el camino en el localizador de cimas de La Pedriza para identificar estos lugares de interés.

DATOS GENERALES DE LA RUTA

Para que resulte más sencillo hacer el seguimiento de la ruta, hemos preparado el siguiente croquis con el recorrido y los lugares de interés.

A continuación, incluimos los datos generales de la ruta:

  • Distancia: 5 km (ida y vuelta)
  • Tipo de ruta: Lineal
  • Dificultad: Media – debido que parte de la ruta transcurre por terreno rocoso
  • Tiempo: 2 – 3 horas ida y vuelta (según el paso de los niños)
  • Servicios:
    • Zonas de restauración al inicio y al final de la ruta
    • Refugio: La Foca.
  • Aparcamientos: En El Tranco (inicio de la ruta) y en Cantocochino (final de la ruta). Gratuito.
  • Niños: Si (a partir de 6 años)
  • Carrito: No
  • Atención:
    • No se permite el baño
    • Llevar buen calzado porque hay muchas rocas

 

 

Ruta de La Barranca hasta La Fuente de la Campanilla

En plena Sierra de Guadarrama y bajo la mirada de las dos montañas más importantes de Madrid, la Bola del Mundo y la Maliciosa, se encuentra el Valle de la Barranca. Su localización y su entorno hacen de este lugar un destino perfecto para un plan en familia. Por ello, os proponemos una ruta para adentraros en el Valle de La Barranca y acercaros más al cielo de Madrid.

La ruta habitual de la zona es el Sendero del Valle de la Barranca, pero al tener una longitud de 11 km, nosotros proponemos una ruta alternativa de unos 5 km (hasta la Fuente de la Campanilla) para que sea más asequible a los niños. Aunque la ruta que proponemos tiene un poquito de dificultad porque el camino de ida es en pendiente (unos 350 metros de desnivel total), contemplar este precioso paraje y pedir un deseo tocando la campanilla bien merecen el pequeño esfuerzo.

COMIENZO DE LA RUTA – LOS EMBALSES DE LA BARRANCA

El punto de partida de esta ruta es el aparcamiento gratuito de La Barranca. Para llegar hasta aquí desde Madrid, es necesario seguir la A-6 hasta la salida 39 hacia el Puerto de Navacerrada. Desde aquí, continuar por la M-601 dirección Navacerrada hasta girar hacia la M-607 hacia Colmenar Viejo. Después, tras tomar la M-607, en la primera rotonda cambiar de sentido (deshacer el tramo recorrido) para tomar el desvío a La Barranca. Al poco de pasar frente al Parque de Bomberos de Navacerrada llegaréis al aparcamiento.

Nada más abandonar el coche, ya se puede contemplar el espectáculo natural que ofrece este valle.

Partiendo del parking, hay que continuar por la carretera hasta llegar a la altura de los embalses del ejército o las presas de la Barranca. Se trata de dos acumulaciones de agua gracias a las pequeñas presas que las retienen. Ambas se pueden atravesar pasando por las puertas metálicas que las protegen para hacer unas bonitas fotos del agua transformado en espejo y ver cómo fluye el agua tras la presa. Mucho cuidado con los niños y dejad todo como estaba.

Dejando los embalses atrás, llegaremos hasta la cancela – barrera que cierre el acceso a vehículos no autorizados y desde donde empieza la pista forestal.

Continuando por la pista pronto llegaremos al área temática de las vueltas, un claro entre los pinos que cuenta con una zona de merendero para hacer un alto en camino.

FINAL DE LA RUTA – LA FUENTE DE LA CAMPANILLA

Dado que el río Navacerrada transcurre cerca de nuestra ruta, proponemos abandonar momentáneamente el camino de arena para visitarlo. Bajando la ladera por la derecha de la pista forestal se llega al río, ¿te atreves a mojarte los pies?

Ya de vuelta a la pista forestal de la Barranca, llegaremos a la Fuente de Mingo o la Fuente del Molinillo. Una fuente de granito que vierte el agua que llega de la montaña.

Después de la parada para contemplar la Fuente de Mingo ya sólo queda el último tramo en ascenso hacia la Fuente de la Campanilla. Para llegar hasta allí hay que continuar por la pista forestal y llegar un hito de madera con las flechas indicativas con las distancias hacia los puntos de interés de la zona.

Justo donde está ubicado el hito de flechas comienza un sendero más empinado que la pista forestal. Este repecho termina en la Fuente de la Campanilla por lo que para llegar hasta ella es necesario abandonar la pista forestal (la cual nos llevaría hacia La Maliciosa) y subir por ese desvío empinado.

La cuesta, cuesta…, pero pronto se ve al fondo la Fuente de la Campanilla, con su chorro, su campana y su cuerda para hacerla sonar. ¿Cuántas veces sonará la campanilla? Aprovechad para pedir un deseo mientras la hacéis sonar. No sabemos si se cumplirá, pero nunca está de más J. Ojo, si es invierno, cuidado en su proximidad pues puede haber un poco de hielo.

La Fuente de la Campanilla es el punto final de la ruta. No obstante, y dado que junto a esta fuente hay una mesa de merendero, siempre es aconsejable tomar un respiro y dejar que los niños jueguen entre los árboles antes de emprender el camino de vuelta deshaciendo los pasos andados.

DATOS GENERALES DE LA RUTA

Para una mejor planificación de vuestro plan en familia, hemos preparado este croquis en el que mostramos la ruta y los principales puntos de interés.

  • Distancia: 5 km (ida y vuelta)
  • Tipo de ruta: Lineal
  • Dificultad: Media – debido al desnivel en la ida (aprox. 350 m)
  • Tiempo: 2 – 3 horas (según el paso de los niños)
  • Servicios:
    • Área recreativa Las Vueltas: Merendero y papeleras
    • De Pino a Pino: Empresa de actividades multiaventura con tirolinas
    • Hotel La Barranca: Alojamiento y restauración (en horario de apertura – consultar)
  • Aparcamiento: Al comienzo de la ruta. Gratuito.
  • Niños: Si (a partir de 6 años)
  • Carrito: Si, por la pista forestal

Excursión con niños a Ruente (Cantabria)

Si estás disfrutando de unos días en familia por Cantabria, te recomendamos que visites Ruente, un municipio cántabro en pleno Valle de Cabuérniga. Su entorno, rodeado de naturaleza, el encanto de sus calles, su paseo por el río y unas tartas que quitan el hipo lo convierten en un “must” para hacer una excursión con niños.

Dada su ubicación en el corazón de Cantabria, pueden realizarse en multitud de posibles excursiones y recorridos desde Ruente, sin embargo, éstos pueden resultar un poco largos al ir acompañados de niños. Es por ello que aquí os sugerimos una pequeña ruta hacia La Fuentona de Ruente con el colofón final de una merienda espectacular en La Oca en el Océano.

No sabemos qué tiene más peso para ir Ruente, si visitar una “fuente” misteriosa o merendar unas tartas de muerte, eso sí, la visita cada vez que vamos a Cantabria, está asegurada. ¿No acompañas?

De paseo hacia la Fuentona de Ruente

Catalogada como Punto de Interés Geológico, la Fuentona de Ruente es una surgencia natural de agua que brota al pie de una pared de roca, por lo tanto, aunque su nombre engaña, no se trata de una fuente sino del nacimiento del río.

El recorrido hacia la Fuentona empieza en el puente medieval de arcos construido en piedra que atraviesa el arroyo. Continuando por su margen izquierda hacia la Fuentona, comienza un paseo junto al río muy bien acondicionado desde donde se puede contemplar a los peces y jugar a identificar los insectos propios de las riberas como libélulas y mariposas.

Al final de este paseo, se llega a una pared de roca con una pequeña lámina de agua acumulada, la Fuentona. Veréis que por debajo de la roca emana el agua.

Aparte de su singular nacimiento, la Fuentona también es insólita porque su agua brota de forma intermitente e incluso puede llegar a secarse. Aunque la intermitencia del caudal tiene su base científica, a los niños les encantará escuchar los misterios del lugar, por lo que podéis aprovechar el paseo para introducirles la historia:

“Cuenta la leyenda que en el interior de la gruta vive una anjana. Una anjana es, según la mitología cántabra, una hermosa ninfa o hada de las montañas. Es la protectora de los bosques y de las personas bondadosas y suele descansar a las orillas de las fuentes y los arroyos. A su paso, las aguas de los ríos parecen cobrar vida y es por ello que el agua de la Fuentona mana con distinto caudal según el capricho de la anjana.” 

Para continuar el recorrido que os proponemos, los valientes pueden atravesar la lámina de agua por las rocas en hilera y, los más precavidos, por el puente de madera que hay un poco más atrás en el camino ya andado.

Al otro lado del pequeño río, podréis perderos por las calles del pueblo entre antiguas viviendas y casonas típicas de la zona. Finalmente llegaréis una zona infantil con columpios para que los niños jueguen un rato.

Os dejamos un plano de Ruente que hemos tomado de la web de Ayuntamiento con los lugares pintorescos del municipio en el que hemos marcado el camino que os proponemos. Puesto que la excursión es para hacer con niños, sois vosotros los adultos que tendréis que valorar alargar más o menos la visita en función de las edades y las fuerzas de los peques.

Plano de Ruente con la ruta para niños recomendada por Pequeños Planes

La Oca en el Océano

Y tras una pequeña caminata, qué mejor plan que reponer fuerzas, por eso que os proponemos rematar la visita a Ruente con una merienda en La Oca en el Océano.

Con este nombre tan original se presenta un café con unas tartas de pecado, unos batidos brutalmente deliciosos y una carta de tés con la que puedes recorrer el mundo a base de infusiones.

Todos sus platos tienen una pinta estupenda, a cuál mejor… ¡no sabrás qué elegir! Echa un vistazo a la galería de su página web y verás que no estamos exagerando.  Además, cada plato se elabora al instante y con sumo cuidado, tanto es así, que incluso en los días de mucha afluencia colocan un cartel para que los clientes tengan paciencia.

Pero La Oca en el Océano, aparte de tener unos platos que quitan el hipo, es un lugar muy especial. Cada elemento de decoración está elegido y colocado con tanto detalle y gusto que el café tiene un ambiente mágico. Está lleno de rincones para perderse descubriendo pequeños objetos sorprendentes y para los días de sol, tienen un jardín muy cuco. Veréis cómo disfrutan los niños mirando entre las estanterías de este café, eso sí, con mucha precaución no se vaya a romper algo.

Es importante tener en cuenta que La Oca en el Océano tiene sólo horario de tarde, de ahí que os lo recomendemos como lugar para merendar. Bueno, para merendar y casi cenar pues sus platos son tan contundentes que casi ya saldrás cenado.

Si quieres conocer más planes en Cantabria, puedes seguir los enlaces de nuestras publicaciones anteriores:

Ruta con niños por el Arroyo de Valgrande (Majadahonda)

Para aquellos que conocen el Monte del Pilar es bien sabido que es un parque forestal que ofrece infinidad de posibilidades para realizar actividades al aire libre y así os lo contamos en nuestra publicación «El Monte del Pilar, un monte para toda la familia». 

En esta ocasión volvemos a hablar de este espacio natural público para compartir con vosotros la Senda Botánica del Arroyo de Valgrande que transcurre por el interior del Monte del Pilar. Esta ruta es perfecta para hacer con niños, no sólo por su baja dificultad y su corta distancia, sino también por su contenido educativo ya que todo el recorrido está salpicado de paneles informativos y fichas botánicas sobre la flora y fauna de la zona.

Fichas botánicas

Fichas botánicas de la Senda Botánica del Arroyo de Valgrande

A continuación os damos todos los detalles de esta ruta, ¡esperamos que os guste!

CÓMO LLEGAR A LA SENDA BOTÁNICA del ARROYO de VALGRANDE

El Monte del Pilar, ubicado entre los municipios de Madrid, Pozuelo de Alarcón y Majadahonda, dispone de varias puertas de acceso y desde todas ellas se puede llegar a la Senda Botánica del Arroyo de Valgrande. Sin embargo, para hacer esta ruta con niños y que la distancia sea asumible por ellos, recomendamos entrar por la puerta de acceso de la Calle Troya ubicada en la Urbanización Pinar del Plantío de Majadahonda.

A este acceso se puede llegar con el coche y aparcar en la explanada de arena que hay junto al mismo. Este acceso cuenta con dos puertas pero para llegar a la Senda es necesario entrar por la de la izquierda según se mira hacia el Monte del Pilar. Nada más entrar por dicha puerta, aparecen los primeros paneles informativos del Monte del Pilar que son el punto de inicio de esta ruta (que no de la Senda Botánica que empieza un poco más adelante).

Inicio Senda Botánica

Inicio de la ruta hacia la Senda Botánica del Arroyo de Valgrande (Majadahonda).

 RECORRIDO IDA por la senda botánica del arroyo de valgrande

Tras cruzar la puerta de entrada y pasar frente a los carteles informativos que se ven en la foto anterior, la ruta transcurre siguiendo por el camino de tierra que lleva hasta el arroyo.  Antes de llegar al cauce (con más caudal o menos en función de la época del año), el camino de tierra se bifurca justo en una bajada. Aunque se pueden tomar ambos lados del camino, recomendamos seguir el tramo de la derecha.

Continuando por el camino, se llega al Arroyo de Valgrande y a uno de los paneles informativos de la Senda Botánica, concretamente al que trata sobre el Bosque de Ribera y que explica las especies singulares que acompañan las márgenes de los ríos.

Siguiendo el camino hacia la derecha (dejando el arroyo a nuestra izquierda), pronto se llega a un puente de madera. Aunque a lo largo de la Senda Botánica hay varios puentes de madera, éste es el más característico por estar junto a un árbol cuyas raíces quedan al aire. A la altura de este puente se encuentra otro panel informativo que describe la Senda Botánica al completo con un pequeño croquis de la misma y la ubicación de los distintos elementos informativos.

Para seguir esta ruta con niños, recomendamos cruzar por el puente del árbol pero sin variar el sentido la marcha (señalado como tal en el plano que hemos elaborado para un mejor seguimiento del recorrido y que hemos incluido al final de esta publicación).

Puente del Árbol por el que cruzar el Arroyo de Valgrande

Después de atravesar el puente del árbol, se continua en el mismo sentido de la marcha. Siguiendo el camino de tierra, se pasará por delante de  varias fichas botánicas como la del alcornoque y la jara pringosa.

El recorrido de la Senda Botánica termina junto a un puente de madera cercano a la ficha botánica del pino piñonero y por el cual se cruza para llegar al otro margen del arroyo (marcado en el mapa como puente final). No obstante, también se puede continuar andando unos 50 metros más hasta llegar a una calzada asfaltada que también permite cruzar al margen contrario del arroyo (marcado en el mapa como asfalto).

Puente final del recorrido de ida por la Senda Botánica

recorrido de vuelta por la senda botánica del arroyo de valgrande

Una vez en el margen contrario del arroyo (bien por el puente final o por el asfalto), se debe continuar por el camino de arena que es paralelo al recorrido de ida. Es importante remarcar que el recorrido de vuelta que recomendamos linda con la zona de reserva natural del Monte del Pilar, por lo tanto hay que respetar los límites marcados por las balizas y nunca rebasarlos.

El camino de vuelta pasará de nuevo por el puente del árbol y un poco más allá (es decir, camino ya andado en el recorrido de ida), cruzaremos de nuevo al margen contrario del arroyo por un pequeño cruce de madera junto al cual, nada más atravesarlo, hay un panel informativo sobre el papel del bosque como protector de animales y el ecosistema en general.

Siguiendo el sentido del recorrido de vuelta, se llega a un puente de madera desde el cual se puede ver otro puente de madera, tal y como se muestra en la siguiente foto. Para volver al punto de partida y dar por concluida la ruta es necesario atravesar ambos puentes y seguir el camino de arena en paralelo al arroyo.

Finalmente se alcanza el punto que nos une al recorrido de ida por lo que sólo queda subir la cuesta por la que bajamos al principio y llegar hasta la puerta de entrada al Monte del Pilar y la explanada de aparcamiento, siendo el punto final de esta ruta por la Senda Botánica del Arroyo de Valgrande.

DATOS GENERALES DE LA RUTA
  • Distancia: 3.5 km (ida y vuelta)
  • Tipo de ruta: Circular o lineal en 8. El recorrido de ida y el de vuelta van en paralelo cruzándose en varios puntos. Para mejor comprensión, ver el mapa de la ruta.
  • Dificultad: Nula
  • Tiempo: 1 -2 horas (según el paso de los niños)
  • Servicios: Fuera del recinto perimetral del Monte del Pilar y por otras puertas de acceso:
    • Zona infantil
    • Aparcamiento
    • Bar-restaurantes
    • Tiendas y Centro Comercial
    • Alquiler de bicicletas municipales
  • Niños: Si (a partir de 4-5 años)
  • Carrito: Si, aunque existen piedras que a veces impiden que las ruedas giren perfectamente.

 

Ruta por el Río de Santa Eularia des Riu (Ibiza)

Hace un tiempo os hablamos de la Ruta por el Río de Santa Eularia des Riu como plan dentro de un viaje a Ibiza en familia, así que aquí os describimos la excursión que os recomendamos, que es una variante de la ruta que propone el Ayuntamiento (ruta 4) para adaptarla  niños.

Puig de Misa – inicio de la ruta

Esta ruta lineal por el Río de Santa Eularia des Riu comienza en Puig de Misa, la iglesia católica del siglo SXVI que corona el municipio reconocido por UNICEF  como Ciudad Amiga de la Infancia. Las vistas desde este punto son privilegiadas, de ahí que Puig de Misa fuera también un lugar estratégico para la defensa de la isla.

Llegar a Puig de Misa puede hacerse a pie desde el centro del municipio (siguiendo la ruta completa «oficialmente» recomendada) pero teniendo en cuenta que es una ruta con niños, recomendamos llegar a este punto en coche.

Tras recorrer las inmediaciones de Puig de Misa y visitar su interior (si está abierto), nos dirigimos hacia Can Planetes a través de unas escaleras empedradas que comienzan junto al hito de la ruta 4.

Estas escaleras son un pequeño impedimento para recorrer esta ruta en carrito, si bien es cierto, superadas éstas y unos pocos escalones más adelante, la hacen perfecta incluso para ir «motorizados» 🙂

Can Planetes

Siguiendo un camino de tierra tras las escaleras de Puig de Misa, llegamos a Can Planetes, el Centro de Interpretación del Río.

Se trata de una casa payesa, típica  de Ibiza, que muestra la historia del río y su importancia cultural y natural ya que es el único río de la isla. En el interior de Can Planetes se encuentra el Molí de Dalt, un molino harinero de agua que en la época era clave para la vida del municipio.

Tras visitar el Centro  con todos los utensilios de labranza, descubrir el funcionamiento del molino y también moler un poco de harina manualmente, nos dirigimos hacia el cauce del río. Para ello hay que recorrer el camino junto al muro de la acequia que atraviesa parcelas y huertas donde pueden verse algunos animales de granja como cabras que divertirán a los niños.

el río y sus puentes

Siguiendo por el camino se pasa bajo en Pont Nou o Puente Nuevo, sobre el que circulan los coches,  y luego se llega al Pont Vell o Puente Viejo, un precioso puente de uso peatonal y cuya construcción está llena de leyendas. Dicen los ancianos del lugar que lo levantó el fameliar  (un duende de la isla)  o incluso el mismísimo diablo. Aquí volvemos a encontrar unos poquitos escalones fácilmente salvables.

En la poza que se crea junto a los arcos del río siempre se pueden ver patos y otras aves acuáticas asi que recordad llevad siempre un poco de pan para dar de comer a estos animales.

A partir de este punto comienza un paseo bien enlosado que transcurre junto al río de Santa Eularia, con bastante sombra y bancos para hacer, si es necesario, un alto en el camino. Como el río suele tener bastante caudal, se pueden observar los peces que viven en él… eso sí, mucho cuidado con los niños porque no hay valla de protección.

Más adelante y siguiendo el paseo junto al río, encontramos un puente más moderno y que conduce a un parque infantil con columpios.

Playa del Rio y Playa de Santa Eularia

Siguiendo por el paseo del río se llega a su desembocadura en la Playa del Río, a 18 kilómetros de distancia desde su nacimiento.

Esta playa es perfecta para ir con niños ya que es muy amplia, tiene mucha tierra para jugar y hay mucho recorrido dentro del agua hasta que llega a cubrir.

Esta playa se une a la Playa de Santa Eularia y al Paseo Marítimo, una zona llena de vida con restaurantes y tiendas.

Nuestra ruta por el Río de Santa Eularia termina en la Playa del Río pues, después de la caminata, bien se agradece un baño.

DATOS GENERALES DE LA RUTA POR EL RIO DE SANTA EULÁRIA DES RIU
  • Distancia: 1,5 – 2 km
  • Tipo de ruta: Lineal. Recomendamos sólo la ruta de ida desde el Puig de Misa a la Playa del Río.
  • Dificultad: Nula
  • Tiempo: 2 horas (según el paso de los niños)
  • Servicios:
    • Can Planetes:
      • Baño
      • Centro de Interpretacion
    • Playa del Río:
      • Zona infantil
      • Restaurantes
      • Tiendas
  • Niños: Si (a partir de 3-4 años)
  • Carrito: Sólo hay dos puntos en los que hay escaleras pero son fácilmente salvables.