Manualidades – Macetas para crasas con latas de conserva

¿Tirar una lata de conserva? ¡NO! Vamos a dar una nueva vida a las latas de conserva convirtiéndolas en macetas para plantas crasas. Una manualidad muy bonita y creativa que decorará cualquier rincón de tu casa.

Con esta actividad, los niños no sólo se divierten, sino que además:

  • Aprenden nociones básicas de jardinería mientras plantan las crasas
  • Fomentan su imaginación decorando la lata
  • Aprenden a respetar a la naturaleza, a través de las 3 erres de la ecología (reducir, reutilizar y reciclar)
  • Adquieren una responsabilidad: cuidar de la planta día a día.

MATERIALES:
  • Latas de conserva vacías
  • Piedras pequeñas
  • Tierra universal o especial para crasas
  • Plantas crasas (la mejor relación calidad-precio la hemos encontrado en Verdecora)
  • Agua
  • Pincel
  • Materiales para decorar la lata (opcional y al gusto):
        • Pinturas y pinceles
        • Rotuladores
        • Papel autoadhesivo
        • Cuerda
        • Otros

Con esta manualidad pretendemos reutilizar las latas de conserva convirtiéndolas en macetas. No obstante, para esta manualidad con niños, recomendamos reutilizar únicamente latas con “abre fácil solapín”. Los bordes de estas latas son redondeados y así evitamos los accidentes por cortes.

ELABORACIÓN PASO a PASO
  1. Decora tu lata al gusto utilizando los materiales que más te gusten.  Puedes usar cualquier material, desde rotuladores a lana. ¡Da rienda suelta a tu imaginación!
  2. Una vez decorada, cubre la base interior de la lata con pequeñas piedrecitas. Las plantas crasas necesitan mucho aire en sus raíces y con las piedras conseguimos aireación suficiente.

  1. Saca la planta crasa de la mini-maceta de plástico. Para ello, presiona con los dedos los lados de la maceta para que la tierra se despegue del plástico. Cuando ya esté suelta, tira de la planta con cuidado para que salgan todas sus raíces.

  1. Introduce la planta en la lata, pero ten en cuenta lo siguiente:
      • Si tu lata tiene poca profundidad (más pequeña que la maceta de plástico), antes de meterla en la lata retira un poco de tierra de las raíces.

      • En el caso de que tu lata tenga profundidad suficiente (más o menos del mismo tamaño que la maceta de plástico), introduce toda la base de la planta en el interior de la lata.
      • Si tu lata es muy grande (más grande que la maceta de plástico), antes de meterla en la lata, añade un poco de tierra en la base de la lata.

  1. Cubre con tierra los huecos que quedan entre la planta y las paredes de la lata.
  2. Suavemente quita la tierra que haya podido quedar en la planta con un pincel.

  1. Riega un poquito la tierra. Nunca pulverices agua sobre las hojas, a las crasas no les gusta nada.
  2. ¡Voilá, trabajo concluido! Ya tienes tu crasa con una maceta muy molona.
  3. Cuida mucho a tu planta:
    • Colócala en una zona iluminada, pero que no incidan los rayos del sol directamente.
    • Régala con poca frecuencia: Una vez cada 2-3 semanas en invierno y una vez a la semana en verano.

macetas-lata de conserva como obsequio

Este año para el cumpleaños de la peque, hemos regalado una maceta personalizada a los compañeros del colegio (con el nombre en la tapa). Dado que hemos elaborado 23 macetas (una para cada niño de la clase), para esta ocasión y que no sirva de precedente, hemos comprado directamente las latas de conserva vacías. Éste ha sido el resultado, esperamos que os guste… ¡y a los compis de clase también!

Más ideas sobre regalitos DIY en los siguientes enlaces:

LACUNIACHA, el parque faunístico del Pirineo

Ubicado en pleno corazón del Valle del Tena, se encuentra Lacuniacha, un parque faunístico perfectamente integrado en la naturaleza, donde los animales viven en libertad y rodeados de un paisaje inigualable. Sigue leyendo para conocer más sobre este lugar tan recomendable para ir en familia con niños.

COMO LLEGAR a LACUNIACHA

Lacuniacha pertenece al municipio de Piedrafita de Jaca, un pequeño pueblo del Pirineo Aragonés a los pies de la Sierra de La Partacua, en el Valle del Tena (Huesca).

El desvío para llegar hasta este parque faunístico desde la carretera A-136 está señalizado y nada más atravesar Piedrafita, no hay más que seguir las indicaciones hacia Lacuniacha.

Al llegar al parque, encontraremos a nuestra derecha un aparcamiento de tierra y a la izquierda el gran casetón de madera, que hace las veces de recepción y tienda de regalos.

Dado que en Lacuniacha quieren respetar al máximo el medio ambiente, no ofrecen planos del parque, por lo que recomendamos hacer una foto del recorrido. Aunque recorrer el parque no tiene pérdida, es mejor llevar con nosotros la foto para conocer la ubicación de los animales y de los lugares de interés. También se puede descargar desde la página web.

LOS HABITANTES DE LACUNIACHA

Los habitantes de Lacuniacha son, entre otros, cierzos, renos, cabras montesas, jabalíes, todos ellos representantes de la fauna que vive o vivió en algún momento en el Pirineo, y que bien, han nacido en cautividad, provienen de centros de recuperación, o han sido rescatados.

Lacuniacha no es un parque zoológico al uso en el que los animales viven en espacios pequeños que poco representan su hábitat natural. En este parque, sus habitantes están en régimen de semi-libertad, en grandes recintos perfectamente integrados en el paisaje. Es por ello que los animales no están acostumbrados a la presencia humana, por lo que no los encontrarás junto a las vallas. Este hecho hace que durante la visita pongáis a prueba vuestras dotes de observadores  e incluso juguéis a quién encuentra antes a los individuos.

Cada recinto está conectado con el siguiente a través de puertas con poleas (“Sssshhhh» ábrelas y ciérralas con cuidado para no espantar a los animales con el ruido). Sin embargo, el vallado está preparado para que la fauna autóctona pueda circular por los recintos en total libertad. De este modo, a las más de 120 individuos se les suma otros animales como ardillas y erizos, que también encontrarás por el camino.

Para conocer mejor a estos habitantes, cada recinto cuenta con uno a varios carteles con las características más destacables de los animales. Además de los textos y las imágenes, cada cartel incluye algo característico de cada animal, bien la cornamenta o bien una pezuña. De esta forma, aunque los animales no se pueden tocar (como decimos viven tranquilamente en su entorno y en libertad), estos elementos pueden tocarse y así los niños se acercan al animal.

EL PARQUE y SU RECORRIDO

En un parque faunístico, como su nombre indica, lo más importante son los animales. Sin embargo, al referirnos a Lacuniacha no podemos olvidarnos de hablar de su entorno y la belleza de sus 30 hectáreas.

El parque de Lacuniacha se encuentra integrado en el bosque de La Pinosa. Para poder recorrerlo, tan sólo es necesario seguir el sendero de montaña de unos 4 kilómetros y medio y con un algún ligero desnivel en algunos tramos (aunque completamente asequible por lo más pequeños). Este sendero transcurre entre bonitos ejemplares de la flora de la zona como pinos, robles y acebos, entre otros.

Pero no sólo el entorno vegetal llama la atención, sino también el emplazamiento entre las grandes montañas del Valle del Tena. Es destacable el paisaje que se contempla en el Mirador de la Peña Telera. Llegar hasta él requiere ascender un tramo bastante empinado, que nos desvía un poco del recorrido faunístico, tras la zona de merendero. No obstante, recomendamos este pequeño esfuerzo físico ya que las vistas son espectaculares.

CONSEJOS PARA LA VISITA

A continuación incluimos unos consejos que consideramos útiles para poder disfrutar de la visita:

  • Lacuniacha está abierta durante todo el año, pero los horarios de apertura varían en función de la estación. Consulta los horarios en la web.
  • Consulta la climatología antes de realizar tu visita para poder llevar la ropa adecuada.
  • Aunque la previsión del tiempo sea favorable, es recomendable llevar siempre algo de abrigo pues hay partes del recorrido bajo árboles de sombra y puede refrescar.
  • Dado que el recorrido se realiza a través de un sendero de montaña, utiliza calzado adecuado. Os recomendamos llevar bastones para ayudar con el equilibrio, sobre todo si se visita en la época de invierno (por si hay placas de hielo).
  • A mitad del recorrido hay una pequeña zona de merendero con un bar, un lugar ideal para hacer un algo en el camino y descansar un ratito.

  • Hay que tener en cuenta que los animales están en semi-libertad, por lo que es posible que no estén cerca de nosotros y haya que buscarlos. Recomendamos jugar con los niños a ser «avistadores de animales». Así agudizarán su capacidad de observación y paciencia.
  • Realiza el recorrido con tranquilidad, evitando hacer ruido, de lo contrario los animales pueden asustarse y esconderse. Pasa de un recinto a otro sin soltar las puertas bruscamente.

RUTA CON NIÑOS A CANTOCOCHINO (LA PEDRIZA – MADRID)

La Pedriza, situada en el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama de Madrid, es uno de los lugares más frecuentados en familia por aquellos que amamos la naturaleza, ya que es un espectáculo natural con mil y un rincones por explorar. De hecho, ésta no es la primera vez que proponemos planes con niños en La Pedriza, ya que lo hicimos cuando visitamos el Castillo de Manzanares y el Embalse de Santillana. En esta ocasión, vamos a caminar entre sus rocas para descubrirla a través de una ruta para hacer en familia fácil y, como siempre, pensada para todos los públicos. Si estáis buscando un plan de fin de semana con niños en la naturaleza, continuad leyendo sobre esta excursión en familia que recorre este paseo desde El Tranco hasta Cantocochino.

COMIENZO DE LA RUTA – EL TRANCO

Para llegar hasta el comienzo de la ruta, debemos dirigirnos hacia el municipio madrileño Manzanares El Real. Por la M-608, se llega a la rotonda con la estatua de un senderista en el centro. En la rotonda, hay que tomar la salida hacia el centro del pueblo y nada más cruzar el puente, cogeremos el primer desvío hacia la izquierda que es comienzo de la Avenida de La Pedriza. Siguiendo esta avenida, pronto veremos un cartel que anuncia el Hostal El Tranco y a la izquierda una pequeña explanada de tierra donde podremos aparcar el coche.

Una vez abandonado el coche, debemos caminar hasta el final de la explanada de tierra donde se encuentra una barrera que impide el paso de vehículos. Cruzando la barrera, continuaremos por el camino de tierra, unos cuantos metros más adelante, el camino se abre hacia la izquierda para dejar a la vista una balsa del río donde hacer unas bonitas fotos y lanzar alguna “rana”.

Continuando por el camino llegaremos a una súper roca, que hace las veces de suelo y desde donde podremos contemplar cómo fluye el río. Nada más cruzar la placa de roca, llegaremos de nuevo al camino de tierra que nos recuerda que aún estamos en zona urbana, pues encontraremos coches aparcados y el muro de una casa. Seguiremos el camino hasta que éste se cruce con el asfalto de una zona de aparcamiento. Desde aquí nos dirigiremos a la izquierda, hacia el fondo de aparcamiento para comenzar de nuevo a andar sobre tierra. Tras abandonar la zona asfaltada, el resto de la ruta transcurre por el interior de La Pedriza, por lo que en todo nuestro camino estaremos acompañados de las grandes formaciones rocosas de este paraje.

FINAL DE LA RUTA – CANTOCOCHINO

Yendo en paralelo al río, el camino de tierra se transforma en una pequeña calle de granito que nos conducirá a la parte más elevada de la ruta. En este punto podremos contemplar una bonita vista del río con las montañas al fondo.

Desde aquí, comenzaremos el descenso hacia Cantocochino. Nada más empezar a bajar, el camino de tierra se intercala con granito por lo que en esta parte tendremos que tener cuidado por dónde pisamos, sobre todo con los más pequeños. Una vez volvemos a llegar abajo, casi a la altura del agua, de nuevo empezaremos a subir un poco en paralelo a grandes bloques de granito.

Cuando el terreno comienza a despejarse de rocas, llegaremos a La Foca, un chiringuito que ofrece bocadillos y refrescos, el lugar perfecto para un pequeño descanso. Aunque no siempre está abierto para servir comidas, su ubicación es perfecta a para hacer un alto en el camino y contemplar el río de cerca.

Al poco de pasar por delante de La Foca, llegaremos al puente de madera que cruza el río y que nos conducirá a una zona despejada de rocas y con un amplio camino de tierra hacia la izquierda.

Continuaremos por este camino hasta Cantocochino, el final de nuestra ruta. En este tramo del recorrido el río queda a nuestra derecha y está mucho más accesible que antes, os aconsejamos que os acerquéis al agua.

Sabremos que hemos llegado a nuestro destino cuando empecemos a ver la zona de aparcamiento que hay frente a los restaurantes de esta área recreativa de Cantocochino.

Antes de concluir la ruta, os recomendamos que hagáis un alto en el camino en el localizador de cimas de La Pedriza para identificar estos lugares de interés.

DATOS GENERALES DE LA RUTA

Para que resulte más sencillo hacer el seguimiento de la ruta, hemos preparado el siguiente croquis con el recorrido y los lugares de interés.

A continuación, incluimos los datos generales de la ruta:

  • Distancia: 5 km (ida y vuelta)
  • Tipo de ruta: Lineal
  • Dificultad: Media – debido que parte de la ruta transcurre por terreno rocoso
  • Tiempo: 2 – 3 horas ida y vuelta (según el paso de los niños)
  • Servicios:
    • Zonas de restauración al inicio y al final de la ruta
    • Refugio: La Foca.
  • Aparcamientos: En El Tranco (inicio de la ruta) y en Cantocochino (final de la ruta). Gratuito.
  • Niños: Si (a partir de 6 años)
  • Carrito: No
  • Atención:
    • No se permite el baño
    • Llevar buen calzado porque hay muchas rocas