Ajedrez para niños 2 - Pequeños Planes

El ajedrez, mucho más que un juego

Existe una pequeña polémica sobre si el ajedrez es un juego o un deporte, sin embargo, no hay duda alguna sobre sus múltiples beneficios para todos aquellos que lo practica. Es por ello que desde hace años se viene ofreciendo el ajedrez como actividad extraescolar e incluso algunos colegios lo han incorporado en los currículos educativos.

Entre otros beneficios, la práctica del ajedrez potencia las siguientes habilidades y capacidades de los niños:

  • fomenta la creatividad  y la originalidad mediante la creación de estrategias de juego
  • refuerza la empatía, la paciencia y el respecto al contrario.
  • ayuda a afrontar situaciones inesperadas y a resolver problemas
  • enseña a planificar, a prevenir y a tomar decisiones
  • mejora la concentración y la disciplina

Desde edades muy tempranas algunos centros de enseñanza infantil comienzan a introducir el ajedrez a través de la identificación de cada figura a través de fichas e incluso piezas de gran tamaño. A medida que el niño las identifica correctamente, se incorporan los movimientos de cada figura. Una vez consolidada la correspondencia figura-movimiento, se empieza a practicar sobre un tablero con todas las piezas y si explican los objetivos del juego.

Hace tiempo una amiga inscribió a su hijo a las clases extraescolares de ajedrez que le ofrecían en el colegio. En su momento, le apunto por comodidad de horarios, sin embargo, dos años después, su hijo es más organizado y piensa antes de actuar pues es capaz de pensar en las consecuencias.

Es interesante que los niños aprendan este juego no sólo por sus beneficios (sino porque es una actividad que pueden practicar en cualquier época del año y lugar e incluso incrementa las relaciones interpersonales.

libros para introducir el ajedrez a los niños

No sé vosotros, pero yo ya he comprado un pequeño tableros con sus piezas para practicar en casa. Si queréis probar, aquí os recomendamos algunos libros para introducir este juego-deporte a los niños:

  • Juega al ajedrez: De una forma sencilla este libro explica paso a paso los trucos y consejos para comenzar a jugar al ajedrez. Dirigido a niños a partir de 8 años. Incluye un tablero y piezas magnéticas. Editorial Edebé. Autor Jon Tremaine.
  • Ajedrez para niños. Juegos, estrategias y trucos: A través de juegos y puzzles los niños conocen todos los secretos de este juego. Dirigido a niños a partir de 6 años. Editorial Blume. Autor Sabrina Chevannes.
  • Ajedrez para niños: Como de si una batalla medieval se tratara, este libro introduce los elementos, reglas y jugadas estratégicas necesarias para ser un auténtico ajedrecista. Dirigido a niños de 7 años en adelante. Editorial Susaeta.
  • Mi primer ajedrez: De una forma fácil y divertida este libro explica los movimientos básicos y todas las claves para ser todo un campeón de este juego. Incluye tablero y piezas. Editorial Beascoa. Autor Patricia Geis Conti.

Si queréis conocer otros recursos educativos de ocio, aquí te mostramos algunos:

Cápsula del tiempo 1 - Pequeños Planes

¿Cómo hacer una cápsula del tiempo para niños?

Os gustaría volver al pasado y revivir momentos increíbles con vuestros hijos? Podéis hacerlo con una cápsula del tiempo. Aquí os contamos cómo.

Que es una cápsula del tiempo

Una cápsula del tiempo es un recipiente que encierra objetos del momento de su creación y que es escondido a la espera de ser abierto en el futuro.

Las cápsulas del tiempo pueden ser físicas, si guardan objetos, o virtuales si guardan archivos multimedia. Pueden ser escondidas durante un periodo de tiempo concreto o hasta ser encontradas.

Las cápsulas del tiempo son muy populares, se han encontrado algunas a lo largo de la historia mundial, han sido protagonistas de películas e incluso se han escíncido en los cimientos de edificios emblemáticos. Hasta hay empresas que venden cápsulas del tiempo para momentos especiales como el nacimiento de un hijo o de recién casados.

Sin embargo, os proponemos que hagáis vuestra propia cápsula del tiempo para luego revivir momentos únicos del pasado y encontrar los recuerdos de la infancia de vuestros hijos.

Como hacer vuestra propia cápsula del tiempo

Elegid una caja de metal, de madera o de cartón no muy grande. Lo ideal es que tenga el tamaño de una cuartilla.

Escoged junto a tus hijos aquellos objetos que sean especiales para ellos como un peluche o pequeños juguetes.

Incluid fotos vuestras que os recuerden momentos especiales como unas vacaciones en familia o en alguna fiesta.

Comprad el periódico del día en el que enterreis vuestra cápsula del tiempo para que cuando la habrais sepáis que noticias fueron relevantes en ese momento.

Cuando tengáis todos los objetos que queréis guardar en la caja, cierra la bien y guarda la en una bolsa para congelados con cierre zip. De esta forma estará mejor aislada del agua y la tierra.

Buscad un lugar donde enterrar vuestra cápsula. Puede ser en el monte, en el parque o en vuestro jardín. Allí donde elijais, cavad un hoyo profundo para que esté buen protegida y no se encuentre fácilmente. Introducid la cápsula en el hoyo y tapadla muy bien para que solo pueda ser descubierta cuando vosotros decidais.

Nuestra cápsula del tiempo

 

En 2015, junto con muertos amigos de la urbanización, preparamos una cápsula del tiempo. Guardamos pequeños juguetes y fotos de las tres familias juntas. Asimismo preparamos una carta para que, si fuese encontrada por alguien, supiera qué era y nos la devolviera.

Una vez preparadas y de noche, fuimos todos juntos a enterrarla al fondo de la urbanización. Fue toda una experiencia para nuestros hijos y para nosotros fue increíble ver sus caras de emoción.

Hicimos fotos del momento y cuando pasamos junto al lugar recordamos aquel dia y cuanfo llega septiembre hacemos cálculos de la cuenta atrás para desenterrarla. ¡¡Ya queda poco pues dijimos que esperaríamos 10 años!!

Algodón 100% - Pequeños Planes

Piel atópica: En busca de ropa 100% algodón

Antes que nada, queremos dejar claro que no somos ningún experto en dermatitis atópica, ni pretendemos serlo. Eso se lo dejamos a los profesionales médicos y sanitarios. Tan sólo escribimos estas palabras para compartir nuestra experiencia y, si cabe, convertir nuestra necesidad personal en una solicitud pública.

Y dicho esto, comienzamos.

LA PIEL ATÓPICA

Nuestra hija tiene la piel atópica desde los 2 meses que empezó a descamarse y a salirle ronchones rojos. La dermatitis atópica es una enfermedad dérmica que últimamente se está convirtiendo en una enfermedad bastante extendida. Seguro que habréis oído hablar de ella e incluso es muy probable que conozcas a alguien que la padezca. Pero para que sepáis de qué hablamos, en pocas palabras y tomando las palabras de la Adea, la dermatitis atópica es:

una dolencia crónica muy común que, sin ser grave, supone una serie de trastornos muy molestos para el paciente: prurito, problemas de sueño, alteraciones psicológicas e, incluso, en los casos severos se puede llegar a la incapacidad laboral“.

Según hemos leído en distintas webs médicas y la información que nos han proporcionado los dermatólogos a los que hemos acudido, el origen de esta enfermedad no está totalmente identificado. Tampoco tiene una cura, por lo que los tratamientos están enfocados a mitigar los síntomas de los brotes, el picor y el enrojecimiento.

Aparte de los tratamientos médicos, existen una serie de recomendaciones y consejos para ayudar a evitar o espaciar los brotes y hacerlos más llevaderos. Entre otros, se recomienda no abusar de la calefacción ni el aire acondicionado para no resecar la piel, evitar los baños largos a altas temperaturas para evitar irritaciones, cortar bien las uñas para evitar daños cuando se rascan, etc. Todos estos consejos son mas o menos alcanzables y dependen de nuestros hábitos y rutinas.

Una de las recomendaciones más importantes y más repetida en los “decálogos” contra la dermatitis atópica es la de utilizar prendas de algodón. Cuanto más algodón, mejor. Sin embargo, encontrar este tipo de ropa no está completamente en nuestra mano y de ahí la queja que queremos transmitir.

¿100% algodón?

¿Os habéis fijado en la composición de la ropa que compráis? ¿Sabéis lo difícil que es encontrar prendas con un alto contenido en algodón, y mucho más difícil, algodón 100%?

Nosotros sí. Por propia experiencia podemos decir que la composición de la ropa en fibras naturales es más bien escasa. Abundan las fibras sintéticas y las mezclas contienen muy poco algodón.

Con el inicio de una nueva temporada, ahora la vuelta al cole, comienza nuestra búsqueda y caza de prendas con composición 100% algodón. Y como es harto difícil encontrarlas, en muchas ocasiones, nos conformamos con un 60%.

Cuando vamos a una tienda y pedimos ayuda para localizar este tipo de prendas, inicialmente los dependientes dicen que disponen de varios modelos. Sin embargo, después de mirar todas y cada una de las etiquetas de la ropa, ellos mismos se sorprenden de las pocas prendas con estas características.

Aparte de solicitar más prendas 100% algodón o un % muy alto, sería interesante que la información de la composición de la ropa esté mas accesible. No sólo en la etiqueta sino en las paginas web de las marcas.

¿Como es posible que después de tener unas etiquetas que parecen la declaración de la renta, la información de la composición sea tan difícil de localizar o leer?

¿Por qué no existe un filtro relacionado con la composición en los buscadores web de la mayoría de las marcas? Hay filtros para las familias de prendas, las tallas, los colores, los precios, pero generalmente no hay un filtro sobre la composición.

Un futuro mejor

Si se pusiera en el mercado más ropa con alto contenido en algodón y la información de la composición estuviera más accesible, muchas familias lo agradecerían. No sólo las que tienen problemas con la dermatitis atópica sino también aquellas con otro tipo de problemas médicos.

Nos ayudaría a ahorrar tiempo en la búsqueda de una ropa adecuada, a no consideramos unos extraños por mirar cada etiqueta, a poder vestir a nuestros hijos a su gusto, pudiendo ellos elegir su propia ropa… Además, a ellos les ayudaría a no considerarse unos bichos raros por tener una piel especial.

Es cierto que no es fácil implantar estas medidas y que poco a poco las marcas van incorporando el algodón orgánico en sus catálogos… Pero aún queda mucho por recorrer, estas palabras son sólo un granito de arena.

Vuelta al cole 3 - Pequeños Planes

Consejos para la vuelta al cole

Llega septiembre y con él, la vuelta al cole para los niños y a la rutina para los mayores. Y es que la vuelta al cole representa el regreso a la normalidad, el “reseteo” de todo, incluso más que el comienzo del año nuevo. Tanto es así, que los informativos incluyen la vuelta al cole en su escaleta de noticias como las más destacadas del mes.

La vuelta a los horarios y a las clases, normalmente, es muy bienvenida por los padres. Se terminaron los tetris con los hijos, colocándolos entre abuelos, primos, vecinos y campamentos. Incluso es bien acogida por muchos niños porque vuelven a ver a sus amigos y retoman sus actividades extraescolares y por otro lado están los peques no quieren ni oír hablar de la vuelta al cole.

Pensando en aquellos niños para los que la vuelta al cole no es bien recibida, contamos con los consejos de la psicóloga Ana Gamo, colaboradora de Pequeños Planes, que con sus recomendaciones hará que niños y mayores comiencen la nueva temporada con mejores ánimos.

CREA ILUSIÓN

Una de las cosas más importantes en la vuelta al cole, es generar en los niños ilusión. Normalmente esto es sencillo con los niños mayores, porque tienen ganas de reencontrarse con sus compañeros y amigos; además, regresan a un sitio que para ellos es familiar, un entorno que por lo general para ellos es seguro, conocen las rutinas y saben a lo que van.

Sin embargo, con los niños pequeños puede que aparezcan ciertas inseguridades, principalmente por separarse de papá y mamá. Estas inseguridades son más acentuadas con los cambios a un “colegio de mayores”, un lugar que desconocen. Por eso, es importante motivarles, y adelantarnos a esos posibles miedos para hacerles sentirse más seguros, más mayores y más importantes.

SÉ NATURAL

Otro aspecto importante para ayudar a los niños con la vuelta al cole es que los adultos vivamos este momento con la mayor naturalidad posible y transmitírselo de a ellos.

No es necesario hacer una fiesta porque por fin empieza el colegio (“por fin vuelve la rutina”), ni tampoco irnos al otro extremo y dramatizar (ay mi niño que va a estar 8 horas fuera de casa”) y sobretodo no hay que utilizarlo como amenaza (“ya verás cuando empiece el cole”).

Debe considerarse como lo que es, un momento más de la vida, igual que papá y mamá tienen sus obligaciones y sus trabajos, los niños van al cole. Pero con muchos puntos positivos, es un sitio divertido, en el que van a aprender un montón de cosas (a leer, a escribir, etc.) y podrán jugar con los amigos.

SÉ COMPRENSIVO

Sea como sea, la vuelta al cole supone un cambio en la rutina “actual” de los niños, sobretodo de los más pequeños. Por eso debemos de ser comprensivos con las diferentes reacciones que puedan tener, como llorar, estar nerviosos, que les cueste dormir, que estén más introvertidos,..

Al final, los niños no dejan de ser personas, y al igual que los adultos también tienen que tener un periodo de adaptación a las nuevas rutinas, ellos necesitan su tiempo. Recordar por un momento vuestro primer día en un trabajo nuevo, o la vuelta al trabajo después de las vacaciones, tampoco es fácil ¿verdad? Pues a ellos les pasa exactamente lo mismo.

HAZLES PARTÍCIPES

Antes de empezar el cole, es importante que participen en la preparación que conlleva para que vayan siendo más conscientes. Acciones como forrar los libros, comprar una mochila nueva, probarse el uniforme, elegir el material escolar, etc. son cosas que además también ayudan a generar esa ilusión de la que hablábamos al principio.

ADAPTACIÓN PREVIA

Por otro lado, el tema de los horarios también es algo a tener en cuenta, y es que es conveniente que las semanas previas al primer día de colegio, vayamos teniendo en casa ciertas rutinas en los horarios: la hora del baño, la hora de la cena, la hora del cuento antes de dormir, etc. De esta forma, se van adaptando poco a poco a retomar los horarios y no les cueste tanto madrugar ni estén tan cansados.

NO ALARGUES EL MOMENTO

Los primeros días de colegio, si se queda llorando y/o insiste en que no quiere quedarse allí, no alargues el momento. Despídete de tu peque y márchate lo antes posible diciéndole que volverás a recogerle por la tarde (incluso indícale en qué momento si aún no tiene una buena percepción del tiempo, por ejemplo, después de la merienda).

Confía en el centro escolar y en los profesores, ellos saben cómo actuar en estas situaciones y cómo ayudar al niño en la adaptación.

Ten en cuenta que el lloro es una forma de expresarse como cualquier otra. Llorando muestran la inseguridad que les genera el cambio. Poco a poco se irán adaptando y para eso nuestra propia actitud de confianza y tranquilidad, ayudará a que ellos se sienten más tranquilos y confiados.