Manualidades con Niños – Cespinos

Una manualidad, un muñeco y una planta, ¿qué es? ¡Un cespino! Aquí te contamos toda la información necesaria para hacer un muñeco crece-pelo, una fácil y divertida actividad 3 en 1 para hacer con niños. ¡Comenzamos!

Materiales:

Para elaborar un cespino se necesitan los siguientes materiales y utensilios:

  • Calcetines / Medias
  • Serrín o virutas de madera
  • Semillas de alpiste
  • Material para decorar al gusto como ojitos, Goma EVA, pompones, etc.
  • Pegamento
  • Gomas de plástico (opcional)
  • Vasitos de yogur (de cristal, barro o plástico)
  • Cuenco para el serrín
  • Cuchara sopera
  • Tijeras
  • Vaso grande (a ser posible de plástico para evitar riesgo de accidentes)
Elaboración de un cespino paso a paso:
  1. Corta con unas tijeras la puntera de la media. Esta parte de la media tiene un hilado más fuerte para proteger el tejido del roce de las uñas; si no cortamos esta parte, el césped tiene dificultades para crecer y atravesar el tejido.
  2. Haz un nudo en el extremo cortado para que haga de tope y no se nos escapen las semillas y el serrín.
  3. Da la vuelta a la media, es decir, que el nudo quede por el interior del calcetín.
  4. Introduce el calcetín en el vaso de plástico de modo que el nudo quede en el fondo del vaso. Para sujetar el calcetín al vaso, “enfúndalo”  con la pernera del calcetín.
  5. Una vez el calcetín está colocado en el vaso, pon una cucharada de semillas en el fondo, así el sobrante del nudo quedará entre las semillas y no se verá.
  6. Después de las semillas, rellena el calcetín con serrín. Ayúdate de la cuchara para apretar el serrín hacia el fondo del vaso para que quede bien prensado.
  7. Aconsejamos que, para el primer cespino que hagas, saques de vez en cuando el calcetín del vaso para ver el tamaño y también para comprobar que el serrín y las semillas están bien prensados al fondo del calcetín. Si el tamaño no es el que quieres, vuelve a meterlo en el vaso y continua rellenando de serrín. Si no está bien prensado o el serrín no está al fondo junto al nudo, mete la mano en el calcetín y empuja hacia el nudo.
  8. Cuando tu cespino tenga el tamaño deseado, sácalo del vaso y haz un nudo justo donde termina el serrín, de esta forma el relleno no se saldrá y ya tendremos el cuerpo de nuestro muñeco crece-pelo.
  9. Corta el sobrante del calcetín por debajo del nudo, ni muy corto ni muy largo.
  10. Ahora toca decorar tu cespino al gusto. Utiliza cualquier tipo de material como pompones, pajitas de colores, Goma EVA, rotuladores, pegatinas… A la hora de decorar el cespino, recuerda que las semillas quedan arriba y el nudo final en la parte de abajo.
  11. Una vez terminado, sólo queda ponerlo sobre su soporte. Nosotros hemos utilizado vasitos de yogur de cristal que hemos decorado con rotuladores.
  12. Y para que el cespino tenga pelo, hay que regar la parte de las semillas diariamente y dejarlo en una zona soleada. Cuando el pelo haya crecido, podéis cortarlo, hacer coletas o decorarlo a vuestro gusto.
MÁS QUE UNA MANUALIDAD

Estos muñecos crece-pelo aparte de ser una actividad divertida conlleva una serie de beneficios para los niños:

  • Desarrollan su creatividad: Al tratarse de una manualidad que puede decorarse al gusto, los niños pueden dar rienda suelta a su imaginación fomentando así su creatividad.
  • Descubren los secretos de la naturaleza: Con el crecimiento del pelo del cespino los niños aprenden cómo se produce la germinación de las semillas y la importancia del agua para la vida.
  • Aprenden responsabilidades: Para que el cespino tenga pelo y que éste se mantenga, es necesario regarlo y mantenerlo adecuadamente. Este riego y mantenimiento es una tarea que deben hacer los niños aprendiendo así a responsabilizarse del cuidado de la planta.

Esperamos que te haya gustado esta manualidad y que pronto la pongas en práctica con los peques de la casa. Nosotros hemos hecho muuuuuchos cespinos, ¡aquí la prueba! ¿Cómo te quedó el tuyo?

4 Museos para visitar con niños

¿Niños en un museo? ¡Claro que sí! Mucha gente se sorprende cuando proponemos visitar un museo como actividad para hacer con niños pues los asocian a lugares en silencio y para adultos. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Los museos son lugares donde descubrir y aprender de forma divertida infinidad de cosas, entre otras, el arte, la ciencia, la naturaleza, la historia y la tecnología. Además, los museos cada vez están más orientados a los niños incluyendo zonas o actividades dirigidas a sus edades por lo que cada vez son más bienvenidos.

Aquí os proponemos algunos de los museos que hemos visitado y disfrutado con niños.

Museo de las Ciencias de Castilla La Mancha – Cuenca

En pleno casco antiguo de Cuenca se encuentra este museo cuya propuesta es un recorrido interactivo por el planeta Tierra, por su pasado y su futuro, desde lo más profundo de su interior hasta alcanzar el cielo y descubrir el universo que nos rodea.

El Aire, el agua, las fuerzas de la naturaleza y la vida en general es lo que nos presenta el Museo de las Ciencias donde se permite tocar y experimentar. ¿Qué es el tiempo? ¿Cómo se aprovecha la energía eólica? Las respuestas a estas preguntas y muchas más son respondidas de forma didáctica y divertida para que niños y adultos aprendan sobre Ciencia.

Además, este museo cuenta con un planetario que recrea el cielo y en la que se realizan proyecciones para todas las edades.

Arboreto Luis Ceballos – El Escorial (Madrid)

Además de ser un Centro de Educación Ambiental, el Arboreto Luis Ceballos, dada su gran colección de árboles y arbustos es considerado como museo, un museo vivo de especies forestales.

En su recinto de casi 4 hectáreas se pueden descubrir casi 250 especies que muestran la gran diversidad forestal de nuestro país y todo ello en un entorno privilegiado, en plena Sierra de Guadarrama.

El Arboreto está dividido en 19 espacios temáticos divulgativos para conocer mejor los aspectos botánicos, forestales o culturales del bosque como la senda de los sentidos o la charca. Aparte de los recorridos por este museo vivo, el Arboreto organiza actividades de divulgación científica y educación ambiental para todos los públicos.

Museo Interactivo de la Música (MIMMA) – Málaga

¿Te imaginas un museo en el que hay carteles que indican “Se ruega tocar”? En el MIMMA de Málaga niños y adultos descubren todo lo relacionado con la música, desde el concepto de sonido hasta los instrumentos más curiosos.

Además, este museo cuenta con varias salas en las que podemos dejar salir al músico que llevamos dentro ya que están disponibles al público distintos instrumentos de cuerda y percusión.

InsectPark – El Escorial (Madrid)

Aunque prácticamente pasa inadvertida, a nuestro alrededor existe una microfauna llena color y formas sorprendentes. Sí, se trata de bichos pero muchos de ellos de gran belleza, auténticas maravillas de la naturaleza.

Este mundo desconocido y actividades relacionadas con él es lo que nos muestra InsectPark, un museo zoológico con una colección de ejemplares agrupados por temáticas y de todos los lugares del mundo.

Escarabajos, mariposas, arañas y mucho más es lo que recogen las vitrinas de este museo que deja boquiabiertos a todos los públicos. Pero en este museo no sólo hay animales conservados sino que también cuenta con salas de insectos vivos… ¿serás capaz de encontrar dónde están escondidos?

 

Fin de semana con niños – Cabañas entre la naturaleza de Avila (Paraíso del Tietar)

¿Planeas una escapada de fin de semana con niños? Pues sigue leyendo… Hemos visitado el Paraíso del Tietar, un conjunto turístico de cabañas de madera ubicado en pleno Valle del Tietar, en la sierra de Ávila, el lugar perfecto para una escapada en familia. El nombre de este lugar no es al azar, ya que es un auténtico paraíso para disfrutar de la naturaleza y de unos días de relax y ocio. Cuando descubrimos su existencia, no dudamos en mirar la agenda y reservar nuestra estancia durante todo un fin de semana. Aquí te contamos nuestra experiencia y el porqué nuestra visita no será la última.

BIENVENIDOS AL PARAíSO EN AVILA

Tras una horita escasa en coche desde Madrid, llegamos a La Adrada donde se encuentra El Paraíso del Tietar. Nada más cruzar la puerta del recinto nos dimos cuenta que allí disfrutaríamos de una estancia ideal para niños, empezando por olvidarnos de los coches. Por el Paraíso no se puede circular, pero eso no significa que tengas que cargar con las maletas, para ello disponen de un buggy eléctrico (¡¡fuera ruidos!!) que hace las veces de “botones de hotel”.

Tras pasar por recepción y descargar todos los bártulos, llegamos a  nuestra humilde morada, una cabaña de madera para 4 personas de dos plantas con un baño, un aseo, una habitación abuhardillada y una cocina integrada al salón. Las cabañas están muy limpias y bien equipadas, aunque preferiríamos disponer de más menaje de cocina, está bastante justo… por eso de no estar fregando :). Para aquellos que vayáis con niños es recomendable que elijáis los modelos de cabaña sin escaleras con el fin de evitar posibles peligros.

ACTIVIDADES Y OCIO EN EL PARAÍSO DEL TIETAR

Aunque no hay nada mejor que disfrutar de la tranquilidad de la zona dando un paseo  o leer un libro en pleno pinar, dentro del recinto de El Paraíso del Tietar se pueden realizar multitud de actividades tanto para niños como para adultos y todas ellas gratuitas (a excepción del préstamo de material deportivo como bicis y raquetas de paddle).

Un servicio a destacar por los padres es que prácticamente a todas horas tienen planificadas actividades de animación para niños con monitores como busca-tesoros, manualidades, juegos de mesa o incluso cine. Esto no sólo hace que los niños se diviertan con otros de su edad, sino que también deja libertad a los adultos para poder practicar algún deporte o simplemente tener un poco de tiempo libre.

En este mismo sentido, la joya de la corona que más gusta a los niños es la piscina climatizada. No se trata de una piscina al uso sino que es un mini-parque de atracciones acuático pensado para y por los peques de la casa… ¡No había forma de sacarles de allí! Se trata de una piscina que no cubre más allá de medio metro (o incluso menos) con una seta ducha central, pistolas de agua, un pequeño tobogán y un saltamontes gigante que lanza cubos de agua… y todo ello con el agua y el recinto calentitos para poder disfrutar durante todo el año. Los niños y los mayores la disfrutan mucho.

Otro de los atractivos más concurridos y que más veces visitamos durante nuestra estancia es la granja. Aunque es chiquitita y no hay muchos animales (gallinas, conejos, ocas, patos y ovejas) les encanta a los niños. Normalmente no se puede acceder al recinto de los animales, sin embargo, dentro de la programación de animación está la visita a la Granja de modo que los niños pueden ver de cerca, tocar y dar de comer a los animalitos.

En este recinto de ocio, no podía faltar un parque infantil, así que frente al pequeño restaurante de El Paraíso del Tietar, los peques pueden jugar a sus anchas en los columpios y en la casita del árbol. Si bien es cierto, la equipación del parque y zonas infantiles es un poco antigua y le hace falta una renovación, pues algunos columpios ya tienen sus años… (son de metal, como los de nuestra época) y se hecha en falta alguna barandilla en las escaleras y pasarelas de acceso. Sin embargo, eso no es impedimento para el disfrute de los enanos.

 

lOS ALREDEDORES DEL PARAISO DEL TIETAR

Aparte de todas las actividades que se ofrecen dentro del recinto de El Paraíso del Tietar, la zona del Valle del Tietar ofrece muchas posibilidades de ocio, desde actividades tranquilas como visitar los pueblos de los alrededores o hacer rutas de senderismo, como actividades con más adrenalina como las de multiaventura. En la recepción de El Paraíso del Tietar informan sobre toda la oferta cultural y de ocio de la zona.

Según nos comentaron asiduos del lugar, dado que El Paraíso del Tietar no tiene piscina convencional (de agua fría y que cubra), en verano los residentes de las cabañas pueden utilizar la piscina municipal que se encuentra enfrente y a la que se accede con tan sólo cruzar la carretera.

Nosotros, como era un fin de semana de relax con niños pequeños, sólo hicimos una rutilla por los alrededores (ya os lo contaremos en otra ocasión) y disfrutamos de la gastronomía de la zona. El resto de actividades las hemos apuntado en la lista de deseos nuestra próxima visita a este paraíso.

 

En resumen, si buscáis un buen plan con niños cerca de Madrid para un fin de semana o puente en familia, ésta es una buena opción para desconectar en contacto con la naturaleza y hacer múltiples actividades de ocio.