PUZZLES O ROMPECABEZAS, ¡ELIGE TU FAVORITO!

Tras hacer limpia de armarios y cajones, hemos rescatado innumerables puzzles. Y es que siempre nos han encantado los rompecabezas. Recuerdo que yo de pequeña los hacía y deshacía una y otra vez…

Los puzzles o rompecabezas son un gran entretenimiento, para pequeños y grandes. Pero éstos no solo sirven para jugar y divertirse, sino que también aportan muchos beneficios, entre otros:

  • favorecen la concentración y la paciencia,
  • incrementan la capacidad espacial
  • mejorar la psicomotricidad fina y la memoria visual
  • aumentan la autoestima pues suponen un reto
  • enseñan autocontrol y trabajo en equipo (si se realiza en grupo)

Es por ello que, de toda la vida, los puzzles son uno de los juegos más habituales que se regalan a los niños. Antes de comprar un rompecabezas hay que tener en cuenta la edad de la persona que lo va a realizar y también el espacio que requiere. Asimismo es importante elegir el tipo de puzzle, ya que ahora hay mucha variedad. Incluso ahora existen puzzles en formato digital o videojuegos (¡quién no recuerda el pionero y famoso Tetris!). Dejando de lado las nuevas tecnologías, éstos son algunos de los tipos de puzzles físicos que encontramos en el mercado. ¿Cuál es tu favorito?

Puzzles o rompecabezas clásicos

Los clásicos son aquellos en los que hay que recomponer una imagen concreta juntando las piezas en las que está dividida. Normalmente el material de los puzzles clásicos es el cartón, papel prensado o incluso madera.

Uno de los factores principales que complican la realización del rompecabezas es el número de piezas. No obstante, la multitud de formas y los colores de la imagen también le suman dificultad a la búsqueda de la pieza concreta a colocar en el lugar adecuado. De hecho, existen algunos que son completamente blancos o negros, ¡para el nivel experto!

PUZZLES o rompecabezas CLáSICOS INFANTILES

Centrándonos en los dirigidos a los niños, aparte de tener imágenes más sencillas y con motivos infantiles, éstos tienen un número de piezas reducido.

Para los más pequeños y que aún no tienen capacidad para coger cosas de poco volumen, nos encontramos con los puzzles cúbicos, bien de plástico o de foam rodeados de tela. Más que para hacer puzzles, les sirve para cogerlos y soltarlos de golpe.

Encontramos puzzles de 2 o 3 piezas que además de fomentar los beneficios arriba indicados, trabajan las relaciones entre las imágenes. Por ejemplo, en la foto vemos que las relaciones a establecer son “qué come cada animal” o “cómo se obtienen los alimentos”.

Para ir aumentando la dificultad poco a poco, en el mercado existen puzzles evolutivos que van incrementando el número de piezas. En la foto encontramos imágenes de 4 hasta 9 piezas.

Dado que los rompecabezas son un reto para los pequeños, existen puzzles con ayuda “extra”. De modo que algunos de estos juegos incorporan un póster de las mismas dimensiones del puzzle para ayudarles a trasladar la imagen al tamaño real. Otros tienen sus piezas numeradas de forma que tan sólo se tiene que seguir la serie para encontrar la pieza siguiente.

Algunos puzzles dirigidos a niños de mayor edad, no sólo se centran en el rompezcabezas en sí sino que van un poco más allá de la propia conexión entre piezas incluyendo juegos de búsqueda. Estos puzzles incluyen objetos escondidos dentro de la imagen global, los cuales deben ser localizados. Incluso algunos tienen escrito por el lado trasero de la pieza el nombre del objeto en otro idioma. Otro tipo de puzzles de búsqueda son los que incluyen varias imágenes y para distinguir qué pieza corresponde a cada una es necesario agrupar las piezas previamente. Para ello es necesario distinguir el patrón que incluye la pieza en la parte trasera (suelen ser rayas, círculos o lisos).

Puzzles no clásicos

Como todo en esta vida, el juego de puzzle clásico también ha evolucionado con el tiempo de modo que, aparte de los clásicos, encontramos en el mercado otros tipos. Estos “rompecabezas especiales” también están dirigidos a distintas edades en función de su dificultad.

Para los niños de menor edad están los puzzles con piezas imantadas y de gran formato. Los puzzles que conocemos de este tipo están relacionados con los mapas, el cuerpo humano o el universo de forma que aparte de ser un juego son un recurso educativo.

Uno de los rompecabezas de “nueva generación” (aunque llevan unos años en circulación) son los puzzles 3D que normalmente están relacionados con los monumentos más relevantes del mundo o personajes de ficción famosos. Las piezas de estos puzzles son de un material especial que permite que se doblen y encajen para dar volumen a la figura. Normalmente, las piezas de los puzzles en 3D están numeradas y al juego le acompaña un manual de instrucciones para su construcción.

Dentro de los puzzles no clásicos nos encontramos con algunos que son célebres, como el Coco-Crash que causó furor en los años 80 (foto tomada de la página Aquella Maravillosa Infancia). Se trata de un rompecabezas de foam o espuma cuyas piezas encajan para dar lugar a un cubo. Había puzzles-cubos de distintos colores (rojo, verde, azul y amarillo) pero podían también encajarse entre sí para dar lugar a un cubo más grande u otras formas geométricas.. Por cierto, este juego sigue estando a la venta pero con otros nombres.

coco crash happy cube

Otro rompecabezas célebre es el Cubo de Rubic, que no necesita presentación ¿Quién no ha jugado nunca con él? Dichoso cubo con lados de colores… ¡se me resiste!

Luego nos encontramos con los puzzles o rompecabezas cuyas piezas tienen unas formas especiales como figuras geométricas (el famoso Tangram) o los novedosos puzzles con piezas formadas con esferas interconectadas. Estos puzzles se acompañan de fichas que establecen la imagen-reto a conseguir.

 El último tipo del que vamos a hablar (que no el ultimo que hay en el mercado), son los puzzles deslizantes. Sus piezas están embebidas en un tablero sobre el que se desplazan únicamente con movimientos verticales u horizontales hasta conformar la imagen. Este tipo de juego también está tomando mucha entidad en formato digital e incorpora el reto de liberar el objeto que se encuentra “atrapado” entre las piezas.

Sin duda, éstos son sólo alguno de los puzzles que encontramos en el mercado, pero hay mucho más… ¿Cuáles nos hemos dejado en el tintero? Comparte con nosotros otros tipos de rompecabezas para ir completando esta publicación.

Un día en La Albufera de Valencia

La Albufera, situada a 10 kilómetros del sur de Valencia, es un lugar creado con cierta magia por la naturaleza. Se trata de una laguna separada del mar por una estrecha barrera litoral de dunas y bosque que, junto con su flora y su fauna, conforman un paisaje espectacular.  Es por ello, que este Parque Natural sea de visita obligada para todos aquellos que visitamos Valencia.

El plan que os proponemos para descubrir La Albufera con niños es de día completo, de forma que la mañana comienza con una/s ruta/s a pie y por la tarde, un paseo en barco (si es con la puesta del sol, mejor que mejor). Para unir la mañana y la tarde os recomendamos que comáis una auténtica paella valencia o uno de los muchos arroces que ofrecen los restaurante de los pueblos de El Saler o El Palmar. ¡Para chuparse los dedos!

Aunque como decimos, el plan propuesto es de día completo, libres sois de hacer una cosa, la otra o ambas. Planificad vuestra visita dependiendo de la edad de los niños y del tiempo que dispongáis. A continuación, os detallamos toda la información necesaria para que preparéis vuestro plan por La Albufera de Valencia.

RUTAS A PIE POR LA ALBUFERA

La mejor forma para descubrir un paraje natural e impregnarte de su entorno es recorrerlo a pie. No obstante, La Albufera tiene una extensión enorme (unos 24 kilómetros cuadrados), por lo que es imposible abarcarla entera y menos si vamos con niños. Por ello, el Parque Natural cuenta con distintas rutas o itinerarios para todos los gustos, tanto en longitud como en dificultad, e incluso temáticos (más naturales o más históricos). En estos enlaces puedes descargarte toda la información sobre las rutas del Parque: Visita La Albufera y Parque Natural de La Albufera.

Sin embargo, como familia de aventureros y amantes de la naturaleza que somos, hemos recorrido las rutas que considerábamos más apropiadas para los peques. Incluso hemos “creado” nuestra propia ruta combinando dos de los itinerarios propuestos por el Parque Natural. Sigue leyendo y te damos todos los datos:

Ruta por el Centro de Interpretación del Raco de L’Olla

El Centro de Interpretación del Raco de l’Olla es un centro de información y divulgación sobre el entorno de La Albufera, su historia y su interés ecológico. Asimismo este centro, que se encuentra entre la unión de la Dehesa y la propia Albufera, cuenta con una zona de reserva integral para la conservación de la biodiversidad.

La visita a este centro no sólo es interesante por transmitir educación ambiental para los pequeños y el público en general, sino porque además cuenta con:

  • una torre-mirador, desde donde se puede tener una vista panorámica de toda La Albufera y,
  • una senda interpretativa con observatorios de aves.

Para ayudaros en la planificación de la visita, hemos preparado el siguiente croquis de la ruta  (recuadro en verde) que incluye el recorrido y los lugares de interés.

  • Distancia: 1 km (ida y vuelta)
  • Duración: 1 hora (contando con la visita al centro, la observación de aves y el recorrido de la ruta)
  • Dificultad: Baja
  • Servicios: Centro de interpretación, aparcamiento, merendero y observatorios de aves

Para que aprovechéis la ruta al máximo, os recomendamos que llevéis vuestros propios prismáticos y que dispongáis de una pequeña guía de la avifauna, que bien podréis solicitar en el centro o descargarla aquí. Si no lleváis prismáticos, y si el tiempo lo permite, podéis utilizar el catalejo que el centro pone a disposición del público en uno de los observatorios de aves.

Es importante remarcar que esta ruta transcurre junto a la laguna donde descansan las aves, por lo que guardar silencio es clave para poder contemplar la belleza de estos animales.

Ruta por el Itinerario Botánico y el Estany del Puyol (combinada)

Esta ruta es una combinación de los itinerarios Botánico y Gola de Puyol propuestos por el Parque Natural de La Albufera.

Esta ruta combinada comienza por el itinerario botánico cuyo inicio se encuentra en la carretera asfaltada que hace las veces de aparcamiento tras el desvío hacia el Estany del Puyol. Este itinerario cuenta con 10 paradas con paneles informativos que describen la historia y las especies vegetales más destacadas de la zona.

El recorrido por el itinerario botánico, bien señalizado y trazado sobre traviesas de madera, tiene una longitud de unos 800 metros a través del bosque meditarráneo.

Al final del recorrido botánico, nos encontramos con una pista de tierra que hay que tomar a la izquierda. A los pocos metros se llega a la carretera asfaltada, la cual atravesaremos para continuar por la pista de tierra. Esta pista de tierra recorre parcialmente el Estany del Puyol que es una laguna artificial naturalmente repoblada por la floray la fauna de la zona . Si queremos visitar la playa, hay que tomar la bifurcación de la pista de tierra, de lo contrario, hay que abandonar la pista para comenzar el recorrido sobre el camino de arena entre los matorrales que bordean el Estany Del Puyol.

Cuando prácticamente ya hemos bordado el Estany del Puyol, nos encontraremos de nuevo con una pista de tierra bien conformada. A la derecha de la pista se ve el puente que atraviesa la Gola del Puyol que es la entrada del mar hacia el interior. A la izquierda, la pista nos llevará de nuevo a la carretera asfaltada que hace las veces de aparcamiento y que es el final de la ruta.

Esta ruta por el Estany del Puyol puede prolongarse un poco más si se recorre en paralelo la Gola del Puyol. Nosotros no prolongamos la ruta pues estaba cerrado el acceso por reforma del itinerario.

Para ayudaros en la planificación de la visita, hemos preparado el siguiente croquis de la ruta (recuadro en morado) que incluye el recorrido y los lugares de interés.

  • Distancia: Total – 3 km. Unos 800 metros para el recorrido de ida del Itinerario Botánico y 2 km para el recorrido por el Estany del Puyol.
  • Duración: 1,5 horas
  • Dificultad: Baja
  • Servicios: Aparcamiento

PASEO POR LA ALBUFerA EN BARCA

Uno de los encantos que tiene La Albufera es poder recorrer sus tranquilas aguas subido en una embarcación tradicional de la zona, los “albuferencs”. Estas barcas, a motor y empujadas por perchas en las zonas de aguas bajas,  están patronadas por guías locales que amenizarán el recorrido con la historia e «historias» de La Albufera. La oportunidad perfecta para poder contemplar una puesta de sol sin igual y de un paisaje único.

Durante el recorrido se podrán ver, además de la abundante avifauna, las casas típicas o barracas. Estas casas están construidas con los materiales accesibles de La Albufera como barro (para los ladrillos de adobe) y cañas (para los tejados). Alguna de ellas famosas por la serie “Cañas y barro” basada en el libro de Blasco Ibáñez.

Estas embarcaciones pueden tomarse en los principales embarcaderos municipales:

  • Puerto de El Saler
  • Embarcadero de la Gola del Puyol
  • El Palmar
  • Puerto Catarroja

El precio del paseo es de uno 4 o 5 euros siempre y cuando se llegue a un mínimo de ocupantes. Normalmente son 5 ocupantes, es decir, el viaje para una persona sola sería de unos 20-25 euros.

Sin duda, visitar La Albufera puede ser toda una aventura para los sentidos, el plan perfecto para ir con niños y disfrutar de la naturaleza.

 

MANUALIDADES – PLASTILINA CASERA

Si hay algo que les gusta a los niños es pringarse las manos, bien sea con el famoso slime, con masa de pastelería o con un poco de arena y agua. Hoy vamos a dejar de lado la cocina y el dichoso moco químico para hacer nuestra propia plastilina con ingredientes inocuos. Sigue leyendo y te contamos todo lo que necesitas y los pasos a dar para un rato de diversión en casa.

MATERIALES PARA LA PLASTILINA CASERA

  • 3 tazas de harina
  • 1 taza de sal fina
  • 1 taza de agua
  • 2 -4 cucharadas de aceite (puede ser más)
  • Colorante alimenticio
  • Recipiente
  • Cuchara sopera
  • Papel film transparente (para la conservación)
PREPARACIÓN PASO A PASO
  1. Sobre un recipiente vierte la harina haciendo una montañita.

2. Con la ayuda de una cuchara, abre un pocito en la montaña de harina para verter la taza de agua y la sal.

3. Añade las cucharadas de aceite.

4. Remueve bien con la cuchara para que se mezclen todos los ingredientes.

5. Cuando comiences a obtener una masa, espolvorea un poco de harina sobre una mesa y amasa con las manos.

6. Cuando obtengas una masa homogénea, divídela en 4 bolas.

7. Añade a cada bola unas gotas de colorante alimenticio. Si quieres un color más intenso, añade más gotas de colorante.

  1. Tras amasar unos pocos minutos, obtendrás una masa homogénea y con el color deseado… ¡tachán, ya tienes tu plastilina casera lista para jugar!

Conservación:

Para que tu plastilina dure unos días y puedas jugar con ella cómodamente, guárdala envuelta en papel film transparente y en un lugar protegido del sol.

Si tu plastilina se ha quedado un poco dura, añade un poco de agua/aceite y amásala bien hasta que queda más moldeable.

Y te has quedado con ganas de más manualidades, aquí te dejamos unos enlaces: