ESCAPADA CON NIÑOS – MONASTERIO DE PIEDRA

Si hay un lugar donde el agua se convierte en espectáculo, ése es el Monasterio de Piedra. Como su nombre indica, este lugar de espectacular belleza tiene un Monasterio Cisterciense que data del siglo XIII. Yendo con niños y siendo amantes de la naturaleza, lo que más nos impresionó fue el Parque Jardín que acompaña al edificio, por lo tanto, en él nos centraremos. Bañado por el río Piedra, de ahí también su nombre, este jardín muestra cómo el agua ha creado un paisaje a su antojo, lleno de cascadas, grutas y lagunas para deleite de los visitantes. Continúa leyendo y descubre este precioso lugar, idóneo para una escapada en familia y con niños.

COMENZANDO EL RECORRIDO DE LOS JARDINES DEL MONASTERIO DE PIEDRA

El Monasterio de Piedra está ubicado en Nuévalos, Zaragoza, y para llegar hasta allí desde Madrid se requieren unas tres horas en coche. Aunque se podría ir y volver en el día, recomendamos hacer noche en la zona. 6 horas de coche y, mínimo, unas 5 más recorriendo el Monasterio de Piedra puede ser “too much” para los niños.

Nada más dejar el coche en el aparcamiento, hay que dirigirse hacia la entrada (previo paso por taquilla si no lleváis vuestras entradas). Tras pasar la valla-entrada, hacerte la correspondiente foto de bienvenida y coger el plano del recorrido, comienza una bajada que lleva al Vergel de Juan Federico Muntadas, con praderas de césped y árboles infinitos. Es en este momento, o al menos así nos ocurrió a nosotros, cuando que te das cuenta que estás en un lugar especial. De hecho, verás que hay gente tumbada en el suelo disfrutando de la calma y la energía que desprende.

Continuando el sendero, pronto de divisa una de las cascadas más espectaculares, La Caprichosa. Esta cascada se puede contemplar desde varios puntos, pero el más cercano al agua es el mirador del mismo nombre, previo paso por las pequeñas grutas de la Pantera, de la Bacante y del Artista.

Desde el Mirador de La Caprichosa, uno de los puntos más altos de la visita, comienza un recorrido por una zona de pendiente ligera en paralelo al cauce del río que incluso se llega a cruzar por un puente de madera. ¡Por todos lados se puede ver cómo corre el agua y se forman pequeños saltos y cascadas a su paso!

LA GRUTA IRIS Y LA ZONA DE PISCIFACTORÍA

Entre cascadas y saltos de agua, poco a poco se comienza a descender hasta llegar a la espectacular Gruta Iris. Llegar hasta ella es toda una aventura pues hay que introducirse en el interior de la roca y recorrer estrechos pasadizos con escaleras creadas en la propia piedra. ¡Los niños se sentirán como en auténticos exploradores!

La Gruta Iris es una enorme cavidad en la roca que alberga un pequeño lago de un color azul precioso desde donde se puede ver cómo el agua de la Cascada Cola de Caballo cae desde las alturas. 

Tras recorrer todos los pasadizos y escaleras de la Gruta Iris, se llega al exterior, al mismo pie de la  Cascada Cola de Caballo. Verla de frente impresiona, no sólo por su belleza sino porque minutos antes has estado justo detrás en el interior de la tierra.

A partir de este punto, el recorrido vuelve a ser más o menos llano dado que se encuentra la zona de Las Pesqueras. Se trata de grandes balsas de agua llenas de truchas, pues es un centro de piscifactoría. Aquí los niños disfrutarán mucho dando de comer a los peces.

Las final de la zona de piscifactoría está el Lago Espejo y la Peña del Diablo que conforman un paisaje increíble.

El camino hacia la salida está acompañado de zonas frondosas y pequeños rincones para disfrutar de la naturaleza como la Cascada de los Chorreaderos donde múltiples chorros de agua recorren una pared llena de vegetación.

MÁS ALLÁ DEL PARQUE JARDIN

Además de la visita a esta paraje natural, en el Monasterio de Piedra se puede disfrutar de las exhibiciones de aves rapaces en la pradera preparada al efecto que se encuentra justo a la salida del Parque Jardín. Durante la exhibición, dos cetreros expertos nos muestran halcones, águilas y otras rapaces y exhiben la majestuosidad de estas aves.  Además, con pequeños ejercicios donde también intervienen los niños, los cetreros ponen a prueba la agilidad y destreza en la caza de las rapaces.

Como comentábamos al principio, como su propio nombre, en el lugar se encuentra un Monasterio cisterciense que encierra siglos de historia. Cada 20 minutos se realizan visitas guiadas que recorren los principales espacios del edificio aunque sin duda el más interesante (a nuestro juicio) es la Antigua Abadía, parcialmente derruida.

El Monasterio de Piedra también alberga el Museo del Vino y el Museo del Chocolate, así como una exposición de carruajes, así que la visita da para mucho.

RECOMENDACIONES PARA VISITAR EL MONASTERIO DE PIEDRA

Antes de visitar el Monasterio de Piedra, consulta la meteorología ya que la visita, a excepción del monasterio propiamente dicho, se realiza al aire libre. No obstante, ten en cuenta que aunque lo visites en verano, en las grutas refresca bastante. Nosotros visitamos el Monasterio de Piedra en agosto, pleno verano, y eché en falta una chaquetita (eso sí, soy muy friolera).

La mejor época para visitar el Monasterio de Piedra es en primavera porque el río Piedra lleva más caudal y las cascadas son más espectaculares, o el otoño por la paleta de colores de los árboles. Sin embargo, cualquier época es buena para la visita.

Aunque el recorrido lo pueden realizar niños pequeños sin mucha dificultad, es importante que tengamos precaución con ellos en algunas de las zonas como, por ejemplo, en las grutas o en algunas escaleras que encontraremos por el camino.

No es un lugar para ir con carrito de bebé. De hecho, vimos a varias familias cargar con el carro y cómo iban sufriendo en algunos momentos subiendo y bajando por las escaleras o desenganchando las ruedas de las piedras del suelo.

En la parte baja del Monasterio de Piedra se encuentran las grandes balsas de la piscifactoría. Una de las cosas que más disfrutan los niños y dar de comer a las truchas, por lo que no dudéis en comprar alimento para peces que venden a la entrada del Monasterio de Piedra.

Y dado que en la zona es típico comer trucha, recomendamos que aproveches la visita para darte un homenaje con este pez de río. En muchos restaurantes cercanos la preparan muy rica.

Organiza tu visita teniendo en cuenta los horarios de apertura (no sólo del Parque Jardín sino también del Monasterio) y los pases de las exhibiciones de aves y rapaces.

La entrada a la pradera de exhibiciones se abre pocos minutos antes del comienzo del espectáculo por lo que recomendamos que estés unos minutos antes del pases para tener un buen sitio.

Manualidades – Macetas para crasas con latas de conserva

¿Tirar una lata de conserva? ¡NO! Vamos a dar una nueva vida a las latas de conserva convirtiéndolas en macetas para plantas crasas. Una manualidad muy bonita y creativa que decorará cualquier rincón de tu casa.

Con esta actividad, los niños no sólo se divierten, sino que además:

  • Aprenden nociones básicas de jardinería mientras plantan las crasas
  • Fomentan su imaginación decorando la lata
  • Aprenden a respetar a la naturaleza, a través de las 3 erres de la ecología (reducir, reutilizar y reciclar)
  • Adquieren una responsabilidad: cuidar de la planta día a día.

MATERIALES:
  • Latas de conserva vacías
  • Piedras pequeñas
  • Tierra universal o especial para crasas
  • Plantas crasas (la mejor relación calidad-precio la hemos encontrado en Verdecora)
  • Agua
  • Pincel
  • Materiales para decorar la lata (opcional y al gusto):
        • Pinturas y pinceles
        • Rotuladores
        • Papel autoadhesivo
        • Cuerda
        • Otros

Con esta manualidad pretendemos reutilizar las latas de conserva convirtiéndolas en macetas. No obstante, para esta manualidad con niños, recomendamos reutilizar únicamente latas con “abre fácil solapín”. Los bordes de estas latas son redondeados y así evitamos los accidentes por cortes.

ELABORACIÓN PASO a PASO
  1. Decora tu lata al gusto utilizando los materiales que más te gusten.  Puedes usar cualquier material, desde rotuladores a lana. ¡Da rienda suelta a tu imaginación!
  2. Una vez decorada, cubre la base interior de la lata con pequeñas piedrecitas. Las plantas crasas necesitan mucho aire en sus raíces y con las piedras conseguimos aireación suficiente.

  1. Saca la planta crasa de la mini-maceta de plástico. Para ello, presiona con los dedos los lados de la maceta para que la tierra se despegue del plástico. Cuando ya esté suelta, tira de la planta con cuidado para que salgan todas sus raíces.

  1. Introduce la planta en la lata, pero ten en cuenta lo siguiente:
      • Si tu lata tiene poca profundidad (más pequeña que la maceta de plástico), antes de meterla en la lata retira un poco de tierra de las raíces.

      • En el caso de que tu lata tenga profundidad suficiente (más o menos del mismo tamaño que la maceta de plástico), introduce toda la base de la planta en el interior de la lata.
      • Si tu lata es muy grande (más grande que la maceta de plástico), antes de meterla en la lata, añade un poco de tierra en la base de la lata.

  1. Cubre con tierra los huecos que quedan entre la planta y las paredes de la lata.
  2. Suavemente quita la tierra que haya podido quedar en la planta con un pincel.

  1. Riega un poquito la tierra. Nunca pulverices agua sobre las hojas, a las crasas no les gusta nada.
  2. ¡Voilá, trabajo concluido! Ya tienes tu crasa con una maceta muy molona.
  3. Cuida mucho a tu planta:
    • Colócala en una zona iluminada, pero que no incidan los rayos del sol directamente.
    • Régala con poca frecuencia: Una vez cada 2-3 semanas en invierno y una vez a la semana en verano.

macetas-lata de conserva como obsequio

Este año para el cumpleaños de la peque, hemos regalado una maceta personalizada a los compañeros del colegio (con el nombre en la tapa). Dado que hemos elaborado 23 macetas (una para cada niño de la clase), para esta ocasión y que no sirva de precedente, hemos comprado directamente las latas de conserva vacías. Éste ha sido el resultado, esperamos que os guste… ¡y a los compis de clase también!

Más ideas sobre regalitos DIY en los siguientes enlaces:

LACUNIACHA, el parque faunístico del Pirineo

Ubicado en pleno corazón del Valle del Tena, se encuentra Lacuniacha, un parque faunístico perfectamente integrado en la naturaleza, donde los animales viven en libertad y rodeados de un paisaje inigualable. Sigue leyendo para conocer más sobre este lugar tan recomendable para ir en familia con niños.

COMO LLEGAR a LACUNIACHA

Lacuniacha pertenece al municipio de Piedrafita de Jaca, un pequeño pueblo del Pirineo Aragonés a los pies de la Sierra de La Partacua, en el Valle del Tena (Huesca).

El desvío para llegar hasta este parque faunístico desde la carretera A-136 está señalizado y nada más atravesar Piedrafita, no hay más que seguir las indicaciones hacia Lacuniacha.

Al llegar al parque, encontraremos a nuestra derecha un aparcamiento de tierra y a la izquierda el gran casetón de madera, que hace las veces de recepción y tienda de regalos.

Dado que en Lacuniacha quieren respetar al máximo el medio ambiente, no ofrecen planos del parque, por lo que recomendamos hacer una foto del recorrido. Aunque recorrer el parque no tiene pérdida, es mejor llevar con nosotros la foto para conocer la ubicación de los animales y de los lugares de interés. También se puede descargar desde la página web.

LOS HABITANTES DE LACUNIACHA

Los habitantes de Lacuniacha son, entre otros, cierzos, renos, cabras montesas, jabalíes, todos ellos representantes de la fauna que vive o vivió en algún momento en el Pirineo, y que bien, han nacido en cautividad, provienen de centros de recuperación, o han sido rescatados.

Lacuniacha no es un parque zoológico al uso en el que los animales viven en espacios pequeños que poco representan su hábitat natural. En este parque, sus habitantes están en régimen de semi-libertad, en grandes recintos perfectamente integrados en el paisaje. Es por ello que los animales no están acostumbrados a la presencia humana, por lo que no los encontrarás junto a las vallas. Este hecho hace que durante la visita pongáis a prueba vuestras dotes de observadores  e incluso juguéis a quién encuentra antes a los individuos.

Cada recinto está conectado con el siguiente a través de puertas con poleas (“Sssshhhh» ábrelas y ciérralas con cuidado para no espantar a los animales con el ruido). Sin embargo, el vallado está preparado para que la fauna autóctona pueda circular por los recintos en total libertad. De este modo, a las más de 120 individuos se les suma otros animales como ardillas y erizos, que también encontrarás por el camino.

Para conocer mejor a estos habitantes, cada recinto cuenta con uno a varios carteles con las características más destacables de los animales. Además de los textos y las imágenes, cada cartel incluye algo característico de cada animal, bien la cornamenta o bien una pezuña. De esta forma, aunque los animales no se pueden tocar (como decimos viven tranquilamente en su entorno y en libertad), estos elementos pueden tocarse y así los niños se acercan al animal.

EL PARQUE y SU RECORRIDO

En un parque faunístico, como su nombre indica, lo más importante son los animales. Sin embargo, al referirnos a Lacuniacha no podemos olvidarnos de hablar de su entorno y la belleza de sus 30 hectáreas.

El parque de Lacuniacha se encuentra integrado en el bosque de La Pinosa. Para poder recorrerlo, tan sólo es necesario seguir el sendero de montaña de unos 4 kilómetros y medio y con un algún ligero desnivel en algunos tramos (aunque completamente asequible por lo más pequeños). Este sendero transcurre entre bonitos ejemplares de la flora de la zona como pinos, robles y acebos, entre otros.

Pero no sólo el entorno vegetal llama la atención, sino también el emplazamiento entre las grandes montañas del Valle del Tena. Es destacable el paisaje que se contempla en el Mirador de la Peña Telera. Llegar hasta él requiere ascender un tramo bastante empinado, que nos desvía un poco del recorrido faunístico, tras la zona de merendero. No obstante, recomendamos este pequeño esfuerzo físico ya que las vistas son espectaculares.

CONSEJOS PARA LA VISITA

A continuación incluimos unos consejos que consideramos útiles para poder disfrutar de la visita:

  • Lacuniacha está abierta durante todo el año, pero los horarios de apertura varían en función de la estación. Consulta los horarios en la web.
  • Consulta la climatología antes de realizar tu visita para poder llevar la ropa adecuada.
  • Aunque la previsión del tiempo sea favorable, es recomendable llevar siempre algo de abrigo pues hay partes del recorrido bajo árboles de sombra y puede refrescar.
  • Dado que el recorrido se realiza a través de un sendero de montaña, utiliza calzado adecuado. Os recomendamos llevar bastones para ayudar con el equilibrio, sobre todo si se visita en la época de invierno (por si hay placas de hielo).
  • A mitad del recorrido hay una pequeña zona de merendero con un bar, un lugar ideal para hacer un algo en el camino y descansar un ratito.

  • Hay que tener en cuenta que los animales están en semi-libertad, por lo que es posible que no estén cerca de nosotros y haya que buscarlos. Recomendamos jugar con los niños a ser «avistadores de animales». Así agudizarán su capacidad de observación y paciencia.
  • Realiza el recorrido con tranquilidad, evitando hacer ruido, de lo contrario los animales pueden asustarse y esconderse. Pasa de un recinto a otro sin soltar las puertas bruscamente.

RUTA CON NIÑOS A CANTOCOCHINO (LA PEDRIZA – MADRID)

La Pedriza, situada en el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama de Madrid, es uno de los lugares más frecuentados en familia por aquellos que amamos la naturaleza, ya que es un espectáculo natural con mil y un rincones por explorar. De hecho, ésta no es la primera vez que proponemos planes con niños en La Pedriza, ya que lo hicimos cuando visitamos el Castillo de Manzanares y el Embalse de Santillana. En esta ocasión, vamos a caminar entre sus rocas para descubrirla a través de una ruta para hacer en familia fácil y, como siempre, pensada para todos los públicos. Si estáis buscando un plan de fin de semana con niños en la naturaleza, continuad leyendo sobre esta excursión en familia que recorre este paseo desde El Tranco hasta Cantocochino.

COMIENZO DE LA RUTA – EL TRANCO

Para llegar hasta el comienzo de la ruta, debemos dirigirnos hacia el municipio madrileño Manzanares El Real. Por la M-608, se llega a la rotonda con la estatua de un senderista en el centro. En la rotonda, hay que tomar la salida hacia el centro del pueblo y nada más cruzar el puente, cogeremos el primer desvío hacia la izquierda que es comienzo de la Avenida de La Pedriza. Siguiendo esta avenida, pronto veremos un cartel que anuncia el Hostal El Tranco y a la izquierda una pequeña explanada de tierra donde podremos aparcar el coche.

Una vez abandonado el coche, debemos caminar hasta el final de la explanada de tierra donde se encuentra una barrera que impide el paso de vehículos. Cruzando la barrera, continuaremos por el camino de tierra, unos cuantos metros más adelante, el camino se abre hacia la izquierda para dejar a la vista una balsa del río donde hacer unas bonitas fotos y lanzar alguna “rana”.

Continuando por el camino llegaremos a una súper roca, que hace las veces de suelo y desde donde podremos contemplar cómo fluye el río. Nada más cruzar la placa de roca, llegaremos de nuevo al camino de tierra que nos recuerda que aún estamos en zona urbana, pues encontraremos coches aparcados y el muro de una casa. Seguiremos el camino hasta que éste se cruce con el asfalto de una zona de aparcamiento. Desde aquí nos dirigiremos a la izquierda, hacia el fondo de aparcamiento para comenzar de nuevo a andar sobre tierra. Tras abandonar la zona asfaltada, el resto de la ruta transcurre por el interior de La Pedriza, por lo que en todo nuestro camino estaremos acompañados de las grandes formaciones rocosas de este paraje.

FINAL DE LA RUTA – CANTOCOCHINO

Yendo en paralelo al río, el camino de tierra se transforma en una pequeña calle de granito que nos conducirá a la parte más elevada de la ruta. En este punto podremos contemplar una bonita vista del río con las montañas al fondo.

Desde aquí, comenzaremos el descenso hacia Cantocochino. Nada más empezar a bajar, el camino de tierra se intercala con granito por lo que en esta parte tendremos que tener cuidado por dónde pisamos, sobre todo con los más pequeños. Una vez volvemos a llegar abajo, casi a la altura del agua, de nuevo empezaremos a subir un poco en paralelo a grandes bloques de granito.

Cuando el terreno comienza a despejarse de rocas, llegaremos a La Foca, un chiringuito que ofrece bocadillos y refrescos, el lugar perfecto para un pequeño descanso. Aunque no siempre está abierto para servir comidas, su ubicación es perfecta a para hacer un alto en el camino y contemplar el río de cerca.

Al poco de pasar por delante de La Foca, llegaremos al puente de madera que cruza el río y que nos conducirá a una zona despejada de rocas y con un amplio camino de tierra hacia la izquierda.

Continuaremos por este camino hasta Cantocochino, el final de nuestra ruta. En este tramo del recorrido el río queda a nuestra derecha y está mucho más accesible que antes, os aconsejamos que os acerquéis al agua.

Sabremos que hemos llegado a nuestro destino cuando empecemos a ver la zona de aparcamiento que hay frente a los restaurantes de esta área recreativa de Cantocochino.

Antes de concluir la ruta, os recomendamos que hagáis un alto en el camino en el localizador de cimas de La Pedriza para identificar estos lugares de interés.

DATOS GENERALES DE LA RUTA

Para que resulte más sencillo hacer el seguimiento de la ruta, hemos preparado el siguiente croquis con el recorrido y los lugares de interés.

A continuación, incluimos los datos generales de la ruta:

  • Distancia: 5 km (ida y vuelta)
  • Tipo de ruta: Lineal
  • Dificultad: Media – debido que parte de la ruta transcurre por terreno rocoso
  • Tiempo: 2 – 3 horas ida y vuelta (según el paso de los niños)
  • Servicios:
    • Zonas de restauración al inicio y al final de la ruta
    • Refugio: La Foca.
  • Aparcamientos: En El Tranco (inicio de la ruta) y en Cantocochino (final de la ruta). Gratuito.
  • Niños: Si (a partir de 6 años)
  • Carrito: No
  • Atención:
    • No se permite el baño
    • Llevar buen calzado porque hay muchas rocas

 

 

REGALOS PARA MAMÁ – MANUALIDADES EN FIMO

Todos adoramos a Mamá y aunque le expresamos todos los días lo mucho que la queremos, vamos a decírselo con un regalo para el Día de la Madre hecho por nosotros mismos y con mucho cariño.

Aquí os damos unas ideas y consejos para sorprender a las Mamás de la familia con unas manualidades hechas en FIMO o arcilla polimérica, un material que endurece en el horno y que es muy fácil de usar para los niños. El FIMO es un material muy versátil, se pueden crear desde figuras concretas hasta dibujos abstractos. Tan sólo tienen que dejar volar su imaginación.

MANUALIDADES EN FIMO – ACCESORIOS DE MODA

Pendientes, broches, colgantes, anillos,… con la arcilla polimérica se pueden crear un sinfín de accesorios de moda para Mamá. Estos son los materiales básicos para las creaciones de bisutería (en función del accesorio a crear son necesarios unos u otros materiales):

  • FIMO de colores
  • Enganches y cierres de bisutería
  • Cordón
  • Pegamento

Consejos:

Para trabajar el FIMO con los niños, te recomendamos que siempre comiencen haciendo pequeñas bolitas de este material y que luego las amasen como si de plastilina se tratara.

  1. Elige la dificultad de tus creaciones:

Si los niños son muy pequeños:

          • Crea tus joyas “amarmoladas” juntando colores. En la siguiente foto te explicamos cómo hacer bonitas betas de mármol con 2 colores y el resultado final en unos pendientes. No obstante esta técnica se puede utilizar para cualquier creación.

        • Elige hacer figuras sencillas que puedan obtenerse uniendo pequeñas bolitas de FIMO o dándole formas sencillas a esas bolitas.

Si los niños ya están creciditos:

        • Crea tus joyas modelando el FIMO de tal forma que se obtengan los dibujos por el corte del material. En la siguiente foto te explicamos cómo obtener una espiral con 2 capas de FIMO de colores distintos y el resultado final en unos pendientes. No obstante esta técnica se puede utilizar en cualquier creación.

2. Modifica tus creaciones: Una misma forma puede ser muy diferente en función del enganche que utilices.

        • Para pendientes: Cierre colgante o cierre pegado a la oreja.
        • Para broches: Cierre en aguja o cierre con imperdible oculto.
        • Para colgantes: Anudado al cordón o colgante con una arandela.

3. Qué meter en el horno: Piensa antes de endurecer sus joyas.

        • Si los enganches y cierres de bisutería se incrustan en el FIMO, tienen que colocarle antes de meter el trabajo en el horno.
        • Si los enganches y cierres de bisutería no se incrustan en el FIMO, pégalos a tu creación una vez ésta ya haya pasado por el horno y esté endurecida.
        • Si vas a utilizar un cordón para colgar la joya, perfórala antes de meterla en el horno. Para hacer el agujero puedes utilizar una pajita para beber, tan sólo tendrás que presionar con su extremo sobre el FIMO.

MANUALIDADES EN FIMO – ARTÍCULOS COTIDIANOS DECORADOS

Personaliza y decora para Mamá algún objeto que utilice a diario como por ejemplo una libreta, una taza, una cajita para sus pequeñas cosas o un bolígrafo.

Estos son los materiales básicos para las creaciones de bisutería (en función del artículo a decorar son necesarios unos u otros materiales):

  • FIMO de colores
  • Artículo base (caja, tazas, bolígrafo)
  • Pinturas (opcional)

Consejos:

  1. Mientras creas tu decoración:
        • Utiliza pequeñas cantidades de FIMO o arcilla polimérica para que el artículo sea fácil de utilizar y su decoración no dificulte su uso.
        • Para presentar tu figura en el artículo a decorar, utiliza papel de horno entre el artículo y la figura para evitar que el artículo se manche (el FIMO tiene un poquito de aceite que puede manchar el papel, la madera, etc. cuando aún está blando).
        • Utiliza otros objetos para dar efectos o texturas a sus creaciones. Por ejemplo utiliza un tenedor para hacer pequeñas rayitas o un bastoncillo de oídos para hacer surcos.

2. A la hora de endurecer en el horno:

        • De forma general, no introduzcas el objeto a decorar en el horno pues puede quemarse o deformarse. Es mejor endurecer en el horno tu figura de FIMO y luego pegarla en el artículo a decorar.
        • Si el artículo a decorar tiene forma, pega al artículo tu figura de FIMO nada más salir del horno (¡ojo! déjala enfriar un poquito para no quemarte). De esta forma, aún podrás dar la forma necesaria a tu figura antes de que quede totalmente dura.

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LIBROS PARA PEQUEÑOS LECTORES

¡Leer, leer y leer! Eso es lo recomendable para afianzar las letras, coger soltura, mejorar la comprensión lectora y ampliar vocabulario. La afición por la lectura ya viene después, aunque por supuesto se puede fomentar de pequeños leyéndoles cuentos y enseñándoles libros infantiles.

Crear un pequeño lector, bien sea por crear la afición o por exigencia educativa, es complicado, al menos, eso nos ocurre a nosotros en casa. Desde edad temprana, visitamos la biblioteca a menudo, cogemos libros en préstamo, acudidos a cuentacuentos y leemos en familia. Pero por mucho que hacemos, a la peque le cuesta ponerse a leer, y cuando lo hace, es más por obligación que por gusto. No obstante, si somos un poco empáticos, no es de extrañar que sea así. No hay más que pensar en aprender un nuevo idioma, difícil, ¿verdad? Pues a ellos les pasa más o menos lo mismo.

Para que coger soltura en la lectura no sea un suplicio, estamos transformando esa “obligación” en algo divertido porque leer es un placer, un hobby y además es imprescindible para nuestras vidas. Para ello, aparte de una temática que motive a la pequeña lectora, buscamos libros que vayan un poquito más allá. Estos son los tipos de libros que nosotros utilizamos para fomentar la lectura.

Libro-juegos para leer jugando

No hay nada como aprender jugando, así que los libros que convierten la lectura en juego son las más indicados para los primeros pinitos con la lectura (o al menos eso es lo que vemos en casa). Libros que hacen que los niños interactúen con la historia y quieran continuar leyendo para ver qué ocurre en la siguiente página.

Los libro-juegos se caracterizan por tener un texto corto que entremezcla un cuento o historia con una actividad a realizar con el libro. Cada actividad es un “reto” para el niño y algunos ponen a prueba alguna destreza, por lo que el logro motiva a continuar con la siguiente actividad y con ella, a leer de qué se trata.

Algunos libro-juegos están centrados en una actividad concreta como los libros de búsquedas. Otros proponen una combinación de actividades como búsquedas, laberintos, unión de parejas, etc.

El autor de libro-juegos por excelencia es Herve Tullet, un maestro capaz de cautivar a niños y adultos con dibujos sencillos y hacer que un punto en una página cobre vida. En nuestra publicación “Hervé Tullet, el autor de bestsellers para niños” comentamos más sobre este escritor y sus libros.

Lecturas cortas para mentes inquietas

Las primeras lecturas de los niños deben tener una duración muy limitada. 5 minutos puede resultar una eternidad si estás haciendo algo costoso y con pocas ganas. Por lo tanto, si elegís un libro o cuento de varias páginas, la lectura del niño deberá intercalarse con la del adulto. Veréis que con la lectura vuestras dotes de negociación también las pondréis en práctica (jajajaja) “yo leo este párrafo y tú este otro…”

Para evitar una lectura “por fascículos”, nosotros elegimos libros con lecturas cortas. Son perfectos los libros en los que cada página es un cuento como los de la colección 7 leguas de Kalandraka (tienen unos años, pero en casa son un éxito).

Otra forma de encontrar lecturas cortas son los libros de preguntas y respuestas. Los textos suelen ser cortos y sencillos e incluso ponen a prueba la curiosidad de los niños y su inquietud por aprender. Muchos de estos libros de preguntas y respuestas tienen unos dibujos muy llamativos e incluso fomentan la interacción de los niños con los libros a través de pestañas.

Unos libros que están a caballo entre los libro-juegos y los libros de lecturas cortas son los de adivinanzas. Cada adivinanza es un acertijo por descubrir, un reto por lograr. Además, las adivinanzas tienen textos muy divertidos y con rima, lo que divierte a los niños y además les introduce en la poesía.

poniendo en práctica lo que lees

La lectura es esencial en la vida. No hay ni un sólo día en el que nos vayamos a la cama sin haber leído algo, ya sea en un libro, en la televisión, en el móvil o incluso haciendo la compra. Para hacer entender a los niños la importancia de la lectura (no sólo es necesario para poder estudiar), nosotros utilizamos los libros de manualidades, de recetas o de experimentos.

Estos libros ilustran y especifican las instrucciones o pasos a seguir para lograr un fin, y para poder avanzar en lo que están haciendo es imprescindible seguir leyendo… «¿Y ahora qué Mamá?… Lee y sabrás qué hacer

Con estos libros, además de pasar un rato divertido en la cocina, ejerciendo de artistas o ilustres científicos, los niños van leyendo poco a poco y no relacionan la lectura con un esfuerzo o con algo obligatorio.

libros con «ayuda»

Toda ayuda es bienvenida en los comienzos de cualquier actividad, y la lectura no iba a ser menos.

Unos libros que ayudan mucho a agilizar la fluidez de la lectura así como a estimular la atención y la imaginación de los niños, son los libros con pictogramas. Se trata de libros en los que se sustituyen algunas palabras por imágenes que significan lo mismo.

Además de leer este tipo de cuentos, también podéis crearlos vosotros mismos en casa con pegatinas o incluso haciendo pequeños dibujos.

También podemos clasificar como libros con «ayuda» a aquellos escritos exclusivamente con mayúsculas o minúsculas, ya que permiten que los niños puedan entender bien las letras y así desarrollar su habilidad lectora.

Las nuevas tecnologías también pueden hacer su labor en el fomento de la lectura. Existen muchas apps con audiolibros que permiten escuchar el texto a la vez que éste aparece en la pantalla. Incluso algunos disponen de una función para establecer la velocidad de lectura. Respecto a las nuevas tecnologías siempre tenemos que recordar que no debemos abusar de ellas ni hacerlas sustitutas de otros recursos educativos, sino que deben ser un complemento.

 

Ruta de La Barranca hasta La Fuente de la Campanilla

En plena Sierra de Guadarrama y bajo la mirada de las dos montañas más importantes de Madrid, la Bola del Mundo y la Maliciosa, se encuentra el Valle de la Barranca. Su localización y su entorno hacen de este lugar un destino perfecto para un plan en familia. Por ello, os proponemos una ruta para adentraros en el Valle de La Barranca y acercaros más al cielo de Madrid.

La ruta habitual de la zona es el Sendero del Valle de la Barranca, pero al tener una longitud de 11 km, nosotros proponemos una ruta alternativa de unos 5 km (hasta la Fuente de la Campanilla) para que sea más asequible a los niños. Aunque la ruta que proponemos tiene un poquito de dificultad porque el camino de ida es en pendiente (unos 350 metros de desnivel total), contemplar este precioso paraje y pedir un deseo tocando la campanilla bien merecen el pequeño esfuerzo.

COMIENZO DE LA RUTA – LOS EMBALSES DE LA BARRANCA

El punto de partida de esta ruta es el aparcamiento gratuito de La Barranca. Para llegar hasta aquí desde Madrid, es necesario seguir la A-6 hasta la salida 39 hacia el Puerto de Navacerrada. Desde aquí, continuar por la M-601 dirección Navacerrada hasta girar hacia la M-607 hacia Colmenar Viejo. Después, tras tomar la M-607, en la primera rotonda cambiar de sentido (deshacer el tramo recorrido) para tomar el desvío a La Barranca. Al poco de pasar frente al Parque de Bomberos de Navacerrada llegaréis al aparcamiento.

Nada más abandonar el coche, ya se puede contemplar el espectáculo natural que ofrece este valle.

Partiendo del parking, hay que continuar por la carretera hasta llegar a la altura de los embalses del ejército o las presas de la Barranca. Se trata de dos acumulaciones de agua gracias a las pequeñas presas que las retienen. Ambas se pueden atravesar pasando por las puertas metálicas que las protegen para hacer unas bonitas fotos del agua transformado en espejo y ver cómo fluye el agua tras la presa. Mucho cuidado con los niños y dejad todo como estaba.

Dejando los embalses atrás, llegaremos hasta la cancela – barrera que cierre el acceso a vehículos no autorizados y desde donde empieza la pista forestal.

Continuando por la pista pronto llegaremos al área temática de las vueltas, un claro entre los pinos que cuenta con una zona de merendero para hacer un alto en camino.

FINAL DE LA RUTA – LA FUENTE DE LA CAMPANILLA

Dado que el río Navacerrada transcurre cerca de nuestra ruta, proponemos abandonar momentáneamente el camino de arena para visitarlo. Bajando la ladera por la derecha de la pista forestal se llega al río, ¿te atreves a mojarte los pies?

Ya de vuelta a la pista forestal de la Barranca, llegaremos a la Fuente de Mingo o la Fuente del Molinillo. Una fuente de granito que vierte el agua que llega de la montaña.

Después de la parada para contemplar la Fuente de Mingo ya sólo queda el último tramo en ascenso hacia la Fuente de la Campanilla. Para llegar hasta allí hay que continuar por la pista forestal y llegar un hito de madera con las flechas indicativas con las distancias hacia los puntos de interés de la zona.

Justo donde está ubicado el hito de flechas comienza un sendero más empinado que la pista forestal. Este repecho termina en la Fuente de la Campanilla por lo que para llegar hasta ella es necesario abandonar la pista forestal (la cual nos llevaría hacia La Maliciosa) y subir por ese desvío empinado.

La cuesta, cuesta…, pero pronto se ve al fondo la Fuente de la Campanilla, con su chorro, su campana y su cuerda para hacerla sonar. ¿Cuántas veces sonará la campanilla? Aprovechad para pedir un deseo mientras la hacéis sonar. No sabemos si se cumplirá, pero nunca está de más J. Ojo, si es invierno, cuidado en su proximidad pues puede haber un poco de hielo.

La Fuente de la Campanilla es el punto final de la ruta. No obstante, y dado que junto a esta fuente hay una mesa de merendero, siempre es aconsejable tomar un respiro y dejar que los niños jueguen entre los árboles antes de emprender el camino de vuelta deshaciendo los pasos andados.

DATOS GENERALES DE LA RUTA

Para una mejor planificación de vuestro plan en familia, hemos preparado este croquis en el que mostramos la ruta y los principales puntos de interés.

  • Distancia: 5 km (ida y vuelta)
  • Tipo de ruta: Lineal
  • Dificultad: Media – debido al desnivel en la ida (aprox. 350 m)
  • Tiempo: 2 – 3 horas (según el paso de los niños)
  • Servicios:
    • Área recreativa Las Vueltas: Merendero y papeleras
    • De Pino a Pino: Empresa de actividades multiaventura con tirolinas
    • Hotel La Barranca: Alojamiento y restauración (en horario de apertura – consultar)
  • Aparcamiento: Al comienzo de la ruta. Gratuito.
  • Niños: Si (a partir de 6 años)
  • Carrito: Si, por la pista forestal

Visitar un museo con niños

Aunque a algunos les pueda parecer extraño, visitar un museo con niños es un gran plan de ocio. Lejos de lo que a priori muchos piensan, los museos además de ser lugares relacionados con la educación, están llenos de sorpresas, y según planifiques la visita, llenos de diversión.

Aquí te contamos algunos puntos a tener en cuenta para disfrutar en familia de una visita a un museo.

QUÉ MUSEO ELEGIR

Existen multitud de tipos de museos y, a grandes rasgos, los podemos clasificar bien por su temática o por su tamaño.

Encontramos museos de temáticas generales como los museos de bellas artes, de naturaleza, de música, de ciencia y tecnología. Pero también hay museos con una temática muy concreta como el Museo del Ferrocarril o el Museo Fallero.

En cuanto al tamaño, existen algunos con colecciones muy grandes y salones inmensos, mientras que otros son más modestos en el número de objetos que exhiben y con salas más reducidas.

Cuando hablamos de museos, no sólo nos referimos a los grandes museos permanentes (como el Museo del Prado) sino también a exposiciones temporales con fines culturales y educativos.

Para elegir el museo o exposición a visitar, es más relevante fijarse en la temática que en el tamaño. Los objetos que muestra el museo debe despertar el interés de los niños, sorprenderles e invitarles a descubrir. Algunos museos disponen de elementos interactivos que despiertan la curiosidad lo que también fomenta el aprendizaje mediante la experimentación.

El tamaño, sin embargo, no es un punto importante a la hora de elegir museo, pero sí en la planificación de la visita.

PREPARA tu visita

A la hora de planificar tu visita al museo con niños, nunca olvides el factor tiempo: cúando visitarlo y cuánto estar allí.

  • Cuándo:

Elige un día en el que la afluencia de público no sea masiva, por ello evita días festivos, días de acceso gratuito o días de apertura o clausura de exposiciones temporales. De esta forma, al haber menos público será más sencillo tener controlados a los niños entre la gente. Además atenderán más la exposición y si es interactiva, podrán tocar y experimentar sin tener largas esperas.

Compra tu entrada con antelación para evitar colas y esperas con los niños…. ya sabéis que la paciencia no es su fuerte.

Muchos museos tienen planificadas actividades para niños, bien organizadas (con fecha, hora y plazas limitadas) o bien para hacer por libre (autoguías) y gymkanas en familia. Este tipo de actividades suelen estar muy bien organizadas y quienes las imparten saben transmitir muy bien a los niños.

  • Cuánto:

No pretendas visitar el museo entero ni pasar largas horas allí. Si se trata de un museo de gran tamaño, reduce tu visita a ciertas obras. Como mucho planifica tu visita para unas 2 horas (3 máximo).

Aparte del tiempo, es importante explicar a los niños qué es lo que van a ver en el museo.  Así que, antes de realizar la visita, créale expectativas y despierta su curiosidad con tus explicaciones.

Nosotros en casa, días antes de la visita, solemos preparar un taller sobre la exposición. Internet es una fuente ilimitada de recursos, busca, lee, imprime fotos, saca libros de la biblioteca y luego, explica todo de una forma divertida y didáctica.

La última exposición que vimos fue la de Van Gogh Alive así que en casa estudiamos la vida del pintor y los cuadros más relevantes. Tras la pequeña exposición (unos 20 minutos), los niños representaron sus obras favoritas a su forma y manera… ¡así sacan el artista que llevan dentro!

Si no te ves con fuerza para preparar un taller en casa, siempre puedes recurrir a empresas especializadas en talleres de arte para niños como Rz100arte y Mirarte.

VISITANDO EL MUSEO

¡Llegó el Día M! Antes de la visita motiva a los niños sobre el plan del día. Prepara una mochila con las cosas básicas: un poco de agua, algún tentempié, papel y pinturas (por si acaso hacéis alguna actividad o les llega la inspiración artística) y, si el museo tiene actividades imprimibles, lleva varias copias.

Si tienes reservadas actividades con el museo, acude a las mismas con tiempo suficiente para no llegar con prisas, pero tampoco con tiempo en exceso para evitar las esperar.

Durante el recorrido, recuerda a los niños lo aprendido antes de la visita. Formula preguntas que les motive a participar y a mostrar todo su conocimiento.

Si el museo dispone de actividades imprimibles, permite que los niños se tomen su tiempo para hacerlas. No es una carrera ni es una competición si no que se trata de disfrutar con la actividad.

Muy importante, es observar a los niños, son como libros abiertos. Comprueba qué les gusta más y qué despierta menos su interés. Su comportamiento te ayudará  guiar la visita e incluso para preparar las siguientes visitas a museos.

Y antes de que decaiga su interés, da por concluida la visita, así se quedará con un buen sabor de boca y querrá volver a visitar un museo.

Cualquier museo puede ser apropiado para visitar con niños pero aquí os dejamos unas recomendaciones basadas en nuestras visitas en familia: