LIBROS PARA PEQUEÑOS LECTORES

¡Leer, leer y leer! Eso es lo recomendable para afianzar las letras, coger soltura, mejorar la comprensión lectora y ampliar vocabulario. La afición por la lectura ya viene después, aunque por supuesto se puede fomentar de pequeños leyéndoles cuentos y enseñándoles libros infantiles.

Crear un pequeño lector, bien sea por crear la afición o por exigencia educativa, es complicado, al menos, eso nos ocurre a nosotros en casa. Desde edad temprana, visitamos la biblioteca a menudo, cogemos libros en préstamo, acudidos a cuentacuentos y leemos en familia. Pero por mucho que hacemos, a la peque le cuesta ponerse a leer, y cuando lo hace, es más por obligación que por gusto. No obstante, si somos un poco empáticos, no es de extrañar que sea así. No hay más que pensar en aprender un nuevo idioma, difícil, ¿verdad? Pues a ellos les pasa más o menos lo mismo.

Para que coger soltura en la lectura no sea un suplicio, estamos transformando esa “obligación” en algo divertido porque leer es un placer, un hobby y además es imprescindible para nuestras vidas. Para ello, aparte de una temática que motive a la pequeña lectora, buscamos libros que vayan un poquito más allá. Estos son los tipos de libros que nosotros utilizamos para fomentar la lectura.

Libro-juegos para leer jugando

No hay nada como aprender jugando, así que los libros que convierten la lectura en juego son las más indicados para los primeros pinitos con la lectura (o al menos eso es lo que vemos en casa). Libros que hacen que los niños interactúen con la historia y quieran continuar leyendo para ver qué ocurre en la siguiente página.

Los libro-juegos se caracterizan por tener un texto corto que entremezcla un cuento o historia con una actividad a realizar con el libro. Cada actividad es un “reto” para el niño y algunos ponen a prueba alguna destreza, por lo que el logro motiva a continuar con la siguiente actividad y con ella, a leer de qué se trata.

Algunos libro-juegos están centrados en una actividad concreta como los libros de búsquedas. Otros proponen una combinación de actividades como búsquedas, laberintos, unión de parejas, etc.

El autor de libro-juegos por excelencia es Herve Tullet, un maestro capaz de cautivar a niños y adultos con dibujos sencillos y hacer que un punto en una página cobre vida. En nuestra publicación “Hervé Tullet, el autor de bestsellers para niños” comentamos más sobre este escritor y sus libros.

Lecturas cortas para mentes inquietas

Las primeras lecturas de los niños deben tener una duración muy limitada. 5 minutos puede resultar una eternidad si estás haciendo algo costoso y con pocas ganas. Por lo tanto, si elegís un libro o cuento de varias páginas, la lectura del niño deberá intercalarse con la del adulto. Veréis que con la lectura vuestras dotes de negociación también las pondréis en práctica (jajajaja) “yo leo este párrafo y tú este otro…”

Para evitar una lectura “por fascículos”, nosotros elegimos libros con lecturas cortas. Son perfectos los libros en los que cada página es un cuento como los de la colección 7 leguas de Kalandraka (tienen unos años, pero en casa son un éxito).

Otra forma de encontrar lecturas cortas son los libros de preguntas y respuestas. Los textos suelen ser cortos y sencillos e incluso ponen a prueba la curiosidad de los niños y su inquietud por aprender. Muchos de estos libros de preguntas y respuestas tienen unos dibujos muy llamativos e incluso fomentan la interacción de los niños con los libros a través de pestañas.

Unos libros que están a caballo entre los libro-juegos y los libros de lecturas cortas son los de adivinanzas. Cada adivinanza es un acertijo por descubrir, un reto por lograr. Además, las adivinanzas tienen textos muy divertidos y con rima, lo que divierte a los niños y además les introduce en la poesía.

poniendo en práctica lo que lees

La lectura es esencial en la vida. No hay ni un sólo día en el que nos vayamos a la cama sin haber leído algo, ya sea en un libro, en la televisión, en el móvil o incluso haciendo la compra. Para hacer entender a los niños la importancia de la lectura (no sólo es necesario para poder estudiar), nosotros utilizamos los libros de manualidades, de recetas o de experimentos.

Estos libros ilustran y especifican las instrucciones o pasos a seguir para lograr un fin, y para poder avanzar en lo que están haciendo es imprescindible seguir leyendo… «¿Y ahora qué Mamá?… Lee y sabrás qué hacer

Con estos libros, además de pasar un rato divertido en la cocina, ejerciendo de artistas o ilustres científicos, los niños van leyendo poco a poco y no relacionan la lectura con un esfuerzo o con algo obligatorio.

libros con «ayuda»

Toda ayuda es bienvenida en los comienzos de cualquier actividad, y la lectura no iba a ser menos.

Unos libros que ayudan mucho a agilizar la fluidez de la lectura así como a estimular la atención y la imaginación de los niños, son los libros con pictogramas. Se trata de libros en los que se sustituyen algunas palabras por imágenes que significan lo mismo.

Además de leer este tipo de cuentos, también podéis crearlos vosotros mismos en casa con pegatinas o incluso haciendo pequeños dibujos.

También podemos clasificar como libros con «ayuda» a aquellos escritos exclusivamente con mayúsculas o minúsculas, ya que permiten que los niños puedan entender bien las letras y así desarrollar su habilidad lectora.

Las nuevas tecnologías también pueden hacer su labor en el fomento de la lectura. Existen muchas apps con audiolibros que permiten escuchar el texto a la vez que éste aparece en la pantalla. Incluso algunos disponen de una función para establecer la velocidad de lectura. Respecto a las nuevas tecnologías siempre tenemos que recordar que no debemos abusar de ellas ni hacerlas sustitutas de otros recursos educativos, sino que deben ser un complemento.

 

Ruta de La Barranca hasta La Fuente de la Campanilla

En plena Sierra de Guadarrama y bajo la mirada de las dos montañas más importantes de Madrid, la Bola del Mundo y la Maliciosa, se encuentra el Valle de la Barranca. Su localización y su entorno hacen de este lugar un destino perfecto para un plan en familia. Por ello, os proponemos una ruta para adentraros en el Valle de La Barranca y acercaros más al cielo de Madrid.

La ruta habitual de la zona es el Sendero del Valle de la Barranca, pero al tener una longitud de 11 km, nosotros proponemos una ruta alternativa de unos 5 km (hasta la Fuente de la Campanilla) para que sea más asequible a los niños. Aunque la ruta que proponemos tiene un poquito de dificultad porque el camino de ida es en pendiente (unos 350 metros de desnivel total), contemplar este precioso paraje y pedir un deseo tocando la campanilla bien merecen el pequeño esfuerzo.

COMIENZO DE LA RUTA – LOS EMBALSES DE LA BARRANCA

El punto de partida de esta ruta es el aparcamiento gratuito de La Barranca. Para llegar hasta aquí desde Madrid, es necesario seguir la A-6 hasta la salida 39 hacia el Puerto de Navacerrada. Desde aquí, continuar por la M-601 dirección Navacerrada hasta girar hacia la M-607 hacia Colmenar Viejo. Después, tras tomar la M-607, en la primera rotonda cambiar de sentido (deshacer el tramo recorrido) para tomar el desvío a La Barranca. Al poco de pasar frente al Parque de Bomberos de Navacerrada llegaréis al aparcamiento.

Nada más abandonar el coche, ya se puede contemplar el espectáculo natural que ofrece este valle.

Partiendo del parking, hay que continuar por la carretera hasta llegar a la altura de los embalses del ejército o las presas de la Barranca. Se trata de dos acumulaciones de agua gracias a las pequeñas presas que las retienen. Ambas se pueden atravesar pasando por las puertas metálicas que las protegen para hacer unas bonitas fotos del agua transformado en espejo y ver cómo fluye el agua tras la presa. Mucho cuidado con los niños y dejad todo como estaba.

Dejando los embalses atrás, llegaremos hasta la cancela – barrera que cierre el acceso a vehículos no autorizados y desde donde empieza la pista forestal.

Continuando por la pista pronto llegaremos al área temática de las vueltas, un claro entre los pinos que cuenta con una zona de merendero para hacer un alto en camino.

FINAL DE LA RUTA – LA FUENTE DE LA CAMPANILLA

Dado que el río Navacerrada transcurre cerca de nuestra ruta, proponemos abandonar momentáneamente el camino de arena para visitarlo. Bajando la ladera por la derecha de la pista forestal se llega al río, ¿te atreves a mojarte los pies?

Ya de vuelta a la pista forestal de la Barranca, llegaremos a la Fuente de Mingo o la Fuente del Molinillo. Una fuente de granito que vierte el agua que llega de la montaña.

Después de la parada para contemplar la Fuente de Mingo ya sólo queda el último tramo en ascenso hacia la Fuente de la Campanilla. Para llegar hasta allí hay que continuar por la pista forestal y llegar un hito de madera con las flechas indicativas con las distancias hacia los puntos de interés de la zona.

Justo donde está ubicado el hito de flechas comienza un sendero más empinado que la pista forestal. Este repecho termina en la Fuente de la Campanilla por lo que para llegar hasta ella es necesario abandonar la pista forestal (la cual nos llevaría hacia La Maliciosa) y subir por ese desvío empinado.

La cuesta, cuesta…, pero pronto se ve al fondo la Fuente de la Campanilla, con su chorro, su campana y su cuerda para hacerla sonar. ¿Cuántas veces sonará la campanilla? Aprovechad para pedir un deseo mientras la hacéis sonar. No sabemos si se cumplirá, pero nunca está de más J. Ojo, si es invierno, cuidado en su proximidad pues puede haber un poco de hielo.

La Fuente de la Campanilla es el punto final de la ruta. No obstante, y dado que junto a esta fuente hay una mesa de merendero, siempre es aconsejable tomar un respiro y dejar que los niños jueguen entre los árboles antes de emprender el camino de vuelta deshaciendo los pasos andados.

DATOS GENERALES DE LA RUTA

Para una mejor planificación de vuestro plan en familia, hemos preparado este croquis en el que mostramos la ruta y los principales puntos de interés.

  • Distancia: 5 km (ida y vuelta)
  • Tipo de ruta: Lineal
  • Dificultad: Media – debido al desnivel en la ida (aprox. 350 m)
  • Tiempo: 2 – 3 horas (según el paso de los niños)
  • Servicios:
    • Área recreativa Las Vueltas: Merendero y papeleras
    • De Pino a Pino: Empresa de actividades multiaventura con tirolinas
    • Hotel La Barranca: Alojamiento y restauración (en horario de apertura – consultar)
  • Aparcamiento: Al comienzo de la ruta. Gratuito.
  • Niños: Si (a partir de 6 años)
  • Carrito: Si, por la pista forestal

Visitar un museo con niños

Aunque a algunos les pueda parecer extraño, visitar un museo con niños es un gran plan de ocio. Lejos de lo que a priori muchos piensan, los museos además de ser lugares relacionados con la educación, están llenos de sorpresas, y según planifiques la visita, llenos de diversión.

Aquí te contamos algunos puntos a tener en cuenta para disfrutar en familia de una visita a un museo.

QUÉ MUSEO ELEGIR

Existen multitud de tipos de museos y, a grandes rasgos, los podemos clasificar bien por su temática o por su tamaño.

Encontramos museos de temáticas generales como los museos de bellas artes, de naturaleza, de música, de ciencia y tecnología. Pero también hay museos con una temática muy concreta como el Museo del Ferrocarril o el Museo Fallero.

En cuanto al tamaño, existen algunos con colecciones muy grandes y salones inmensos, mientras que otros son más modestos en el número de objetos que exhiben y con salas más reducidas.

Cuando hablamos de museos, no sólo nos referimos a los grandes museos permanentes (como el Museo del Prado) sino también a exposiciones temporales con fines culturales y educativos.

Para elegir el museo o exposición a visitar, es más relevante fijarse en la temática que en el tamaño. Los objetos que muestra el museo debe despertar el interés de los niños, sorprenderles e invitarles a descubrir. Algunos museos disponen de elementos interactivos que despiertan la curiosidad lo que también fomenta el aprendizaje mediante la experimentación.

El tamaño, sin embargo, no es un punto importante a la hora de elegir museo, pero sí en la planificación de la visita.

PREPARA tu visita

A la hora de planificar tu visita al museo con niños, nunca olvides el factor tiempo: cúando visitarlo y cuánto estar allí.

  • Cuándo:

Elige un día en el que la afluencia de público no sea masiva, por ello evita días festivos, días de acceso gratuito o días de apertura o clausura de exposiciones temporales. De esta forma, al haber menos público será más sencillo tener controlados a los niños entre la gente. Además atenderán más la exposición y si es interactiva, podrán tocar y experimentar sin tener largas esperas.

Compra tu entrada con antelación para evitar colas y esperas con los niños…. ya sabéis que la paciencia no es su fuerte.

Muchos museos tienen planificadas actividades para niños, bien organizadas (con fecha, hora y plazas limitadas) o bien para hacer por libre (autoguías) y gymkanas en familia. Este tipo de actividades suelen estar muy bien organizadas y quienes las imparten saben transmitir muy bien a los niños.

  • Cuánto:

No pretendas visitar el museo entero ni pasar largas horas allí. Si se trata de un museo de gran tamaño, reduce tu visita a ciertas obras. Como mucho planifica tu visita para unas 2 horas (3 máximo).

Aparte del tiempo, es importante explicar a los niños qué es lo que van a ver en el museo.  Así que, antes de realizar la visita, créale expectativas y despierta su curiosidad con tus explicaciones.

Nosotros en casa, días antes de la visita, solemos preparar un taller sobre la exposición. Internet es una fuente ilimitada de recursos, busca, lee, imprime fotos, saca libros de la biblioteca y luego, explica todo de una forma divertida y didáctica.

La última exposición que vimos fue la de Van Gogh Alive así que en casa estudiamos la vida del pintor y los cuadros más relevantes. Tras la pequeña exposición (unos 20 minutos), los niños representaron sus obras favoritas a su forma y manera… ¡así sacan el artista que llevan dentro!

Si no te ves con fuerza para preparar un taller en casa, siempre puedes recurrir a empresas especializadas en talleres de arte para niños como Rz100arte y Mirarte.

VISITANDO EL MUSEO

¡Llegó el Día M! Antes de la visita motiva a los niños sobre el plan del día. Prepara una mochila con las cosas básicas: un poco de agua, algún tentempié, papel y pinturas (por si acaso hacéis alguna actividad o les llega la inspiración artística) y, si el museo tiene actividades imprimibles, lleva varias copias.

Si tienes reservadas actividades con el museo, acude a las mismas con tiempo suficiente para no llegar con prisas, pero tampoco con tiempo en exceso para evitar las esperar.

Durante el recorrido, recuerda a los niños lo aprendido antes de la visita. Formula preguntas que les motive a participar y a mostrar todo su conocimiento.

Si el museo dispone de actividades imprimibles, permite que los niños se tomen su tiempo para hacerlas. No es una carrera ni es una competición si no que se trata de disfrutar con la actividad.

Muy importante, es observar a los niños, son como libros abiertos. Comprueba qué les gusta más y qué despierta menos su interés. Su comportamiento te ayudará  guiar la visita e incluso para preparar las siguientes visitas a museos.

Y antes de que decaiga su interés, da por concluida la visita, así se quedará con un buen sabor de boca y querrá volver a visitar un museo.

Cualquier museo puede ser apropiado para visitar con niños pero aquí os dejamos unas recomendaciones basadas en nuestras visitas en familia:

 

 

Ruta por el Bosque de la Herrería (El Escorial – Madrid)

¿Sabías que Felipe II supervisaba las obras de El Monasterio de el Escorial desde una roca del Bosque de la Herrería? Te proponemos una ruta con niños para visitar esta silla real en la sierra de Madrid. Un recorrido que permite disfrutar de la naturaleza entre robles y castaños con unas vistas inigualables. Y para darle más emoción al plan, alargamos la ruta para descubrir La Cueva del Oso, una oquedad de pequeño tamaño que despertará el interés de grandes y pequeños.

 Comenzando desde la Ermita de la Virgen de Gracia

A pesar de que se puede llegar a la Silla de Felipe II en coche, os proponemos iniciar esta ruta junto a la pequeña Ermita de la Virgen de Gracia. Para llegar hasta allí es necesario seguir la carretera M-505 y seguir las indicaciones hacia Silla de Felipe II. Nada más abandonar la M-505, se llega a la Ermita donde se puede aparcar.

Abandonado el vehículo, tenemos dos alternativas, llegar a la Silla de Felipe II por la carretera o campo a través. Nosotros, para evitar los posibles peligros de caminar por la carretera y para disfrutar aún más de la naturaleza, recomendamos ir campo a través. Al final de esta publicación incluimos un croquis con las distintas posibilidades de esta ruta.

Para adentrarse en el Bosque de la Herrería, será necesario orientarse un poquito para dirigirnos hacia la Silla.  El recorrido tiene una ligera inclinación ya que hay que salvar la pendiente de la montaña y atravesar la carretera en 4 ocasiones. Aunque puede parecer complicado, no tiene dificultad alguna ya que hay pequeños senderos que guían para abrirnos camino.

Una Piedra Real – La Silla de Felipe II

En la cuarta ocasión que se llega a la carretera, empezaremos a ver muchos coches aparcados a ambos lados de la misma, eso significa que estamos cerca de la Silla. Al final de la cuesta arriba continuando por la carretera, llegaremos a la gran piedra donde se encuentra La Silla de Felipe II. Se trata de una gran piedra de granito con escalones en cuya cima se encuentra horadado un asiento con unas vistas privilegiadas a El Monasterio de Piedra.

Aunque es probable que haya bastante gente, vale la pena esperar un poquito para poder hacerse una foto sentado en el trono real y disfrutar de la panorámica de El Bosque de la Herrería, El Monte Abantos y El Escorial.

Junto a la base de la Silla, además del gran árbol singular y el monolito, hay un bar donde poder tomar un refrigerio o un cafetito si el frío aprieta.

La meta de la ruta – La Cueva del Oso

Tras subir a la Silla de Felipe II emprendemos la ruta hacia La Cueva del Oso. Para ello, es necesario continuar la carretera asfaltada atravesando la barrera que da comienzo a la senda botánica. Se trata de una senda de poco más de 1 km con carteles explicativos de las especies arbóreas y arbustivas más relevantes y por la que no circulan los coches.

Más adelante la carretera asfaltada desciende ligeramente. Nada más llegar a la base de la cuesta encontramos el cartel de la Fuente de los Dos Hermanos a la derecha del camino. Siguiendo la flecha del cartel llegaremos a la fuente de piedra (ojo, ¡que no es agua potable!).

Al poco de dejar la fuente  atrás y continuando por el asfalto se llega a La Cueva del Oso. Es inevitable la tentación de entrar en esta pequeña oquedad y buscar pistas para averiguar si el oso existió o es sólo una leyenda. Habitase un oso o no, visitar esta cueva y su entorno merece la pena.

Si queréis hacer un salto en el camino, antes de emprender el camino de vuelta a la Silla y a la Ermita, podéis reponer fuerzas en el merendero de El Rincón de la Hiedra a pocos metros de La Cueva del Oso.

Aunque La Cueva del Oso es el destino final de la ruta que os proponemos, se puede alargar continuando por el sendero asfaltado… pero ese plan lo dejamos para otro día :).

Datos generales de la ruta por el Bosque de la Herrería

Para una mejor planificación de vuestro plan en familia, hemos preparado este croquis en el que mostramos las distintas alternativas de esta ruta (por carretera o campo a través) y los principales puntos de interés.

  • Distancia (ida y vuelta):
    • Por carretera hasta La Silla de Felipe II: 3 km
    • Por carretera hasta La Cueva del Oso: 4 km
    • Campo a través hasta La Silla de Felipe II: 2 km
    • Campo a través hasta La Cueva del Oso: 3 km
    • De La Cueva del Oso hasta El Rincón de la Hiedra (merendero): 500 metros
  • Tipo de ruta: Lineal con posibilidad de ser circular si se combinan ruta por carretera y campo a través
  • Dificultad: Fácil – Media (en pendiente)
  • Tiempo: 2 – 3 horas (según el paso de los niños)
  • Servicios:
    • Merendero
    • Aparcamiento
    • Bar (junto a La Silla de Felipe II)
  • Niños: Si (a partir de 5 años)
  • Carrito: Si (sólo siguiendo la carretera asfaltada)

MANUALIDADES – EL CIRCO EN CASA

Malabaristas, trapecistas, equilibristas, … El circo representa todo un ejemplo de esfuerzo y dedicación para lograr la agilidad y la destreza requerida de cada número. Todo ello acompañado de música, vestuario y ambientación que conforma un espectáculo perfecto para disfrutar en familia.

Nos encanta el circo. Desde las grandes y famosas producciones hasta los más familiares. Tanto es así, que hemos montamos el circo en casa creando nuestros propios materiales. Aquí os contamos todos los pasos para hacer manualidades de circo totalmente funcionales y con materiales reciclados. Con este plan casero, los niños se divertirán haciendo manualidades y jugando con ellas. Además, la práctica con estos juegos aporta distintos beneficios como, entre otros:

  • Fomenta la capacidad de concentración,
  • Incrementa la coordinación y el equilibrio
  • Ayuda a fomentar el espíritu de superación
  • Ayuda a saber gestionar la frustración.
Manualidades de circo – ZANCOS

Materiales:

  • 2 Latas grandes de conserva (a ser posible con tapa)
  • Pinturas y pinceles
  • Barniz (opcional)
  • Silicona caliente
  • Taladro o clavo y martillo
  • Cuerda

Paso a paso:

  1. Limpia y seca las latas de conserva.
  2. Con la ayuda de un adulto, cubre con silicona el borde de la abertura de la lata para evitar que corte.
  3. Con la ayuda de un adulto, haz un primer agujero a dos dedos de la base utilizando un taladro o un clavo y un martillo. Haz un segundo agujero en paralelo al primero.
  4. Decora el exterior de las latas utilizando pinturas y pinceles. ¡Ojo!, decora la lata de tal forma que su base quede arriba. Para poder sujetar la lata mientras la pintas, introduce la mano en su interior; de esta forma puedes girarla sin tocar la pintura fresca.
  5. Una vez la pintura está seca, introduce la cuerda por los agujeros (un extremo por cada agujero). Haz un nudo doble en cada extremo por dentro de la lata para que la cuerda no se salga. La longitud de la cuerda debe ser 2 veces la distancia cadera-pie de quien vaya a usar el zanco.
  6. Si tu lata tiene tapa, utilízala para cerrar la lata. De esta forma queda más protegido el zanco.
  7. Mantén en equilibrio sobre los zancos, ¿quién llegará más lejos sobre ellos?
Manualidades de circo – CARIOCAS

Materiales:

  • 1 Panty viejo (también puede ser 1 leotardo o 2 medias)
  • 2 pares de calcetines
  • Lazos (opcional)
  • Pegamento o aguja e hilo (opcional)

Paso a paso:

  1. Corta el panty a la altura de las ingles, de esta forma tendrás “2 piernas”. En el caso de usar medias, este paso no es necesario).
  2. Dobla cada par de calcetines de tal forma que parezcan una pelota.
  3. Introduce una bola de calcetines en cada pierna de panty ya cortada. Para que los calcetines lleguen al fondo (al pie de la pierna), coge el panty por el extremo opuesto al pie y gíralo en el aire con fuerza.
  4. Opcionalmente, puedes pegar o coser unos lazos en el pie del panty para decorar las cariocas. De esta forma, cuando las utilices el espectáculo es más vistoso.
  5. ¡Gira las cariocas en el aire!
Manualidades de circo – KENDAMA O BALERO

Materiales:

  • Botella de plástico con tapón
  • Tijeras
  • Lana
  • Silicona caliente
  • Bola de ping-pong
  • Aguja pequeña para lana
  • Pinturas y pinceles

Paso a paso:

  1. Corta la botella de plástico unos 8-10 cm desde el tapón.
  2. Con la ayuda de un adulto, cubre con silicona el borde de la botella para que no corte. Una alternativa a la silicona es colocar (sin presionar mucho) el borde de la botella en la plancha caliente.
  3. Decora la botella al gusto y déjala secar.
  4. Corta un trozo de lana de un 20 cm.
  5. Perfora la pelota de pingpong con la aguja de lana e introduce por ella el trozo de lana. Los agujeros de entrada y salida de la aguja deben estar paralelos.
  6. Perfora el tapón justo en el centro e introduce el otro extremo de la lana.
  7. Haz un nudo doble en cada uno de los extremos de la lana (en la pelota de ping-pong y en el tapón). De esta forma, pelota y tapón quedan unidos y al cerrar la botella la pelota queda colgando del tapón).
  8. Ya sólo queda que demuestres tu agilidad… ¡introduce la pelota en la botella con un golpe de muñeca!
  9. El otro extremo de la lana
Manualidades de circo – BOLAS DE MALABARES

Materiales:

  • Globos (mínimo 3 globos)
  • Arroz
  • Tijera
  • Botella de plástico
  • Celo

Paso a paso:

  1. Introduce el arroz en la botella.
  2. Infla el globo y mete la boquilla de la botella en el globo y gira la botella para que el arroz caiga dentro del globo.
  3. Separa el globo de la botella y “masajea” para que el arroz se apelmace y pueda entrar más arroz en el globo.
  4. Repite los pasos 2 y 3 2 o 3 veces hasta no entre más arroz en el globo y conforme una bola bastante dura.
  5. Corta el reborde de la boquilla del globo, dobla la boquilla y pégala con celo al globo.
  6. Corta la boquilla completa de otro globo e introduce el globo con arroz en el globo vacío.
  7. Repite la operación 6 para que quede bien cerrado y no se escape ningún grano.
  8. Repite los pasos del 1 al 7 para cada bola de malabares que vayas a hacer.
  9. ¿Cuántas bolas eres capaz de girar en el aire sin que se caigan?

Viaje en Teleférico y Ruta por la Casa de Campo (Madrid)

¿Quieres recorrer Madrid por las alturas y además pasear por el pulmón de la ciudad? Si es así, te proponemos el siguiente plan: un viaje en Teleférico y una ruta a pie por la Casa de Campo de Madrid. ¿Te apuntas? A continuación, te damos toda la información para que prepares tu plan para toda la familia.

UN PASEO POR LAS NUBES – TELEFÉRICO DE MADRID

El plan que proponemos comienza con el viaje en Teleférico partiendo de la estación de telecabina ubicada en la calle Pintor Rosales. Para llegar hasta allí, se puede ir en transporte público ( Metro – Argüelles) o en coche (aparcamiento cercano en zona azul).

El recorrido en telecabina es de casi 2.500 metros y a una altura de 40 metros, lo que permite disfrutar de unas vistas inigualables de la Casa de Campo, el Palacio de Oriente y la Catedral de la Almudena. La duración de cada trayecto es de unos 11 minutos, por lo que el viaje ida y vuelta es de unos 25 minutos, tiempo suficiente para disfrutar de la experiencia y contemplar Madrid desde el cielo.

Para organizar este plan, es necesario tener en cuenta lo siguiente:

  • Condiciones climáticas: Dado que la telecabina circula por un cable, el Teleférico puede suspender el servicio en caso de viento racheado o tormenta eléctrica. Aunque el servicio funciona con normalidad con lluvia o con nieve, recomendamos que este plan se realice en un día despejado  para disfrutar de la panorámica.
  • Horarios de apertura y cierre: Es importante consultar los horarios de apertura y cierre para evitar largas esperas en la estación para subir a la telecabina y para poder programar el viaje de vuelta.

Toda la información de horarios y tarifas está disponible en la web del Teleférico de Madrid.

RUTA A PIE POR LA CASA DE CAMPO

La ruta a pie que proponemos comienza desde la estación del Teleférico ubicada en la Casa de Campo, tras el viaje de ida por el cielo de Madrid.

Al pie de la estación de telecabina encontramos un parque infantil y un mirador con paneles informativos desde donde se pueden ver los lugares más representativos de la ciudad. Tras el mirador, la ruta continua por el camino de arena en dirección a la Catedral de la Almudena.

Un poco más adelante, el camino se dificulta ya que empieza a tomar pendiente y hay surcos en la arena. Para llegar hasta el Lago, es necesario bajar la cuesta… ¡cuidado con los niños que es bastante prenunciada! Eso sí, las vistas son espectaculares.

Al final de la cuesta, tan sólo hay que continuar por el camino de arena en la misma dirección que llevábamos (hacia la Almudena). Este camino nos llevará hasta una carretera asfaltada que hay que atravesar (¡cuidado al cruzar!). Continuando en paralelo a la carretera, llegaremos al parque infantil y al aparcamiento que hay frente al Lago de la Casa de Campo.

Una vez junto al Lago, se puede hacer un alto en el camino para reponer fuerzas en alguno de los restaurantes de la zona o simplemente hacer una parada para contemplar el Lago y dar de comer a los patos.

Bordeando el Lago pasaremos junto al embarcadero desde donde se puede tomar una barca para un paseo por el Lago (recomendamos visitar horarios y tarifas) y al centro de educación ambiental de la Casa de Campo.

Una vez recorrido el Lago, podremos comenzar el camino de vuelta hasta llegar a la estación del Teleférico para poder regresar a la estación de la calle Pintor Rosales desde donde empezamos el plan.

alternativas a la ruta a pie

Para facilitar la realización de este plan en familia, hemos preparado este croquis incluyendo el recorrido del Teleférico, la ruta a pie y los puntos de mayor interés.

Croquis del recorrido en Teleférico, ruta a pie y principales puntos de interés

Esta misma ruta se puede realizar sin necesidad de hacer el viaje en Teleférico. Si es así, el inicio y el final de la ruta sería el aparcamiento de la Casa de Campo. Puedes llegar hasta allí en transporte público (Metro – Lago) o en coche (se puede aparcar en el mismo aparcamiento).

Si quieres hacer una ruta más corta, no recorras el perímetro del Lago de la Casa de Campo. De esta forma, la ruta (ida y vuelta) tiene unos 2,5 km.

DATOS PRÁCTICOS DE LA RUTA A PIE
  • Distancia: 4 km (ruta completa ida y vuelta) o 2,5 km (ruta ida y vuelta sin recorrer el Lago)
  • Tipo de ruta: Lineal
  • Dificultad: Media (por la zona en pendiente)
  • Tiempo: 2 – 3 horas (según el paso de los niños)
  • Servicios:
    • Merendero
    • Parque infantil
    • Aparcamiento
    • Embarcadero – paseo en barcas
    • Centro de Educación Ambiental de la Casa de Campo
    • Restaurantes
  • Niños: Si (a partir de 5 años)
  • Carrito: Si (sólo por la zona del Lago)

Un domingo en Burrolandia

Si buscas una actividad para hacer con niños cerca de Madrid, Burrolandia es el plan perfecto. Un lugar donde los burros son los protagonistas y los niños disfrutan al aire libre descubriendo a este cariñoso animal. Aquí os contamos todos los detalles para que organicéis vuestra visita y que disfrutéis al máximo de este plan en familia.

CóMO LLEGAR A BURROLANDIA

En Tres Cantos, a pocos kilómetros de Madrid capital, se encuentran las instalaciones de Burrolandia. Para llegar hasta allí hay que seguir las indicaciones hacia el Castillo del Soto de Viñuelas. Cuando el destino ya está cerca, os encontraréis un cartel de Burrolandia y tras abandonar la carretera asfaltada llegarás a una explanada de tierra donde poder aparcar. Dado que el lugar está ubicado fuera de la zona urbana, es recomendable utilizar el GPS con la dirección exacta.

Burrolandia está integrada en un prado con cerramientos vallados sin techar en el perímetro donde se encuentran la mayoría de los burros. Sin embargo, por el prado también hay burritos que campan a sus anchas entre los visitantes. Nada más cruzar la puerta os daréis cuenta que el nombre de este lugar no es casual. Realmente es la “tierra de los burros” ya que el número de ejemplares llama la atención. Sin esforzarnos mucho llegamos a contar más de 50 burritos.

QUÉ HACER EN BURROLANDIA

Podrás ver a los animales, acariciarles y cepillarles. Ya verás, te enamorarás de los burros nada más verlos. Son suaves como peluches e inspiran mucha ternura. También se les puede dar de comer, para ello es necesario comprar un cubo alimento por unos 2-3 euros en las propias instalaciones de Burrolandia. No se puede llevar comida de fuera pues es necesario tener controlado lo que comen estos amigos peludos.

Los burros son los animales que atraen la atención de todos los visitantes, pero no son los únicos habitantes de Burrolandia. Con los burros conviven, aunque en mejor número, cabras, gallinas, patos, cerdos vietnamitas, y por supuesto, los primos hermanos de los burros, caballos.

Aparte de descubrir a los animales, en Burrolandia podrás aprender sobre las herramientas de labranza ya que tienen expuestos los aperos a lo largo del prado. Además hay un pequeño bar con terraza en el que poder retomar fuerzas entre burro y burro.

DATOS GENERALES PARA LA VISITA

Aunque la visita a Burrolandia es gratuita, al tratarse de una protectora de animales sin ánimo de lucro, las donaciones siempre son bienvenidas o incluso puedes colaborar como voluntario. También puedes colaborar comprando algún objeto relacionado con los burros que allí mismo puedes adquirir.

Burrolandia puede visitarse todos los domingos de 10 .00h a 14.30h sin necesidad de realizar reserva. Eso sí, asegúrate de que el tiempo acompaña ya que todas las instalaciones están al aire libre. También ten en cuenta que la afluencia de público los días soleados es bastante elevada.

Para disfrutar completamente de la visita, enlazamos la lista de recomendaciones de su página web.

Burrolandia no es sólo una atracción o actividad de ocio. Desde aquí agradecemos la gran labor de Burrolandia de esta protectora de animales por rescatar, proteger e intentar preservar esta especie así como todas las labores culturales, educativas y de ocio que plantea, siempre alrededor del burro y con mucho respeto hacia este animal.

Cerramos esta publicación con la última recomendación: «Disfruta del domingo en Burrolandia y también házselo disfrutar a los animales».

Manualidades con niños: tu hucha casera

Comienza un nuevo año y con él, aparte de la cuesta de enero, llegan los buenos propósitos. Ir al gimnasio, ahorrar para algún viajecito o capricho, dejar de fumar… Algunos de estos propósitos están asociados al ahorro así que, para motivarnos un poquito más, os proponemos estas manualidades para hacer con los niños vuestra propia hucha casera. De esta forma, aparte de pasar un rato en familia, les enseñamos qué es ahorrar.

Hucha con marcos de fotos

Materiales:

  • Marco de fotos con fondo (modelo Ribba en Ikea)
  • Taladro con broca de madera
  • Cartulina
  • Lápices, rotuladores o ceras
  • Lija o lima
  • Rotulador permanente (opcional)

Elaboración:

  1. Dibuja sobre la cartulina un cuadro del tamaño de la tapa del marco (utiliza la tapa como molde).
  2. Recorta la cartulina y decórala al gusto utilizando lápices, rotuladores o ceras.
  3. Sobre uno de los cantos del marco, dibuja en el centro con lápiz un rectángulo de unos 3×1 centímetros. Ese rectángulo será la ranura de por dónde introducir las monedas.
  4. Con la ayuda de un adulto, taladra sobre el dibujo de la ranura. Mucho cuidado al taladrar para no estropear la madera. Los agujeros tienen que atravesar totalmente el canto del marco. Son necesarios 4 o 5 taladros para cubrir el dibujo de la ranura.
  5. Utiliza la lija o lima para pulir la zona de la ranura, tanto por fuera como por dentro del marco.
  6. Opcionalmente, puedes escribir alguna frase sobre el “cristal” del marco. Para ello utiliza un rotulador permanente a ser posible que sea especial para escribir sobre plástico, cristal o cerámica. Para que salgan unas letras bonitas, escribe tu frase en papel y luego cálcala en el “cristal”. Nosotros hemos utilizado la tipografía Playlist Script de la aplicación Canva.
  7. Ya sólo queda colocar el dibujo en el fondo del marco y taparlo.

 

NOTA: 3×1 centímetros es el tamaño de ranura al que nos refiramos en todas las manualidades de hucha casera de esta publicación.

Hucha con Hama Beads

Materiales:

  • Cuentas Hama Beads
  • Rejilla para Hama Beads
  • Plancha
  • Papel de horno
  • Silicona caliente

Elaboración:

  1. Prepara con Hama Beads 4 cuadrados del mismo tamaño con los motivos que más te gusten. Para hacer estos cuadrados puedes seguir nuestro tutorial de Hama Beads. Estos 4 cuadrados serán los lados de la hucha.
  2. Prepara con Hama Beads 1 cuadrado un poco más grande que los otros cuadrados (1 o 2 cuentas más). Este cuadrado será la tapa de abajo de la hucha.
  3. Prepara con Hama Beads 1 cuadrado del mismo tamaño que el anterior pero dejando una línea vacía de Hama Beads (unas 6 cuentas). Este cuadrado será la tapa de arriba de la hucha y la línea vacía será la ranura para introducir las monedas.
  4. Una vez endurecidos los 6 cuadrados de Hama Beads, pégalos entre sí con silicona caliente. Para ello, con la ayuda de un adulto pega a la tapa de abajo uno de los cuadrados de los lados y así hasta pegar todos los lados a la tapa. Luego sólo queda pegar la tapa de arriba y así se cierra la hucha quedando en forma de cubo.

NOTA: Es muy díficil hacer un cubo perfecto ya que depende mucho de la presión que se dé al planchar los Hama Beads, por ello recomendamos hacer 2 cuadrados más grandes (tapa de arriba y de abajo). De esta forma aseguramos que queda bien cerrada la hucha y los posibles descuadres por tamaños distintos no impiden tener nuestra hucha.

Hucha con botes de conservas

Materiales:

  • Bote vacío con tapa de plástico (puede ser bote de cristal, de plástico o metálico)
  • Pinturas
  • Pinceles
  • Muñeco (opcional)
  • Pegamento, silicona fría o caliente
  • Cutter

Elaboración:

  1. Pinta el bote a tu gusto usando las pinturas y los pinceles. Es posible que necesites aplicar varias capas de pintura para cubrir bien el bote.
  2. Corta con el cutter una ranura en la tapa para poder introducir las monedas. Si vas a decorar la tapa con una figurita, no hagas la ranura justo en el centro de la tapa, hazla hacia un lado para que la figura no tape la ranura.
  3. Cuando la pintura está seca, coloca la tapa en el bote para cerrar la hucha.
  4. Pega el muñeco u objeto elegido en la tapa sin que tape la ranura y deja secar.

Hucha con rollos de papel

Materiales:

  • Rollo de papel (de cocina o higiénico)
  • Pinturas
  • Pinceles
  • Goma EVA
  • Pegamento, silicona fría o caliente
  • Tijeras
  • Cutter

Elaboración:

  1. Pinta el rollo de papel a tu gusto usando las pinturas y los pinceles. Es posible que necesites aplicar varias capas de pintura para cubrir bien el rollo.
  2. Recorta 2 círculos de Goma EVA un poco más grandes que el diámetro del rollo de papel higiénico.
  3. Corta con el cutter una ranura en uno de los círculos para poder introducir las monedas.
  4. Cuando la pintura esté seca, pega un círculo en cada uno de los lados del rollo para que el tubo quede cerrado y deja secar. Si has hecho un dibujo con una posición concreta, ten en cuenta en qué lado del rollo debes colocar el círculo con la ranura para que al poner la hucha de pie, el dibujo se vea correctamente.