LACUNIACHA, el parque faunístico del Pirineo

Ubicado en pleno corazón del Valle del Tena, se encuentra Lacuniacha, un parque faunístico perfectamente integrado en la naturaleza, donde los animales viven en libertad y rodeados de un paisaje inigualable. Sigue leyendo para conocer más sobre este lugar tan recomendable para ir en familia con niños.

COMO LLEGAR a LACUNIACHA

Lacuniacha pertenece al municipio de Piedrafita de Jaca, un pequeño pueblo del Pirineo Aragonés a los pies de la Sierra de La Partacua, en el Valle del Tena (Huesca).

El desvío para llegar hasta este parque faunístico desde la carretera A-136 está señalizado y nada más atravesar Piedrafita, no hay más que seguir las indicaciones hacia Lacuniacha.

Al llegar al parque, encontraremos a nuestra derecha un aparcamiento de tierra y a la izquierda el gran casetón de madera, que hace las veces de recepción y tienda de regalos.

Dado que en Lacuniacha quieren respetar al máximo el medio ambiente, no ofrecen planos del parque, por lo que recomendamos hacer una foto del recorrido. Aunque recorrer el parque no tiene pérdida, es mejor llevar con nosotros la foto para conocer la ubicación de los animales y de los lugares de interés. También se puede descargar desde la página web.

LOS HABITANTES DE LACUNIACHA

Los habitantes de Lacuniacha son, entre otros, cierzos, renos, cabras montesas, jabalíes, todos ellos representantes de la fauna que vive o vivió en algún momento en el Pirineo, y que bien, han nacido en cautividad, provienen de centros de recuperación, o han sido rescatados.

Lacuniacha no es un parque zoológico al uso en el que los animales viven en espacios pequeños que poco representan su hábitat natural. En este parque, sus habitantes están en régimen de semi-libertad, en grandes recintos perfectamente integrados en el paisaje. Es por ello que los animales no están acostumbrados a la presencia humana, por lo que no los encontrarás junto a las vallas. Este hecho hace que durante la visita pongáis a prueba vuestras dotes de observadores  e incluso juguéis a quién encuentra antes a los individuos.

Cada recinto está conectado con el siguiente a través de puertas con poleas (“Sssshhhh» ábrelas y ciérralas con cuidado para no espantar a los animales con el ruido). Sin embargo, el vallado está preparado para que la fauna autóctona pueda circular por los recintos en total libertad. De este modo, a las más de 120 individuos se les suma otros animales como ardillas y erizos, que también encontrarás por el camino.

Para conocer mejor a estos habitantes, cada recinto cuenta con uno a varios carteles con las características más destacables de los animales. Además de los textos y las imágenes, cada cartel incluye algo característico de cada animal, bien la cornamenta o bien una pezuña. De esta forma, aunque los animales no se pueden tocar (como decimos viven tranquilamente en su entorno y en libertad), estos elementos pueden tocarse y así los niños se acercan al animal.

EL PARQUE y SU RECORRIDO

En un parque faunístico, como su nombre indica, lo más importante son los animales. Sin embargo, al referirnos a Lacuniacha no podemos olvidarnos de hablar de su entorno y la belleza de sus 30 hectáreas.

El parque de Lacuniacha se encuentra integrado en el bosque de La Pinosa. Para poder recorrerlo, tan sólo es necesario seguir el sendero de montaña de unos 4 kilómetros y medio y con un algún ligero desnivel en algunos tramos (aunque completamente asequible por lo más pequeños). Este sendero transcurre entre bonitos ejemplares de la flora de la zona como pinos, robles y acebos, entre otros.

Pero no sólo el entorno vegetal llama la atención, sino también el emplazamiento entre las grandes montañas del Valle del Tena. Es destacable el paisaje que se contempla en el Mirador de la Peña Telera. Llegar hasta él requiere ascender un tramo bastante empinado, que nos desvía un poco del recorrido faunístico, tras la zona de merendero. No obstante, recomendamos este pequeño esfuerzo físico ya que las vistas son espectaculares.

CONSEJOS PARA LA VISITA

A continuación incluimos unos consejos que consideramos útiles para poder disfrutar de la visita:

  • Lacuniacha está abierta durante todo el año, pero los horarios de apertura varían en función de la estación. Consulta los horarios en la web.
  • Consulta la climatología antes de realizar tu visita para poder llevar la ropa adecuada.
  • Aunque la previsión del tiempo sea favorable, es recomendable llevar siempre algo de abrigo pues hay partes del recorrido bajo árboles de sombra y puede refrescar.
  • Dado que el recorrido se realiza a través de un sendero de montaña, utiliza calzado adecuado. Os recomendamos llevar bastones para ayudar con el equilibrio, sobre todo si se visita en la época de invierno (por si hay placas de hielo).
  • A mitad del recorrido hay una pequeña zona de merendero con un bar, un lugar ideal para hacer un algo en el camino y descansar un ratito.

  • Hay que tener en cuenta que los animales están en semi-libertad, por lo que es posible que no estén cerca de nosotros y haya que buscarlos. Recomendamos jugar con los niños a ser «avistadores de animales». Así agudizarán su capacidad de observación y paciencia.
  • Realiza el recorrido con tranquilidad, evitando hacer ruido, de lo contrario los animales pueden asustarse y esconderse. Pasa de un recinto a otro sin soltar las puertas bruscamente.

RUTA CON NIÑOS A CANTOCOCHINO (LA PEDRIZA – MADRID)

La Pedriza, situada en el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama de Madrid, es uno de los lugares más frecuentados en familia por aquellos que amamos la naturaleza, ya que es un espectáculo natural con mil y un rincones por explorar. De hecho, ésta no es la primera vez que proponemos planes con niños en La Pedriza, ya que lo hicimos cuando visitamos el Castillo de Manzanares y el Embalse de Santillana. En esta ocasión, vamos a caminar entre sus rocas para descubrirla a través de una ruta para hacer en familia fácil y, como siempre, pensada para todos los públicos. Si estáis buscando un plan de fin de semana con niños en la naturaleza, continuad leyendo sobre esta excursión en familia que recorre este paseo desde El Tranco hasta Cantocochino.

COMIENZO DE LA RUTA – EL TRANCO

Para llegar hasta el comienzo de la ruta, debemos dirigirnos hacia el municipio madrileño Manzanares El Real. Por la M-608, se llega a la rotonda con la estatua de un senderista en el centro. En la rotonda, hay que tomar la salida hacia el centro del pueblo y nada más cruzar el puente, cogeremos el primer desvío hacia la izquierda que es comienzo de la Avenida de La Pedriza. Siguiendo esta avenida, pronto veremos un cartel que anuncia el Hostal El Tranco y a la izquierda una pequeña explanada de tierra donde podremos aparcar el coche.

Una vez abandonado el coche, debemos caminar hasta el final de la explanada de tierra donde se encuentra una barrera que impide el paso de vehículos. Cruzando la barrera, continuaremos por el camino de tierra, unos cuantos metros más adelante, el camino se abre hacia la izquierda para dejar a la vista una balsa del río donde hacer unas bonitas fotos y lanzar alguna “rana”.

Continuando por el camino llegaremos a una súper roca, que hace las veces de suelo y desde donde podremos contemplar cómo fluye el río. Nada más cruzar la placa de roca, llegaremos de nuevo al camino de tierra que nos recuerda que aún estamos en zona urbana, pues encontraremos coches aparcados y el muro de una casa. Seguiremos el camino hasta que éste se cruce con el asfalto de una zona de aparcamiento. Desde aquí nos dirigiremos a la izquierda, hacia el fondo de aparcamiento para comenzar de nuevo a andar sobre tierra. Tras abandonar la zona asfaltada, el resto de la ruta transcurre por el interior de La Pedriza, por lo que en todo nuestro camino estaremos acompañados de las grandes formaciones rocosas de este paraje.

FINAL DE LA RUTA – CANTOCOCHINO

Yendo en paralelo al río, el camino de tierra se transforma en una pequeña calle de granito que nos conducirá a la parte más elevada de la ruta. En este punto podremos contemplar una bonita vista del río con las montañas al fondo.

Desde aquí, comenzaremos el descenso hacia Cantocochino. Nada más empezar a bajar, el camino de tierra se intercala con granito por lo que en esta parte tendremos que tener cuidado por dónde pisamos, sobre todo con los más pequeños. Una vez volvemos a llegar abajo, casi a la altura del agua, de nuevo empezaremos a subir un poco en paralelo a grandes bloques de granito.

Cuando el terreno comienza a despejarse de rocas, llegaremos a La Foca, un chiringuito que ofrece bocadillos y refrescos, el lugar perfecto para un pequeño descanso. Aunque no siempre está abierto para servir comidas, su ubicación es perfecta a para hacer un alto en el camino y contemplar el río de cerca.

Al poco de pasar por delante de La Foca, llegaremos al puente de madera que cruza el río y que nos conducirá a una zona despejada de rocas y con un amplio camino de tierra hacia la izquierda.

Continuaremos por este camino hasta Cantocochino, el final de nuestra ruta. En este tramo del recorrido el río queda a nuestra derecha y está mucho más accesible que antes, os aconsejamos que os acerquéis al agua.

Sabremos que hemos llegado a nuestro destino cuando empecemos a ver la zona de aparcamiento que hay frente a los restaurantes de esta área recreativa de Cantocochino.

Antes de concluir la ruta, os recomendamos que hagáis un alto en el camino en el localizador de cimas de La Pedriza para identificar estos lugares de interés.

DATOS GENERALES DE LA RUTA

Para que resulte más sencillo hacer el seguimiento de la ruta, hemos preparado el siguiente croquis con el recorrido y los lugares de interés.

A continuación, incluimos los datos generales de la ruta:

  • Distancia: 5 km (ida y vuelta)
  • Tipo de ruta: Lineal
  • Dificultad: Media – debido que parte de la ruta transcurre por terreno rocoso
  • Tiempo: 2 – 3 horas ida y vuelta (según el paso de los niños)
  • Servicios:
    • Zonas de restauración al inicio y al final de la ruta
    • Refugio: La Foca.
  • Aparcamientos: En El Tranco (inicio de la ruta) y en Cantocochino (final de la ruta). Gratuito.
  • Niños: Si (a partir de 6 años)
  • Carrito: No
  • Atención:
    • No se permite el baño
    • Llevar buen calzado porque hay muchas rocas

 

 

Ruta por el Bosque de la Herrería (El Escorial – Madrid)

¿Sabías que Felipe II supervisaba las obras de El Monasterio de el Escorial desde una roca del Bosque de la Herrería? Te proponemos una ruta con niños para visitar esta silla real en la sierra de Madrid. Un recorrido que permite disfrutar de la naturaleza entre robles y castaños con unas vistas inigualables. Y para darle más emoción al plan, alargamos la ruta para descubrir La Cueva del Oso, una oquedad de pequeño tamaño que despertará el interés de grandes y pequeños.

 Comenzando desde la Ermita de la Virgen de Gracia

A pesar de que se puede llegar a la Silla de Felipe II en coche, os proponemos iniciar esta ruta junto a la pequeña Ermita de la Virgen de Gracia. Para llegar hasta allí es necesario seguir la carretera M-505 y seguir las indicaciones hacia Silla de Felipe II. Nada más abandonar la M-505, se llega a la Ermita donde se puede aparcar.

Abandonado el vehículo, tenemos dos alternativas, llegar a la Silla de Felipe II por la carretera o campo a través. Nosotros, para evitar los posibles peligros de caminar por la carretera y para disfrutar aún más de la naturaleza, recomendamos ir campo a través. Al final de esta publicación incluimos un croquis con las distintas posibilidades de esta ruta.

Para adentrarse en el Bosque de la Herrería, será necesario orientarse un poquito para dirigirnos hacia la Silla.  El recorrido tiene una ligera inclinación ya que hay que salvar la pendiente de la montaña y atravesar la carretera en 4 ocasiones. Aunque puede parecer complicado, no tiene dificultad alguna ya que hay pequeños senderos que guían para abrirnos camino.

Una Piedra Real – La Silla de Felipe II

En la cuarta ocasión que se llega a la carretera, empezaremos a ver muchos coches aparcados a ambos lados de la misma, eso significa que estamos cerca de la Silla. Al final de la cuesta arriba continuando por la carretera, llegaremos a la gran piedra donde se encuentra La Silla de Felipe II. Se trata de una gran piedra de granito con escalones en cuya cima se encuentra horadado un asiento con unas vistas privilegiadas a El Monasterio de Piedra.

Aunque es probable que haya bastante gente, vale la pena esperar un poquito para poder hacerse una foto sentado en el trono real y disfrutar de la panorámica de El Bosque de la Herrería, El Monte Abantos y El Escorial.

Junto a la base de la Silla, además del gran árbol singular y el monolito, hay un bar donde poder tomar un refrigerio o un cafetito si el frío aprieta.

La meta de la ruta – La Cueva del Oso

Tras subir a la Silla de Felipe II emprendemos la ruta hacia La Cueva del Oso. Para ello, es necesario continuar la carretera asfaltada atravesando la barrera que da comienzo a la senda botánica. Se trata de una senda de poco más de 1 km con carteles explicativos de las especies arbóreas y arbustivas más relevantes y por la que no circulan los coches.

Más adelante la carretera asfaltada desciende ligeramente. Nada más llegar a la base de la cuesta encontramos el cartel de la Fuente de los Dos Hermanos a la derecha del camino. Siguiendo la flecha del cartel llegaremos a la fuente de piedra (ojo, ¡que no es agua potable!).

Al poco de dejar la fuente  atrás y continuando por el asfalto se llega a La Cueva del Oso. Es inevitable la tentación de entrar en esta pequeña oquedad y buscar pistas para averiguar si el oso existió o es sólo una leyenda. Habitase un oso o no, visitar esta cueva y su entorno merece la pena.

Si queréis hacer un salto en el camino, antes de emprender el camino de vuelta a la Silla y a la Ermita, podéis reponer fuerzas en el merendero de El Rincón de la Hiedra a pocos metros de La Cueva del Oso.

Aunque La Cueva del Oso es el destino final de la ruta que os proponemos, se puede alargar continuando por el sendero asfaltado… pero ese plan lo dejamos para otro día :).

Datos generales de la ruta por el Bosque de la Herrería

Para una mejor planificación de vuestro plan en familia, hemos preparado este croquis en el que mostramos las distintas alternativas de esta ruta (por carretera o campo a través) y los principales puntos de interés.

  • Distancia (ida y vuelta):
    • Por carretera hasta La Silla de Felipe II: 3 km
    • Por carretera hasta La Cueva del Oso: 4 km
    • Campo a través hasta La Silla de Felipe II: 2 km
    • Campo a través hasta La Cueva del Oso: 3 km
    • De La Cueva del Oso hasta El Rincón de la Hiedra (merendero): 500 metros
  • Tipo de ruta: Lineal con posibilidad de ser circular si se combinan ruta por carretera y campo a través
  • Dificultad: Fácil – Media (en pendiente)
  • Tiempo: 2 – 3 horas (según el paso de los niños)
  • Servicios:
    • Merendero
    • Aparcamiento
    • Bar (junto a La Silla de Felipe II)
  • Niños: Si (a partir de 5 años)
  • Carrito: Si (sólo siguiendo la carretera asfaltada)

Viaje en Teleférico y Ruta por la Casa de Campo (Madrid)

¿Quieres recorrer Madrid por las alturas y además pasear por el pulmón de la ciudad? Si es así, te proponemos el siguiente plan: un viaje en Teleférico y una ruta a pie por la Casa de Campo de Madrid. ¿Te apuntas? A continuación, te damos toda la información para que prepares tu plan para toda la familia.

UN PASEO POR LAS NUBES – TELEFÉRICO DE MADRID

El plan que proponemos comienza con el viaje en Teleférico partiendo de la estación de telecabina ubicada en la calle Pintor Rosales. Para llegar hasta allí, se puede ir en transporte público ( Metro – Argüelles) o en coche (aparcamiento cercano en zona azul).

El recorrido en telecabina es de casi 2.500 metros y a una altura de 40 metros, lo que permite disfrutar de unas vistas inigualables de la Casa de Campo, el Palacio de Oriente y la Catedral de la Almudena. La duración de cada trayecto es de unos 11 minutos, por lo que el viaje ida y vuelta es de unos 25 minutos, tiempo suficiente para disfrutar de la experiencia y contemplar Madrid desde el cielo.

Para organizar este plan, es necesario tener en cuenta lo siguiente:

  • Condiciones climáticas: Dado que la telecabina circula por un cable, el Teleférico puede suspender el servicio en caso de viento racheado o tormenta eléctrica. Aunque el servicio funciona con normalidad con lluvia o con nieve, recomendamos que este plan se realice en un día despejado  para disfrutar de la panorámica.
  • Horarios de apertura y cierre: Es importante consultar los horarios de apertura y cierre para evitar largas esperas en la estación para subir a la telecabina y para poder programar el viaje de vuelta.

Toda la información de horarios y tarifas está disponible en la web del Teleférico de Madrid.

RUTA A PIE POR LA CASA DE CAMPO

La ruta a pie que proponemos comienza desde la estación del Teleférico ubicada en la Casa de Campo, tras el viaje de ida por el cielo de Madrid.

Al pie de la estación de telecabina encontramos un parque infantil y un mirador con paneles informativos desde donde se pueden ver los lugares más representativos de la ciudad. Tras el mirador, la ruta continua por el camino de arena en dirección a la Catedral de la Almudena.

Un poco más adelante, el camino se dificulta ya que empieza a tomar pendiente y hay surcos en la arena. Para llegar hasta el Lago, es necesario bajar la cuesta… ¡cuidado con los niños que es bastante prenunciada! Eso sí, las vistas son espectaculares.

Al final de la cuesta, tan sólo hay que continuar por el camino de arena en la misma dirección que llevábamos (hacia la Almudena). Este camino nos llevará hasta una carretera asfaltada que hay que atravesar (¡cuidado al cruzar!). Continuando en paralelo a la carretera, llegaremos al parque infantil y al aparcamiento que hay frente al Lago de la Casa de Campo.

Una vez junto al Lago, se puede hacer un alto en el camino para reponer fuerzas en alguno de los restaurantes de la zona o simplemente hacer una parada para contemplar el Lago y dar de comer a los patos.

Bordeando el Lago pasaremos junto al embarcadero desde donde se puede tomar una barca para un paseo por el Lago (recomendamos visitar horarios y tarifas) y al centro de educación ambiental de la Casa de Campo.

Una vez recorrido el Lago, podremos comenzar el camino de vuelta hasta llegar a la estación del Teleférico para poder regresar a la estación de la calle Pintor Rosales desde donde empezamos el plan.

alternativas a la ruta a pie

Para facilitar la realización de este plan en familia, hemos preparado este croquis incluyendo el recorrido del Teleférico, la ruta a pie y los puntos de mayor interés.

Croquis del recorrido en Teleférico, ruta a pie y principales puntos de interés

Esta misma ruta se puede realizar sin necesidad de hacer el viaje en Teleférico. Si es así, el inicio y el final de la ruta sería el aparcamiento de la Casa de Campo. Puedes llegar hasta allí en transporte público (Metro – Lago) o en coche (se puede aparcar en el mismo aparcamiento).

Si quieres hacer una ruta más corta, no recorras el perímetro del Lago de la Casa de Campo. De esta forma, la ruta (ida y vuelta) tiene unos 2,5 km.

DATOS PRÁCTICOS DE LA RUTA A PIE
  • Distancia: 4 km (ruta completa ida y vuelta) o 2,5 km (ruta ida y vuelta sin recorrer el Lago)
  • Tipo de ruta: Lineal
  • Dificultad: Media (por la zona en pendiente)
  • Tiempo: 2 – 3 horas (según el paso de los niños)
  • Servicios:
    • Merendero
    • Parque infantil
    • Aparcamiento
    • Embarcadero – paseo en barcas
    • Centro de Educación Ambiental de la Casa de Campo
    • Restaurantes
  • Niños: Si (a partir de 5 años)
  • Carrito: Si (sólo por la zona del Lago)

Excursión con niños a Ruente (Cantabria)

Si estás disfrutando de unos días en familia por Cantabria, te recomendamos que visites Ruente, un municipio cántabro en pleno Valle de Cabuérniga. Su entorno, rodeado de naturaleza, el encanto de sus calles, su paseo por el río y unas tartas que quitan el hipo lo convierten en un “must” para hacer una excursión con niños.

Dada su ubicación en el corazón de Cantabria, pueden realizarse en multitud de posibles excursiones y recorridos desde Ruente, sin embargo, éstos pueden resultar un poco largos al ir acompañados de niños. Es por ello que aquí os sugerimos una pequeña ruta hacia La Fuentona de Ruente con el colofón final de una merienda espectacular en La Oca en el Océano.

No sabemos qué tiene más peso para ir Ruente, si visitar una “fuente” misteriosa o merendar unas tartas de muerte, eso sí, la visita cada vez que vamos a Cantabria, está asegurada. ¿No acompañas?

De paseo hacia la Fuentona de Ruente

Catalogada como Punto de Interés Geológico, la Fuentona de Ruente es una surgencia natural de agua que brota al pie de una pared de roca, por lo tanto, aunque su nombre engaña, no se trata de una fuente sino del nacimiento del río.

El recorrido hacia la Fuentona empieza en el puente medieval de arcos construido en piedra que atraviesa el arroyo. Continuando por su margen izquierda hacia la Fuentona, comienza un paseo junto al río muy bien acondicionado desde donde se puede contemplar a los peces y jugar a identificar los insectos propios de las riberas como libélulas y mariposas.

Al final de este paseo, se llega a una pared de roca con una pequeña lámina de agua acumulada, la Fuentona. Veréis que por debajo de la roca emana el agua.

Aparte de su singular nacimiento, la Fuentona también es insólita porque su agua brota de forma intermitente e incluso puede llegar a secarse. Aunque la intermitencia del caudal tiene su base científica, a los niños les encantará escuchar los misterios del lugar, por lo que podéis aprovechar el paseo para introducirles la historia:

“Cuenta la leyenda que en el interior de la gruta vive una anjana. Una anjana es, según la mitología cántabra, una hermosa ninfa o hada de las montañas. Es la protectora de los bosques y de las personas bondadosas y suele descansar a las orillas de las fuentes y los arroyos. A su paso, las aguas de los ríos parecen cobrar vida y es por ello que el agua de la Fuentona mana con distinto caudal según el capricho de la anjana.” 

Para continuar el recorrido que os proponemos, los valientes pueden atravesar la lámina de agua por las rocas en hilera y, los más precavidos, por el puente de madera que hay un poco más atrás en el camino ya andado.

Al otro lado del pequeño río, podréis perderos por las calles del pueblo entre antiguas viviendas y casonas típicas de la zona. Finalmente llegaréis una zona infantil con columpios para que los niños jueguen un rato.

Os dejamos un plano de Ruente que hemos tomado de la web de Ayuntamiento con los lugares pintorescos del municipio en el que hemos marcado el camino que os proponemos. Puesto que la excursión es para hacer con niños, sois vosotros los adultos que tendréis que valorar alargar más o menos la visita en función de las edades y las fuerzas de los peques.

Plano de Ruente con la ruta para niños recomendada por Pequeños Planes

La Oca en el Océano

Y tras una pequeña caminata, qué mejor plan que reponer fuerzas, por eso que os proponemos rematar la visita a Ruente con una merienda en La Oca en el Océano.

Con este nombre tan original se presenta un café con unas tartas de pecado, unos batidos brutalmente deliciosos y una carta de tés con la que puedes recorrer el mundo a base de infusiones.

Todos sus platos tienen una pinta estupenda, a cuál mejor… ¡no sabrás qué elegir! Echa un vistazo a la galería de su página web y verás que no estamos exagerando.  Además, cada plato se elabora al instante y con sumo cuidado, tanto es así, que incluso en los días de mucha afluencia colocan un cartel para que los clientes tengan paciencia.

Pero La Oca en el Océano, aparte de tener unos platos que quitan el hipo, es un lugar muy especial. Cada elemento de decoración está elegido y colocado con tanto detalle y gusto que el café tiene un ambiente mágico. Está lleno de rincones para perderse descubriendo pequeños objetos sorprendentes y para los días de sol, tienen un jardín muy cuco. Veréis cómo disfrutan los niños mirando entre las estanterías de este café, eso sí, con mucha precaución no se vaya a romper algo.

Es importante tener en cuenta que La Oca en el Océano tiene sólo horario de tarde, de ahí que os lo recomendemos como lugar para merendar. Bueno, para merendar y casi cenar pues sus platos son tan contundentes que casi ya saldrás cenado.

Si quieres conocer más planes en Cantabria, puedes seguir los enlaces de nuestras publicaciones anteriores:

Ruta con niños por el Arroyo de Valgrande (Majadahonda)

Para aquellos que conocen el Monte del Pilar es bien sabido que es un parque forestal que ofrece infinidad de posibilidades para realizar actividades al aire libre y así os lo contamos en nuestra publicación «El Monte del Pilar, un monte para toda la familia». 

En esta ocasión volvemos a hablar de este espacio natural público para compartir con vosotros la Senda Botánica del Arroyo de Valgrande que transcurre por el interior del Monte del Pilar. Esta ruta es perfecta para hacer con niños, no sólo por su baja dificultad y su corta distancia, sino también por su contenido educativo ya que todo el recorrido está salpicado de paneles informativos y fichas botánicas sobre la flora y fauna de la zona.

Fichas botánicas

Fichas botánicas de la Senda Botánica del Arroyo de Valgrande

A continuación os damos todos los detalles de esta ruta, ¡esperamos que os guste!

CÓMO LLEGAR A LA SENDA BOTÁNICA del ARROYO de VALGRANDE

El Monte del Pilar, ubicado entre los municipios de Madrid, Pozuelo de Alarcón y Majadahonda, dispone de varias puertas de acceso y desde todas ellas se puede llegar a la Senda Botánica del Arroyo de Valgrande. Sin embargo, para hacer esta ruta con niños y que la distancia sea asumible por ellos, recomendamos entrar por la puerta de acceso de la Calle Troya ubicada en la Urbanización Pinar del Plantío de Majadahonda.

A este acceso se puede llegar con el coche y aparcar en la explanada de arena que hay junto al mismo. Este acceso cuenta con dos puertas pero para llegar a la Senda es necesario entrar por la de la izquierda según se mira hacia el Monte del Pilar. Nada más entrar por dicha puerta, aparecen los primeros paneles informativos del Monte del Pilar que son el punto de inicio de esta ruta (que no de la Senda Botánica que empieza un poco más adelante).

Inicio Senda Botánica

Inicio de la ruta hacia la Senda Botánica del Arroyo de Valgrande (Majadahonda).

 RECORRIDO IDA por la senda botánica del arroyo de valgrande

Tras cruzar la puerta de entrada y pasar frente a los carteles informativos que se ven en la foto anterior, la ruta transcurre siguiendo por el camino de tierra que lleva hasta el arroyo.  Antes de llegar al cauce (con más caudal o menos en función de la época del año), el camino de tierra se bifurca justo en una bajada. Aunque se pueden tomar ambos lados del camino, recomendamos seguir el tramo de la derecha.

Continuando por el camino, se llega al Arroyo de Valgrande y a uno de los paneles informativos de la Senda Botánica, concretamente al que trata sobre el Bosque de Ribera y que explica las especies singulares que acompañan las márgenes de los ríos.

Siguiendo el camino hacia la derecha (dejando el arroyo a nuestra izquierda), pronto se llega a un puente de madera. Aunque a lo largo de la Senda Botánica hay varios puentes de madera, éste es el más característico por estar junto a un árbol cuyas raíces quedan al aire. A la altura de este puente se encuentra otro panel informativo que describe la Senda Botánica al completo con un pequeño croquis de la misma y la ubicación de los distintos elementos informativos.

Para seguir esta ruta con niños, recomendamos cruzar por el puente del árbol pero sin variar el sentido la marcha (señalado como tal en el plano que hemos elaborado para un mejor seguimiento del recorrido y que hemos incluido al final de esta publicación).

Puente del Árbol por el que cruzar el Arroyo de Valgrande

Después de atravesar el puente del árbol, se continua en el mismo sentido de la marcha. Siguiendo el camino de tierra, se pasará por delante de  varias fichas botánicas como la del alcornoque y la jara pringosa.

El recorrido de la Senda Botánica termina junto a un puente de madera cercano a la ficha botánica del pino piñonero y por el cual se cruza para llegar al otro margen del arroyo (marcado en el mapa como puente final). No obstante, también se puede continuar andando unos 50 metros más hasta llegar a una calzada asfaltada que también permite cruzar al margen contrario del arroyo (marcado en el mapa como asfalto).

Puente final del recorrido de ida por la Senda Botánica

recorrido de vuelta por la senda botánica del arroyo de valgrande

Una vez en el margen contrario del arroyo (bien por el puente final o por el asfalto), se debe continuar por el camino de arena que es paralelo al recorrido de ida. Es importante remarcar que el recorrido de vuelta que recomendamos linda con la zona de reserva natural del Monte del Pilar, por lo tanto hay que respetar los límites marcados por las balizas y nunca rebasarlos.

El camino de vuelta pasará de nuevo por el puente del árbol y un poco más allá (es decir, camino ya andado en el recorrido de ida), cruzaremos de nuevo al margen contrario del arroyo por un pequeño cruce de madera junto al cual, nada más atravesarlo, hay un panel informativo sobre el papel del bosque como protector de animales y el ecosistema en general.

Siguiendo el sentido del recorrido de vuelta, se llega a un puente de madera desde el cual se puede ver otro puente de madera, tal y como se muestra en la siguiente foto. Para volver al punto de partida y dar por concluida la ruta es necesario atravesar ambos puentes y seguir el camino de arena en paralelo al arroyo.

Finalmente se alcanza el punto que nos une al recorrido de ida por lo que sólo queda subir la cuesta por la que bajamos al principio y llegar hasta la puerta de entrada al Monte del Pilar y la explanada de aparcamiento, siendo el punto final de esta ruta por la Senda Botánica del Arroyo de Valgrande.

DATOS GENERALES DE LA RUTA
  • Distancia: 3.5 km (ida y vuelta)
  • Tipo de ruta: Circular o lineal en 8. El recorrido de ida y el de vuelta van en paralelo cruzándose en varios puntos. Para mejor comprensión, ver el mapa de la ruta.
  • Dificultad: Nula
  • Tiempo: 1 -2 horas (según el paso de los niños)
  • Servicios: Fuera del recinto perimetral del Monte del Pilar y por otras puertas de acceso:
    • Zona infantil
    • Aparcamiento
    • Bar-restaurantes
    • Tiendas y Centro Comercial
    • Alquiler de bicicletas municipales
  • Niños: Si (a partir de 4-5 años)
  • Carrito: Si, aunque existen piedras que a veces impiden que las ruedas giren perfectamente.

 

Ruta por el Río de Santa Eularia des Riu (Ibiza)

Hace un tiempo os hablamos de la Ruta por el Río de Santa Eularia des Riu como plan dentro de un viaje a Ibiza en familia, así que aquí os describimos la excursión que os recomendamos, que es una variante de la ruta que propone el Ayuntamiento (ruta 4) para adaptarla  niños.

Puig de Misa – inicio de la ruta

Esta ruta lineal por el Río de Santa Eularia des Riu comienza en Puig de Misa, la iglesia católica del siglo SXVI que corona el municipio reconocido por UNICEF  como Ciudad Amiga de la Infancia. Las vistas desde este punto son privilegiadas, de ahí que Puig de Misa fuera también un lugar estratégico para la defensa de la isla.

Llegar a Puig de Misa puede hacerse a pie desde el centro del municipio (siguiendo la ruta completa «oficialmente» recomendada) pero teniendo en cuenta que es una ruta con niños, recomendamos llegar a este punto en coche.

Tras recorrer las inmediaciones de Puig de Misa y visitar su interior (si está abierto), nos dirigimos hacia Can Planetes a través de unas escaleras empedradas que comienzan junto al hito de la ruta 4.

Estas escaleras son un pequeño impedimento para recorrer esta ruta en carrito, si bien es cierto, superadas éstas y unos pocos escalones más adelante, la hacen perfecta incluso para ir «motorizados» 🙂

Can Planetes

Siguiendo un camino de tierra tras las escaleras de Puig de Misa, llegamos a Can Planetes, el Centro de Interpretación del Río.

Se trata de una casa payesa, típica  de Ibiza, que muestra la historia del río y su importancia cultural y natural ya que es el único río de la isla. En el interior de Can Planetes se encuentra el Molí de Dalt, un molino harinero de agua que en la época era clave para la vida del municipio.

Tras visitar el Centro  con todos los utensilios de labranza, descubrir el funcionamiento del molino y también moler un poco de harina manualmente, nos dirigimos hacia el cauce del río. Para ello hay que recorrer el camino junto al muro de la acequia que atraviesa parcelas y huertas donde pueden verse algunos animales de granja como cabras que divertirán a los niños.

el río y sus puentes

Siguiendo por el camino se pasa bajo en Pont Nou o Puente Nuevo, sobre el que circulan los coches,  y luego se llega al Pont Vell o Puente Viejo, un precioso puente de uso peatonal y cuya construcción está llena de leyendas. Dicen los ancianos del lugar que lo levantó el fameliar  (un duende de la isla)  o incluso el mismísimo diablo. Aquí volvemos a encontrar unos poquitos escalones fácilmente salvables.

En la poza que se crea junto a los arcos del río siempre se pueden ver patos y otras aves acuáticas asi que recordad llevad siempre un poco de pan para dar de comer a estos animales.

A partir de este punto comienza un paseo bien enlosado que transcurre junto al río de Santa Eularia, con bastante sombra y bancos para hacer, si es necesario, un alto en el camino. Como el río suele tener bastante caudal, se pueden observar los peces que viven en él… eso sí, mucho cuidado con los niños porque no hay valla de protección.

Más adelante y siguiendo el paseo junto al río, encontramos un puente más moderno y que conduce a un parque infantil con columpios.

Playa del Rio y Playa de Santa Eularia

Siguiendo por el paseo del río se llega a su desembocadura en la Playa del Río, a 18 kilómetros de distancia desde su nacimiento.

Esta playa es perfecta para ir con niños ya que es muy amplia, tiene mucha tierra para jugar y hay mucho recorrido dentro del agua hasta que llega a cubrir.

Esta playa se une a la Playa de Santa Eularia y al Paseo Marítimo, una zona llena de vida con restaurantes y tiendas.

Nuestra ruta por el Río de Santa Eularia termina en la Playa del Río pues, después de la caminata, bien se agradece un baño.

DATOS GENERALES DE LA RUTA POR EL RIO DE SANTA EULÁRIA DES RIU
  • Distancia: 1,5 – 2 km
  • Tipo de ruta: Lineal. Recomendamos sólo la ruta de ida desde el Puig de Misa a la Playa del Río.
  • Dificultad: Nula
  • Tiempo: 2 horas (según el paso de los niños)
  • Servicios:
    • Can Planetes:
      • Baño
      • Centro de Interpretacion
    • Playa del Río:
      • Zona infantil
      • Restaurantes
      • Tiendas
  • Niños: Si (a partir de 3-4 años)
  • Carrito: Sólo hay dos puntos en los que hay escaleras pero son fácilmente salvables.

 

 

 

 

 

El Monte del Pilar, un monte para toda la familia

El Monte del Pilar es un parque forestal de dominio público ubicado entre los municipios de Madrid, Pozuelo de Alarcón y Majadahonda. Este monte, aparte de ser un pulmón verde (y un joya natural sobre todo para los que vivimos cerca), ofrece infinidad de posibilidades para realizar actividades al aire libre, siendo unos de los lugares más frecuentados para el ocio en familia.

Os contamos cómo disfrutar de este espacio natural en plena ciudad y cómo sacarle todo el jugo si lo visitamos con niños.

Un monte para deportistas

Miles de personas consideran el Monte del Pilar el mejor “gimnasio” para practicar su deporte favorito como el running, ciclismo o senderismo. Este parque forestal cuenta con senderos y caminos habilitados para el tránsito de bicicletas y peatones tanto por la zona exterior al cerramiento perimetral (la zona más urbana) como en el interior del mismo. Es por ello que el Monte del Pilar es testigo de varios eventos deportivos a lo largo del año como carreras populares, competiciones de orientación y marchas nórdicas.

Para los que nos gusta el campo, el Monte del Pilar es un entorno privilegiado para dar un paseo, respirar aire limpio, recargar pilas e incluso aprender sobre la naturaleza con los peques de la casa.

Os dejamos el enlace a la foto aérea del Monte del Pilar para que podáis preparar vuestras rutas y disfrutar de parque de pino piñonero.

un monte para «piratas»

¿Sabíais que en el Monte del Pilar hay tesoros escondidos? Pues sí y además algunos de ellos son para niños ya que tienen objetos intercambiables. ¿Qué no sabéis de lo que hablamos? Os lo contamos brevemente. A través de la aplicación gratuita Geocaching, algunas personas esconden tesoros (caches) y los geolocalizan para que otras personas los encuentren. Estos tesoros deben permanecer en su lugar para que pueda ser encontrados por múltiples exploradores. Algunos de los tesoros escondidos son grandes contenedores que incluyen pequeños objetos como juguetes que pueden ser intercambiables y por ello muy atrayentes para los niños.

En el Monte del Pilar hay unos cuantos tesoros y al menos dos de ellos son para niños, así que, ya sabéis qué hacer, ¡poneos el sombrero de pirata y preparar un mapa!

Aquí os damos más información sobre el geocaching.

Además en la zona exterior del cerramiento, junto al carril bici del Ayuntamiento y frente a la altura del Centro Comercial Monte del Pilar se encuentra el Parque Urbano Felipe VI. Este parque está dividido en dos zonas de recreo para niños «piratas» con columpios y parques infantiles orientados a distintas edades. Asimismo, entre ambos parques infantiles existe un circuito de salud y entrenamiento.

el refugio de la fauna autóctona

Dentro del recinto del Monte del Pilar, accediendo por la vía asfaltada desde la estación de RENFE, se encuentra el Hospital y Centro de Recuperación de fauna salvaje de GREFA (Grupo de Rehabilitación de Fauna Autóctona). Se trata de una organización no gubernamental sin ánimo de lucre cuyo objetivo es el estudio y la conservación de la naturaleza.

Además de la atención y cuidados necesarios de los animales que ingresan en el hospital para su posterior liberación, GREFA trabaja en su objetivo de conservar la fauna salvaje a través de la educación y sensibilización social. Es por ello, que GREFA organiza actividades de educación ambiental para todas las edades que persiguen.

Una de las actividades de educación ambiental es la visita a su centro donde conviven buitres, águilas, lechuzas, perdices, galápagos y otros animales autóctonos en unas instalaciones que recrean sus hábitats naturales. A través de un recorrido guiado y al aire libre, GREFA da a conocer su labor de rehabilitación y enseña todas las características de los animales que alberga (tanto desde el aspecto biológico como curiosidades y anécdotas).

Las visitas son los sábados, domingos y festivos a las 11:30h y previa inscripción teléfonica o por mail. La tarifa-donativo es de 5€ por persona a partir de los 4 años, por lo que además de ser un plan con niños perfecto (aprenden, juegan y disfrutan del entorno), estamos colaborando en la labor de GREFA para conservar la fauna.

Aparte de la fauna propia de la zona y los habitantes de GREFA, el Monte del Pilar cuenta con unos habitantes muy especiales que hacen las delicias de los más pequeños, las ovejas del pastor Antonio Robledo. El rebaño de nuestro amigo Antonio puede verse accediendo al interior del pinar por el segundo acceso desde la Estación de Renfe. Si miráis el mapa forestal nos al claro de pinos. Este centenar de ovejas no sólo hace disfrutar a los niños y las familias que lo visitan sino que contribuye a conservar el Monte del Pilar limpio de maleza y reducir el riesgo de incendios.

Como veis el Monte del Pilar ofrece muchas actividades para hacer en familia y con niños, si lo visitáis, ¡seguro que os encantará! Y recordad, dejad el monte como te gustaría encontrarlo.