Vuelta al cole 3 - Pequeños Planes

Consejos para la vuelta al cole

Llega septiembre y con él, la vuelta al cole para los niños y a la rutina para los mayores. Y es que la vuelta al cole representa el regreso a la normalidad, el “reseteo” de todo, incluso más que el comienzo del año nuevo. Tanto es así, que los informativos incluyen la vuelta al cole en su escaleta de noticias como las más destacadas del mes.

La vuelta a los horarios y a las clases, normalmente, es muy bienvenida por los padres. Se terminaron los tetris con los hijos, colocándolos entre abuelos, primos, vecinos y campamentos. Incluso es bien acogida por muchos niños porque vuelven a ver a sus amigos y retoman sus actividades extraescolares y por otro lado están los peques no quieren ni oír hablar de la vuelta al cole.

Pensando en aquellos niños para los que la vuelta al cole no es bien recibida, contamos con los consejos de la psicóloga Ana Gamo, colaboradora de Pequeños Planes, que con sus recomendaciones hará que niños y mayores comiencen la nueva temporada con mejores ánimos.

CREA ILUSIÓN

Una de las cosas más importantes en la vuelta al cole, es generar en los niños ilusión. Normalmente esto es sencillo con los niños mayores, porque tienen ganas de reencontrarse con sus compañeros y amigos; además, regresan a un sitio que para ellos es familiar, un entorno que por lo general para ellos es seguro, conocen las rutinas y saben a lo que van.

Sin embargo, con los niños pequeños puede que aparezcan ciertas inseguridades, principalmente por separarse de papá y mamá. Estas inseguridades son más acentuadas con los cambios a un “colegio de mayores”, un lugar que desconocen. Por eso, es importante motivarles, y adelantarnos a esos posibles miedos para hacerles sentirse más seguros, más mayores y más importantes.

SÉ NATURAL

Otro aspecto importante para ayudar a los niños con la vuelta al cole es que los adultos vivamos este momento con la mayor naturalidad posible y transmitírselo de a ellos.

No es necesario hacer una fiesta porque por fin empieza el colegio (“por fin vuelve la rutina”), ni tampoco irnos al otro extremo y dramatizar (ay mi niño que va a estar 8 horas fuera de casa”) y sobretodo no hay que utilizarlo como amenaza (“ya verás cuando empiece el cole”).

Debe considerarse como lo que es, un momento más de la vida, igual que papá y mamá tienen sus obligaciones y sus trabajos, los niños van al cole. Pero con muchos puntos positivos, es un sitio divertido, en el que van a aprender un montón de cosas (a leer, a escribir, etc.) y podrán jugar con los amigos.

SÉ COMPRENSIVO

Sea como sea, la vuelta al cole supone un cambio en la rutina “actual” de los niños, sobretodo de los más pequeños. Por eso debemos de ser comprensivos con las diferentes reacciones que puedan tener, como llorar, estar nerviosos, que les cueste dormir, que estén más introvertidos,..

Al final, los niños no dejan de ser personas, y al igual que los adultos también tienen que tener un periodo de adaptación a las nuevas rutinas, ellos necesitan su tiempo. Recordar por un momento vuestro primer día en un trabajo nuevo, o la vuelta al trabajo después de las vacaciones, tampoco es fácil ¿verdad? Pues a ellos les pasa exactamente lo mismo.

HAZLES PARTÍCIPES

Antes de empezar el cole, es importante que participen en la preparación que conlleva para que vayan siendo más conscientes. Acciones como forrar los libros, comprar una mochila nueva, probarse el uniforme, elegir el material escolar, etc. son cosas que además también ayudan a generar esa ilusión de la que hablábamos al principio.

ADAPTACIÓN PREVIA

Por otro lado, el tema de los horarios también es algo a tener en cuenta, y es que es conveniente que las semanas previas al primer día de colegio, vayamos teniendo en casa ciertas rutinas en los horarios: la hora del baño, la hora de la cena, la hora del cuento antes de dormir, etc. De esta forma, se van adaptando poco a poco a retomar los horarios y no les cueste tanto madrugar ni estén tan cansados.

NO ALARGUES EL MOMENTO

Los primeros días de colegio, si se queda llorando y/o insiste en que no quiere quedarse allí, no alargues el momento. Despídete de tu peque y márchate lo antes posible diciéndole que volverás a recogerle por la tarde (incluso indícale en qué momento si aún no tiene una buena percepción del tiempo, por ejemplo, después de la merienda).

Confía en el centro escolar y en los profesores, ellos saben cómo actuar en estas situaciones y cómo ayudar al niño en la adaptación.

Ten en cuenta que el lloro es una forma de expresarse como cualquier otra. Llorando muestran la inseguridad que les genera el cambio. Poco a poco se irán adaptando y para eso nuestra propia actitud de confianza y tranquilidad, ayudará a que ellos se sienten más tranquilos y confiados.

 

 

 

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