ESCAPADA CON NIÑOS – MONASTERIO DE PIEDRA

Si hay un lugar donde el agua se convierte en espectáculo, ése es el Monasterio de Piedra. Como su nombre indica, este lugar de espectacular belleza tiene un Monasterio Cisterciense que data del siglo XIII. Yendo con niños y siendo amantes de la naturaleza, lo que más nos impresionó fue el Parque Jardín que acompaña al edificio, por lo tanto, en él nos centraremos. Bañado por el río Piedra, de ahí también su nombre, este jardín muestra cómo el agua ha creado un paisaje a su antojo, lleno de cascadas, grutas y lagunas para deleite de los visitantes. Continúa leyendo y descubre este precioso lugar, idóneo para una escapada en familia y con niños.

COMENZANDO EL RECORRIDO DE LOS JARDINES DEL MONASTERIO DE PIEDRA

El Monasterio de Piedra está ubicado en Nuévalos, Zaragoza, y para llegar hasta allí desde Madrid se requieren unas tres horas en coche. Aunque se podría ir y volver en el día, recomendamos hacer noche en la zona. 6 horas de coche y, mínimo, unas 5 más recorriendo el Monasterio de Piedra puede ser “too much” para los niños.

Nada más dejar el coche en el aparcamiento, hay que dirigirse hacia la entrada (previo paso por taquilla si no lleváis vuestras entradas). Tras pasar la valla-entrada, hacerte la correspondiente foto de bienvenida y coger el plano del recorrido, comienza una bajada que lleva al Vergel de Juan Federico Muntadas, con praderas de césped y árboles infinitos. Es en este momento, o al menos así nos ocurrió a nosotros, cuando que te das cuenta que estás en un lugar especial. De hecho, verás que hay gente tumbada en el suelo disfrutando de la calma y la energía que desprende.

Continuando el sendero, pronto de divisa una de las cascadas más espectaculares, La Caprichosa. Esta cascada se puede contemplar desde varios puntos, pero el más cercano al agua es el mirador del mismo nombre, previo paso por las pequeñas grutas de la Pantera, de la Bacante y del Artista.

Desde el Mirador de La Caprichosa, uno de los puntos más altos de la visita, comienza un recorrido por una zona de pendiente ligera en paralelo al cauce del río que incluso se llega a cruzar por un puente de madera. ¡Por todos lados se puede ver cómo corre el agua y se forman pequeños saltos y cascadas a su paso!

LA GRUTA IRIS Y LA ZONA DE PISCIFACTORÍA

Entre cascadas y saltos de agua, poco a poco se comienza a descender hasta llegar a la espectacular Gruta Iris. Llegar hasta ella es toda una aventura pues hay que introducirse en el interior de la roca y recorrer estrechos pasadizos con escaleras creadas en la propia piedra. ¡Los niños se sentirán como en auténticos exploradores!

La Gruta Iris es una enorme cavidad en la roca que alberga un pequeño lago de un color azul precioso desde donde se puede ver cómo el agua de la Cascada Cola de Caballo cae desde las alturas. 

Tras recorrer todos los pasadizos y escaleras de la Gruta Iris, se llega al exterior, al mismo pie de la  Cascada Cola de Caballo. Verla de frente impresiona, no sólo por su belleza sino porque minutos antes has estado justo detrás en el interior de la tierra.

A partir de este punto, el recorrido vuelve a ser más o menos llano dado que se encuentra la zona de Las Pesqueras. Se trata de grandes balsas de agua llenas de truchas, pues es un centro de piscifactoría. Aquí los niños disfrutarán mucho dando de comer a los peces.

Las final de la zona de piscifactoría está el Lago Espejo y la Peña del Diablo que conforman un paisaje increíble.

El camino hacia la salida está acompañado de zonas frondosas y pequeños rincones para disfrutar de la naturaleza como la Cascada de los Chorreaderos donde múltiples chorros de agua recorren una pared llena de vegetación.

MÁS ALLÁ DEL PARQUE JARDIN

Además de la visita a esta paraje natural, en el Monasterio de Piedra se puede disfrutar de las exhibiciones de aves rapaces en la pradera preparada al efecto que se encuentra justo a la salida del Parque Jardín. Durante la exhibición, dos cetreros expertos nos muestran halcones, águilas y otras rapaces y exhiben la majestuosidad de estas aves.  Además, con pequeños ejercicios donde también intervienen los niños, los cetreros ponen a prueba la agilidad y destreza en la caza de las rapaces.

Como comentábamos al principio, como su propio nombre, en el lugar se encuentra un Monasterio cisterciense que encierra siglos de historia. Cada 20 minutos se realizan visitas guiadas que recorren los principales espacios del edificio aunque sin duda el más interesante (a nuestro juicio) es la Antigua Abadía, parcialmente derruida.

El Monasterio de Piedra también alberga el Museo del Vino y el Museo del Chocolate, así como una exposición de carruajes, así que la visita da para mucho.

RECOMENDACIONES PARA VISITAR EL MONASTERIO DE PIEDRA

Antes de visitar el Monasterio de Piedra, consulta la meteorología ya que la visita, a excepción del monasterio propiamente dicho, se realiza al aire libre. No obstante, ten en cuenta que aunque lo visites en verano, en las grutas refresca bastante. Nosotros visitamos el Monasterio de Piedra en agosto, pleno verano, y eché en falta una chaquetita (eso sí, soy muy friolera).

La mejor época para visitar el Monasterio de Piedra es en primavera porque el río Piedra lleva más caudal y las cascadas son más espectaculares, o el otoño por la paleta de colores de los árboles. Sin embargo, cualquier época es buena para la visita.

Aunque el recorrido lo pueden realizar niños pequeños sin mucha dificultad, es importante que tengamos precaución con ellos en algunas de las zonas como, por ejemplo, en las grutas o en algunas escaleras que encontraremos por el camino.

No es un lugar para ir con carrito de bebé. De hecho, vimos a varias familias cargar con el carro y cómo iban sufriendo en algunos momentos subiendo y bajando por las escaleras o desenganchando las ruedas de las piedras del suelo.

En la parte baja del Monasterio de Piedra se encuentran las grandes balsas de la piscifactoría. Una de las cosas que más disfrutan los niños y dar de comer a las truchas, por lo que no dudéis en comprar alimento para peces que venden a la entrada del Monasterio de Piedra.

Y dado que en la zona es típico comer trucha, recomendamos que aproveches la visita para darte un homenaje con este pez de río. En muchos restaurantes cercanos la preparan muy rica.

Organiza tu visita teniendo en cuenta los horarios de apertura (no sólo del Parque Jardín sino también del Monasterio) y los pases de las exhibiciones de aves y rapaces.

La entrada a la pradera de exhibiciones se abre pocos minutos antes del comienzo del espectáculo por lo que recomendamos que estés unos minutos antes del pases para tener un buen sitio.

LACUNIACHA, el parque faunístico del Pirineo

Ubicado en pleno corazón del Valle del Tena, se encuentra Lacuniacha, un parque faunístico perfectamente integrado en la naturaleza, donde los animales viven en libertad y rodeados de un paisaje inigualable. Sigue leyendo para conocer más sobre este lugar tan recomendable para ir en familia con niños.

COMO LLEGAR a LACUNIACHA

Lacuniacha pertenece al municipio de Piedrafita de Jaca, un pequeño pueblo del Pirineo Aragonés a los pies de la Sierra de La Partacua, en el Valle del Tena (Huesca).

El desvío para llegar hasta este parque faunístico desde la carretera A-136 está señalizado y nada más atravesar Piedrafita, no hay más que seguir las indicaciones hacia Lacuniacha.

Al llegar al parque, encontraremos a nuestra derecha un aparcamiento de tierra y a la izquierda el gran casetón de madera, que hace las veces de recepción y tienda de regalos.

Dado que en Lacuniacha quieren respetar al máximo el medio ambiente, no ofrecen planos del parque, por lo que recomendamos hacer una foto del recorrido. Aunque recorrer el parque no tiene pérdida, es mejor llevar con nosotros la foto para conocer la ubicación de los animales y de los lugares de interés. También se puede descargar desde la página web.

LOS HABITANTES DE LACUNIACHA

Los habitantes de Lacuniacha son, entre otros, cierzos, renos, cabras montesas, jabalíes, todos ellos representantes de la fauna que vive o vivió en algún momento en el Pirineo, y que bien, han nacido en cautividad, provienen de centros de recuperación, o han sido rescatados.

Lacuniacha no es un parque zoológico al uso en el que los animales viven en espacios pequeños que poco representan su hábitat natural. En este parque, sus habitantes están en régimen de semi-libertad, en grandes recintos perfectamente integrados en el paisaje. Es por ello que los animales no están acostumbrados a la presencia humana, por lo que no los encontrarás junto a las vallas. Este hecho hace que durante la visita pongáis a prueba vuestras dotes de observadores  e incluso juguéis a quién encuentra antes a los individuos.

Cada recinto está conectado con el siguiente a través de puertas con poleas (“Sssshhhh» ábrelas y ciérralas con cuidado para no espantar a los animales con el ruido). Sin embargo, el vallado está preparado para que la fauna autóctona pueda circular por los recintos en total libertad. De este modo, a las más de 120 individuos se les suma otros animales como ardillas y erizos, que también encontrarás por el camino.

Para conocer mejor a estos habitantes, cada recinto cuenta con uno a varios carteles con las características más destacables de los animales. Además de los textos y las imágenes, cada cartel incluye algo característico de cada animal, bien la cornamenta o bien una pezuña. De esta forma, aunque los animales no se pueden tocar (como decimos viven tranquilamente en su entorno y en libertad), estos elementos pueden tocarse y así los niños se acercan al animal.

EL PARQUE y SU RECORRIDO

En un parque faunístico, como su nombre indica, lo más importante son los animales. Sin embargo, al referirnos a Lacuniacha no podemos olvidarnos de hablar de su entorno y la belleza de sus 30 hectáreas.

El parque de Lacuniacha se encuentra integrado en el bosque de La Pinosa. Para poder recorrerlo, tan sólo es necesario seguir el sendero de montaña de unos 4 kilómetros y medio y con un algún ligero desnivel en algunos tramos (aunque completamente asequible por lo más pequeños). Este sendero transcurre entre bonitos ejemplares de la flora de la zona como pinos, robles y acebos, entre otros.

Pero no sólo el entorno vegetal llama la atención, sino también el emplazamiento entre las grandes montañas del Valle del Tena. Es destacable el paisaje que se contempla en el Mirador de la Peña Telera. Llegar hasta él requiere ascender un tramo bastante empinado, que nos desvía un poco del recorrido faunístico, tras la zona de merendero. No obstante, recomendamos este pequeño esfuerzo físico ya que las vistas son espectaculares.

CONSEJOS PARA LA VISITA

A continuación incluimos unos consejos que consideramos útiles para poder disfrutar de la visita:

  • Lacuniacha está abierta durante todo el año, pero los horarios de apertura varían en función de la estación. Consulta los horarios en la web.
  • Consulta la climatología antes de realizar tu visita para poder llevar la ropa adecuada.
  • Aunque la previsión del tiempo sea favorable, es recomendable llevar siempre algo de abrigo pues hay partes del recorrido bajo árboles de sombra y puede refrescar.
  • Dado que el recorrido se realiza a través de un sendero de montaña, utiliza calzado adecuado. Os recomendamos llevar bastones para ayudar con el equilibrio, sobre todo si se visita en la época de invierno (por si hay placas de hielo).
  • A mitad del recorrido hay una pequeña zona de merendero con un bar, un lugar ideal para hacer un algo en el camino y descansar un ratito.

  • Hay que tener en cuenta que los animales están en semi-libertad, por lo que es posible que no estén cerca de nosotros y haya que buscarlos. Recomendamos jugar con los niños a ser «avistadores de animales». Así agudizarán su capacidad de observación y paciencia.
  • Realiza el recorrido con tranquilidad, evitando hacer ruido, de lo contrario los animales pueden asustarse y esconderse. Pasa de un recinto a otro sin soltar las puertas bruscamente.

RUTA CON NIÑOS A CANTOCOCHINO (LA PEDRIZA – MADRID)

La Pedriza, situada en el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama de Madrid, es uno de los lugares más frecuentados en familia por aquellos que amamos la naturaleza, ya que es un espectáculo natural con mil y un rincones por explorar. De hecho, ésta no es la primera vez que proponemos planes con niños en La Pedriza, ya que lo hicimos cuando visitamos el Castillo de Manzanares y el Embalse de Santillana. En esta ocasión, vamos a caminar entre sus rocas para descubrirla a través de una ruta para hacer en familia fácil y, como siempre, pensada para todos los públicos. Si estáis buscando un plan de fin de semana con niños en la naturaleza, continuad leyendo sobre esta excursión en familia que recorre este paseo desde El Tranco hasta Cantocochino.

COMIENZO DE LA RUTA – EL TRANCO

Para llegar hasta el comienzo de la ruta, debemos dirigirnos hacia el municipio madrileño Manzanares El Real. Por la M-608, se llega a la rotonda con la estatua de un senderista en el centro. En la rotonda, hay que tomar la salida hacia el centro del pueblo y nada más cruzar el puente, cogeremos el primer desvío hacia la izquierda que es comienzo de la Avenida de La Pedriza. Siguiendo esta avenida, pronto veremos un cartel que anuncia el Hostal El Tranco y a la izquierda una pequeña explanada de tierra donde podremos aparcar el coche.

Una vez abandonado el coche, debemos caminar hasta el final de la explanada de tierra donde se encuentra una barrera que impide el paso de vehículos. Cruzando la barrera, continuaremos por el camino de tierra, unos cuantos metros más adelante, el camino se abre hacia la izquierda para dejar a la vista una balsa del río donde hacer unas bonitas fotos y lanzar alguna “rana”.

Continuando por el camino llegaremos a una súper roca, que hace las veces de suelo y desde donde podremos contemplar cómo fluye el río. Nada más cruzar la placa de roca, llegaremos de nuevo al camino de tierra que nos recuerda que aún estamos en zona urbana, pues encontraremos coches aparcados y el muro de una casa. Seguiremos el camino hasta que éste se cruce con el asfalto de una zona de aparcamiento. Desde aquí nos dirigiremos a la izquierda, hacia el fondo de aparcamiento para comenzar de nuevo a andar sobre tierra. Tras abandonar la zona asfaltada, el resto de la ruta transcurre por el interior de La Pedriza, por lo que en todo nuestro camino estaremos acompañados de las grandes formaciones rocosas de este paraje.

FINAL DE LA RUTA – CANTOCOCHINO

Yendo en paralelo al río, el camino de tierra se transforma en una pequeña calle de granito que nos conducirá a la parte más elevada de la ruta. En este punto podremos contemplar una bonita vista del río con las montañas al fondo.

Desde aquí, comenzaremos el descenso hacia Cantocochino. Nada más empezar a bajar, el camino de tierra se intercala con granito por lo que en esta parte tendremos que tener cuidado por dónde pisamos, sobre todo con los más pequeños. Una vez volvemos a llegar abajo, casi a la altura del agua, de nuevo empezaremos a subir un poco en paralelo a grandes bloques de granito.

Cuando el terreno comienza a despejarse de rocas, llegaremos a La Foca, un chiringuito que ofrece bocadillos y refrescos, el lugar perfecto para un pequeño descanso. Aunque no siempre está abierto para servir comidas, su ubicación es perfecta a para hacer un alto en el camino y contemplar el río de cerca.

Al poco de pasar por delante de La Foca, llegaremos al puente de madera que cruza el río y que nos conducirá a una zona despejada de rocas y con un amplio camino de tierra hacia la izquierda.

Continuaremos por este camino hasta Cantocochino, el final de nuestra ruta. En este tramo del recorrido el río queda a nuestra derecha y está mucho más accesible que antes, os aconsejamos que os acerquéis al agua.

Sabremos que hemos llegado a nuestro destino cuando empecemos a ver la zona de aparcamiento que hay frente a los restaurantes de esta área recreativa de Cantocochino.

Antes de concluir la ruta, os recomendamos que hagáis un alto en el camino en el localizador de cimas de La Pedriza para identificar estos lugares de interés.

DATOS GENERALES DE LA RUTA

Para que resulte más sencillo hacer el seguimiento de la ruta, hemos preparado el siguiente croquis con el recorrido y los lugares de interés.

A continuación, incluimos los datos generales de la ruta:

  • Distancia: 5 km (ida y vuelta)
  • Tipo de ruta: Lineal
  • Dificultad: Media – debido que parte de la ruta transcurre por terreno rocoso
  • Tiempo: 2 – 3 horas ida y vuelta (según el paso de los niños)
  • Servicios:
    • Zonas de restauración al inicio y al final de la ruta
    • Refugio: La Foca.
  • Aparcamientos: En El Tranco (inicio de la ruta) y en Cantocochino (final de la ruta). Gratuito.
  • Niños: Si (a partir de 6 años)
  • Carrito: No
  • Atención:
    • No se permite el baño
    • Llevar buen calzado porque hay muchas rocas

 

 

Ruta de La Barranca hasta La Fuente de la Campanilla

En plena Sierra de Guadarrama y bajo la mirada de las dos montañas más importantes de Madrid, la Bola del Mundo y la Maliciosa, se encuentra el Valle de la Barranca. Su localización y su entorno hacen de este lugar un destino perfecto para un plan en familia. Por ello, os proponemos una ruta para adentraros en el Valle de La Barranca y acercaros más al cielo de Madrid.

La ruta habitual de la zona es el Sendero del Valle de la Barranca, pero al tener una longitud de 11 km, nosotros proponemos una ruta alternativa de unos 5 km (hasta la Fuente de la Campanilla) para que sea más asequible a los niños. Aunque la ruta que proponemos tiene un poquito de dificultad porque el camino de ida es en pendiente (unos 350 metros de desnivel total), contemplar este precioso paraje y pedir un deseo tocando la campanilla bien merecen el pequeño esfuerzo.

COMIENZO DE LA RUTA – LOS EMBALSES DE LA BARRANCA

El punto de partida de esta ruta es el aparcamiento gratuito de La Barranca. Para llegar hasta aquí desde Madrid, es necesario seguir la A-6 hasta la salida 39 hacia el Puerto de Navacerrada. Desde aquí, continuar por la M-601 dirección Navacerrada hasta girar hacia la M-607 hacia Colmenar Viejo. Después, tras tomar la M-607, en la primera rotonda cambiar de sentido (deshacer el tramo recorrido) para tomar el desvío a La Barranca. Al poco de pasar frente al Parque de Bomberos de Navacerrada llegaréis al aparcamiento.

Nada más abandonar el coche, ya se puede contemplar el espectáculo natural que ofrece este valle.

Partiendo del parking, hay que continuar por la carretera hasta llegar a la altura de los embalses del ejército o las presas de la Barranca. Se trata de dos acumulaciones de agua gracias a las pequeñas presas que las retienen. Ambas se pueden atravesar pasando por las puertas metálicas que las protegen para hacer unas bonitas fotos del agua transformado en espejo y ver cómo fluye el agua tras la presa. Mucho cuidado con los niños y dejad todo como estaba.

Dejando los embalses atrás, llegaremos hasta la cancela – barrera que cierre el acceso a vehículos no autorizados y desde donde empieza la pista forestal.

Continuando por la pista pronto llegaremos al área temática de las vueltas, un claro entre los pinos que cuenta con una zona de merendero para hacer un alto en camino.

FINAL DE LA RUTA – LA FUENTE DE LA CAMPANILLA

Dado que el río Navacerrada transcurre cerca de nuestra ruta, proponemos abandonar momentáneamente el camino de arena para visitarlo. Bajando la ladera por la derecha de la pista forestal se llega al río, ¿te atreves a mojarte los pies?

Ya de vuelta a la pista forestal de la Barranca, llegaremos a la Fuente de Mingo o la Fuente del Molinillo. Una fuente de granito que vierte el agua que llega de la montaña.

Después de la parada para contemplar la Fuente de Mingo ya sólo queda el último tramo en ascenso hacia la Fuente de la Campanilla. Para llegar hasta allí hay que continuar por la pista forestal y llegar un hito de madera con las flechas indicativas con las distancias hacia los puntos de interés de la zona.

Justo donde está ubicado el hito de flechas comienza un sendero más empinado que la pista forestal. Este repecho termina en la Fuente de la Campanilla por lo que para llegar hasta ella es necesario abandonar la pista forestal (la cual nos llevaría hacia La Maliciosa) y subir por ese desvío empinado.

La cuesta, cuesta…, pero pronto se ve al fondo la Fuente de la Campanilla, con su chorro, su campana y su cuerda para hacerla sonar. ¿Cuántas veces sonará la campanilla? Aprovechad para pedir un deseo mientras la hacéis sonar. No sabemos si se cumplirá, pero nunca está de más J. Ojo, si es invierno, cuidado en su proximidad pues puede haber un poco de hielo.

La Fuente de la Campanilla es el punto final de la ruta. No obstante, y dado que junto a esta fuente hay una mesa de merendero, siempre es aconsejable tomar un respiro y dejar que los niños jueguen entre los árboles antes de emprender el camino de vuelta deshaciendo los pasos andados.

DATOS GENERALES DE LA RUTA

Para una mejor planificación de vuestro plan en familia, hemos preparado este croquis en el que mostramos la ruta y los principales puntos de interés.

  • Distancia: 5 km (ida y vuelta)
  • Tipo de ruta: Lineal
  • Dificultad: Media – debido al desnivel en la ida (aprox. 350 m)
  • Tiempo: 2 – 3 horas (según el paso de los niños)
  • Servicios:
    • Área recreativa Las Vueltas: Merendero y papeleras
    • De Pino a Pino: Empresa de actividades multiaventura con tirolinas
    • Hotel La Barranca: Alojamiento y restauración (en horario de apertura – consultar)
  • Aparcamiento: Al comienzo de la ruta. Gratuito.
  • Niños: Si (a partir de 6 años)
  • Carrito: Si, por la pista forestal

Ruta por el Bosque de la Herrería (El Escorial – Madrid)

¿Sabías que Felipe II supervisaba las obras de El Monasterio de el Escorial desde una roca del Bosque de la Herrería? Te proponemos una ruta con niños para visitar esta silla real en la sierra de Madrid. Un recorrido que permite disfrutar de la naturaleza entre robles y castaños con unas vistas inigualables. Y para darle más emoción al plan, alargamos la ruta para descubrir La Cueva del Oso, una oquedad de pequeño tamaño que despertará el interés de grandes y pequeños.

 Comenzando desde la Ermita de la Virgen de Gracia

A pesar de que se puede llegar a la Silla de Felipe II en coche, os proponemos iniciar esta ruta junto a la pequeña Ermita de la Virgen de Gracia. Para llegar hasta allí es necesario seguir la carretera M-505 y seguir las indicaciones hacia Silla de Felipe II. Nada más abandonar la M-505, se llega a la Ermita donde se puede aparcar.

Abandonado el vehículo, tenemos dos alternativas, llegar a la Silla de Felipe II por la carretera o campo a través. Nosotros, para evitar los posibles peligros de caminar por la carretera y para disfrutar aún más de la naturaleza, recomendamos ir campo a través. Al final de esta publicación incluimos un croquis con las distintas posibilidades de esta ruta.

Para adentrarse en el Bosque de la Herrería, será necesario orientarse un poquito para dirigirnos hacia la Silla.  El recorrido tiene una ligera inclinación ya que hay que salvar la pendiente de la montaña y atravesar la carretera en 4 ocasiones. Aunque puede parecer complicado, no tiene dificultad alguna ya que hay pequeños senderos que guían para abrirnos camino.

Una Piedra Real – La Silla de Felipe II

En la cuarta ocasión que se llega a la carretera, empezaremos a ver muchos coches aparcados a ambos lados de la misma, eso significa que estamos cerca de la Silla. Al final de la cuesta arriba continuando por la carretera, llegaremos a la gran piedra donde se encuentra La Silla de Felipe II. Se trata de una gran piedra de granito con escalones en cuya cima se encuentra horadado un asiento con unas vistas privilegiadas a El Monasterio de Piedra.

Aunque es probable que haya bastante gente, vale la pena esperar un poquito para poder hacerse una foto sentado en el trono real y disfrutar de la panorámica de El Bosque de la Herrería, El Monte Abantos y El Escorial.

Junto a la base de la Silla, además del gran árbol singular y el monolito, hay un bar donde poder tomar un refrigerio o un cafetito si el frío aprieta.

La meta de la ruta – La Cueva del Oso

Tras subir a la Silla de Felipe II emprendemos la ruta hacia La Cueva del Oso. Para ello, es necesario continuar la carretera asfaltada atravesando la barrera que da comienzo a la senda botánica. Se trata de una senda de poco más de 1 km con carteles explicativos de las especies arbóreas y arbustivas más relevantes y por la que no circulan los coches.

Más adelante la carretera asfaltada desciende ligeramente. Nada más llegar a la base de la cuesta encontramos el cartel de la Fuente de los Dos Hermanos a la derecha del camino. Siguiendo la flecha del cartel llegaremos a la fuente de piedra (ojo, ¡que no es agua potable!).

Al poco de dejar la fuente  atrás y continuando por el asfalto se llega a La Cueva del Oso. Es inevitable la tentación de entrar en esta pequeña oquedad y buscar pistas para averiguar si el oso existió o es sólo una leyenda. Habitase un oso o no, visitar esta cueva y su entorno merece la pena.

Si queréis hacer un salto en el camino, antes de emprender el camino de vuelta a la Silla y a la Ermita, podéis reponer fuerzas en el merendero de El Rincón de la Hiedra a pocos metros de La Cueva del Oso.

Aunque La Cueva del Oso es el destino final de la ruta que os proponemos, se puede alargar continuando por el sendero asfaltado… pero ese plan lo dejamos para otro día :).

Datos generales de la ruta por el Bosque de la Herrería

Para una mejor planificación de vuestro plan en familia, hemos preparado este croquis en el que mostramos las distintas alternativas de esta ruta (por carretera o campo a través) y los principales puntos de interés.

  • Distancia (ida y vuelta):
    • Por carretera hasta La Silla de Felipe II: 3 km
    • Por carretera hasta La Cueva del Oso: 4 km
    • Campo a través hasta La Silla de Felipe II: 2 km
    • Campo a través hasta La Cueva del Oso: 3 km
    • De La Cueva del Oso hasta El Rincón de la Hiedra (merendero): 500 metros
  • Tipo de ruta: Lineal con posibilidad de ser circular si se combinan ruta por carretera y campo a través
  • Dificultad: Fácil – Media (en pendiente)
  • Tiempo: 2 – 3 horas (según el paso de los niños)
  • Servicios:
    • Merendero
    • Aparcamiento
    • Bar (junto a La Silla de Felipe II)
  • Niños: Si (a partir de 5 años)
  • Carrito: Si (sólo siguiendo la carretera asfaltada)

Buscando setas con niños

El otoño es época de setas así que aprovechemos los días de buen tiempo para hacer una excursión al campo para ir en su busca. El plan de buscar setas, además de tener una recompensa para el paladar, es la excusa perfecta para pasar un día en familia y en plena naturaleza. Ir a buscar setas también puede convertirse en toda una lección de biología en la que además se puede inculcar a los niños el respecto por el medio ambiente.

Nosotros, como amantes de la naturaleza, queremos animaros a que disfrutéis de una jornada buscando setas con los más pequeños de la casa. Por ello, queremos compartir con vosotros una serie recomendaciones o puntos a tener en cuenta para disfrutar completamente con este plan.

CONSEJOS PARA LOS PEQUEÑOS BUSCADORES DE SETAS
  • Respeta las normas y señalizaciones

Antes de salir al campo, infórmate sobre dónde vas a hacer tu búsqueda. En algunas zonas es necesario disponer de permisos, licencias o pagar unas tasas para poder ir a recoger setas. Asimismo, no entres en lugares o zonas con acceso restringido o prohibido ni en fincas privadas.

  • Equípate

Como en toda salida al campo, asegúrate de llevar el equipo necesario y teniendo en cuenta la meteorología. Adicionalmente al equipo de campo habitual (botas, agua, etc.), para coger setas es necesario disponer de una pequeña navaja y de una cesta o red para poder transportar los ejemplares recolectados (nunca utilices bolsas de plástico).

Equípate con una cesta y una navajita

  • Sólo coge setas comestibles

Si no estás seguro que una seta sea comestible, no la cojas ni la toques. En la naturaleza existen hongos muy tóxicos que pueden poner en riesgo nuestra salud por lo que en caso de mínima duda, mejor quedarnos con las ganas.

  • Respeta todos los ejemplares

No pises ni arranques ejemplares de setas o champiñones, incluso si son tóxicos o no comestibles. Todos los elementos de la naturaleza tienen una función en el ecosistema y alterarlo puede tener consecuencias en el entorno.

  • Utiliza la navaja

Nunca arranques una seta. Siempre utiliza la navaja para cortar su base. Haciéndolo de esta forma, saldrán más ejemplares en la siguiente temporada.

  • No recolectes todas las setas comestibles

Las setas son seres vivos y para que puedan reproducirse es necesario que liberen esporas. Para ello, no recolectes todos los ejemplares que encuentres. De esta forma, las que se queden en el campo podrán dispersar las esporas para que la temporada siguiente siga habiendo setas.

Setas no comestibles

 

  • No dañes el entorno

Es una práctica habitual, a la par que dañina, la de rastrillar o revolver la hojarasca en busca de setas. No lo hagas. Siempre busca con precaución y respectando el entorno pues es la morada de muchos seres vivos.¿Te gustaría que destrozasen tu casa? A ellos tampoco.

  • No te enfades si vuelves a casa con las manos vacías

En ocasiones es difícil encontrar setas, bien porque la temporada no ha sido buena en cuestión climatológica y han salido pocas o bien porque los ejemplares ya hayan sido recolectados por otras personas. Sea como sea, lo importante es disfrutar de la naturaleza, respirar aire puro y la compañía. Y si quieres comer setas, siempre podemos comprarlas en el supermercado.

MÁS ALLÁ DE LA JORNADA DE CAMPO

Ir a buscar setas puede dar juego para hacer actividades con niños y disfrutar en familia más allá de la excursión al campo. Aquí os mostramos unas ideas:

  • Cocina en familia:

Las setas además de estar riquísimas son alimentos muy sanas por ser fuente de proteínas, vitaminas y minerales así que, ¿por qué no hacer una receta con las setas que hemos recolectado?

Busca alguna receta en internet o simplemente saltéalas en la sartén con ajo y perejil y por supuesto, pide a los peques de la casa que colaboren en la elaboración limpiando y cortando las setas. Seguro que lo pasaréis en grande.

Más actividades relacionadas con las setas

  • Juega a identificar setas:

¿Sabes qué setas has recogido? ¿Cómo se llama? ¿Cuáles son sus características? En las librerías y bibliotecas hay muchas guías para identificar y conocer más sobre el reino de los hongos. Hazte con una y aprende sobre ellas. Incluso, en la próxima visita al supermercado, pon en práctica tus conocimientos sobre las setas e impresiona al frutero.

Ruta con niños por el Arroyo de Valgrande (Majadahonda)

Para aquellos que conocen el Monte del Pilar es bien sabido que es un parque forestal que ofrece infinidad de posibilidades para realizar actividades al aire libre y así os lo contamos en nuestra publicación «El Monte del Pilar, un monte para toda la familia». 

En esta ocasión volvemos a hablar de este espacio natural público para compartir con vosotros la Senda Botánica del Arroyo de Valgrande que transcurre por el interior del Monte del Pilar. Esta ruta es perfecta para hacer con niños, no sólo por su baja dificultad y su corta distancia, sino también por su contenido educativo ya que todo el recorrido está salpicado de paneles informativos y fichas botánicas sobre la flora y fauna de la zona.

Fichas botánicas

Fichas botánicas de la Senda Botánica del Arroyo de Valgrande

A continuación os damos todos los detalles de esta ruta, ¡esperamos que os guste!

CÓMO LLEGAR A LA SENDA BOTÁNICA del ARROYO de VALGRANDE

El Monte del Pilar, ubicado entre los municipios de Madrid, Pozuelo de Alarcón y Majadahonda, dispone de varias puertas de acceso y desde todas ellas se puede llegar a la Senda Botánica del Arroyo de Valgrande. Sin embargo, para hacer esta ruta con niños y que la distancia sea asumible por ellos, recomendamos entrar por la puerta de acceso de la Calle Troya ubicada en la Urbanización Pinar del Plantío de Majadahonda.

A este acceso se puede llegar con el coche y aparcar en la explanada de arena que hay junto al mismo. Este acceso cuenta con dos puertas pero para llegar a la Senda es necesario entrar por la de la izquierda según se mira hacia el Monte del Pilar. Nada más entrar por dicha puerta, aparecen los primeros paneles informativos del Monte del Pilar que son el punto de inicio de esta ruta (que no de la Senda Botánica que empieza un poco más adelante).

Inicio Senda Botánica

Inicio de la ruta hacia la Senda Botánica del Arroyo de Valgrande (Majadahonda).

 RECORRIDO IDA por la senda botánica del arroyo de valgrande

Tras cruzar la puerta de entrada y pasar frente a los carteles informativos que se ven en la foto anterior, la ruta transcurre siguiendo por el camino de tierra que lleva hasta el arroyo.  Antes de llegar al cauce (con más caudal o menos en función de la época del año), el camino de tierra se bifurca justo en una bajada. Aunque se pueden tomar ambos lados del camino, recomendamos seguir el tramo de la derecha.

Continuando por el camino, se llega al Arroyo de Valgrande y a uno de los paneles informativos de la Senda Botánica, concretamente al que trata sobre el Bosque de Ribera y que explica las especies singulares que acompañan las márgenes de los ríos.

Siguiendo el camino hacia la derecha (dejando el arroyo a nuestra izquierda), pronto se llega a un puente de madera. Aunque a lo largo de la Senda Botánica hay varios puentes de madera, éste es el más característico por estar junto a un árbol cuyas raíces quedan al aire. A la altura de este puente se encuentra otro panel informativo que describe la Senda Botánica al completo con un pequeño croquis de la misma y la ubicación de los distintos elementos informativos.

Para seguir esta ruta con niños, recomendamos cruzar por el puente del árbol pero sin variar el sentido la marcha (señalado como tal en el plano que hemos elaborado para un mejor seguimiento del recorrido y que hemos incluido al final de esta publicación).

Puente del Árbol por el que cruzar el Arroyo de Valgrande

Después de atravesar el puente del árbol, se continua en el mismo sentido de la marcha. Siguiendo el camino de tierra, se pasará por delante de  varias fichas botánicas como la del alcornoque y la jara pringosa.

El recorrido de la Senda Botánica termina junto a un puente de madera cercano a la ficha botánica del pino piñonero y por el cual se cruza para llegar al otro margen del arroyo (marcado en el mapa como puente final). No obstante, también se puede continuar andando unos 50 metros más hasta llegar a una calzada asfaltada que también permite cruzar al margen contrario del arroyo (marcado en el mapa como asfalto).

Puente final del recorrido de ida por la Senda Botánica

recorrido de vuelta por la senda botánica del arroyo de valgrande

Una vez en el margen contrario del arroyo (bien por el puente final o por el asfalto), se debe continuar por el camino de arena que es paralelo al recorrido de ida. Es importante remarcar que el recorrido de vuelta que recomendamos linda con la zona de reserva natural del Monte del Pilar, por lo tanto hay que respetar los límites marcados por las balizas y nunca rebasarlos.

El camino de vuelta pasará de nuevo por el puente del árbol y un poco más allá (es decir, camino ya andado en el recorrido de ida), cruzaremos de nuevo al margen contrario del arroyo por un pequeño cruce de madera junto al cual, nada más atravesarlo, hay un panel informativo sobre el papel del bosque como protector de animales y el ecosistema en general.

Siguiendo el sentido del recorrido de vuelta, se llega a un puente de madera desde el cual se puede ver otro puente de madera, tal y como se muestra en la siguiente foto. Para volver al punto de partida y dar por concluida la ruta es necesario atravesar ambos puentes y seguir el camino de arena en paralelo al arroyo.

Finalmente se alcanza el punto que nos une al recorrido de ida por lo que sólo queda subir la cuesta por la que bajamos al principio y llegar hasta la puerta de entrada al Monte del Pilar y la explanada de aparcamiento, siendo el punto final de esta ruta por la Senda Botánica del Arroyo de Valgrande.

DATOS GENERALES DE LA RUTA
  • Distancia: 3.5 km (ida y vuelta)
  • Tipo de ruta: Circular o lineal en 8. El recorrido de ida y el de vuelta van en paralelo cruzándose en varios puntos. Para mejor comprensión, ver el mapa de la ruta.
  • Dificultad: Nula
  • Tiempo: 1 -2 horas (según el paso de los niños)
  • Servicios: Fuera del recinto perimetral del Monte del Pilar y por otras puertas de acceso:
    • Zona infantil
    • Aparcamiento
    • Bar-restaurantes
    • Tiendas y Centro Comercial
    • Alquiler de bicicletas municipales
  • Niños: Si (a partir de 4-5 años)
  • Carrito: Si, aunque existen piedras que a veces impiden que las ruedas giren perfectamente.

 

Ruta por el Río de Santa Eularia des Riu (Ibiza)

Hace un tiempo os hablamos de la Ruta por el Río de Santa Eularia des Riu como plan dentro de un viaje a Ibiza en familia, así que aquí os describimos la excursión que os recomendamos, que es una variante de la ruta que propone el Ayuntamiento (ruta 4) para adaptarla  niños.

Puig de Misa – inicio de la ruta

Esta ruta lineal por el Río de Santa Eularia des Riu comienza en Puig de Misa, la iglesia católica del siglo SXVI que corona el municipio reconocido por UNICEF  como Ciudad Amiga de la Infancia. Las vistas desde este punto son privilegiadas, de ahí que Puig de Misa fuera también un lugar estratégico para la defensa de la isla.

Llegar a Puig de Misa puede hacerse a pie desde el centro del municipio (siguiendo la ruta completa «oficialmente» recomendada) pero teniendo en cuenta que es una ruta con niños, recomendamos llegar a este punto en coche.

Tras recorrer las inmediaciones de Puig de Misa y visitar su interior (si está abierto), nos dirigimos hacia Can Planetes a través de unas escaleras empedradas que comienzan junto al hito de la ruta 4.

Estas escaleras son un pequeño impedimento para recorrer esta ruta en carrito, si bien es cierto, superadas éstas y unos pocos escalones más adelante, la hacen perfecta incluso para ir «motorizados» 🙂

Can Planetes

Siguiendo un camino de tierra tras las escaleras de Puig de Misa, llegamos a Can Planetes, el Centro de Interpretación del Río.

Se trata de una casa payesa, típica  de Ibiza, que muestra la historia del río y su importancia cultural y natural ya que es el único río de la isla. En el interior de Can Planetes se encuentra el Molí de Dalt, un molino harinero de agua que en la época era clave para la vida del municipio.

Tras visitar el Centro  con todos los utensilios de labranza, descubrir el funcionamiento del molino y también moler un poco de harina manualmente, nos dirigimos hacia el cauce del río. Para ello hay que recorrer el camino junto al muro de la acequia que atraviesa parcelas y huertas donde pueden verse algunos animales de granja como cabras que divertirán a los niños.

el río y sus puentes

Siguiendo por el camino se pasa bajo en Pont Nou o Puente Nuevo, sobre el que circulan los coches,  y luego se llega al Pont Vell o Puente Viejo, un precioso puente de uso peatonal y cuya construcción está llena de leyendas. Dicen los ancianos del lugar que lo levantó el fameliar  (un duende de la isla)  o incluso el mismísimo diablo. Aquí volvemos a encontrar unos poquitos escalones fácilmente salvables.

En la poza que se crea junto a los arcos del río siempre se pueden ver patos y otras aves acuáticas asi que recordad llevad siempre un poco de pan para dar de comer a estos animales.

A partir de este punto comienza un paseo bien enlosado que transcurre junto al río de Santa Eularia, con bastante sombra y bancos para hacer, si es necesario, un alto en el camino. Como el río suele tener bastante caudal, se pueden observar los peces que viven en él… eso sí, mucho cuidado con los niños porque no hay valla de protección.

Más adelante y siguiendo el paseo junto al río, encontramos un puente más moderno y que conduce a un parque infantil con columpios.

Playa del Rio y Playa de Santa Eularia

Siguiendo por el paseo del río se llega a su desembocadura en la Playa del Río, a 18 kilómetros de distancia desde su nacimiento.

Esta playa es perfecta para ir con niños ya que es muy amplia, tiene mucha tierra para jugar y hay mucho recorrido dentro del agua hasta que llega a cubrir.

Esta playa se une a la Playa de Santa Eularia y al Paseo Marítimo, una zona llena de vida con restaurantes y tiendas.

Nuestra ruta por el Río de Santa Eularia termina en la Playa del Río pues, después de la caminata, bien se agradece un baño.

DATOS GENERALES DE LA RUTA POR EL RIO DE SANTA EULÁRIA DES RIU
  • Distancia: 1,5 – 2 km
  • Tipo de ruta: Lineal. Recomendamos sólo la ruta de ida desde el Puig de Misa a la Playa del Río.
  • Dificultad: Nula
  • Tiempo: 2 horas (según el paso de los niños)
  • Servicios:
    • Can Planetes:
      • Baño
      • Centro de Interpretacion
    • Playa del Río:
      • Zona infantil
      • Restaurantes
      • Tiendas
  • Niños: Si (a partir de 3-4 años)
  • Carrito: Sólo hay dos puntos en los que hay escaleras pero son fácilmente salvables.