LACUNIACHA, el parque faunístico del Pirineo

Ubicado en pleno corazón del Valle del Tena, se encuentra Lacuniacha, un parque faunístico perfectamente integrado en la naturaleza, donde los animales viven en libertad y rodeados de un paisaje inigualable. Sigue leyendo para conocer más sobre este lugar tan recomendable para ir en familia con niños.

COMO LLEGAR a LACUNIACHA

Lacuniacha pertenece al municipio de Piedrafita de Jaca, un pequeño pueblo del Pirineo Aragonés a los pies de la Sierra de La Partacua, en el Valle del Tena (Huesca).

El desvío para llegar hasta este parque faunístico desde la carretera A-136 está señalizado y nada más atravesar Piedrafita, no hay más que seguir las indicaciones hacia Lacuniacha.

Al llegar al parque, encontraremos a nuestra derecha un aparcamiento de tierra y a la izquierda el gran casetón de madera, que hace las veces de recepción y tienda de regalos.

Dado que en Lacuniacha quieren respetar al máximo el medio ambiente, no ofrecen planos del parque, por lo que recomendamos hacer una foto del recorrido. Aunque recorrer el parque no tiene pérdida, es mejor llevar con nosotros la foto para conocer la ubicación de los animales y de los lugares de interés. También se puede descargar desde la página web.

LOS HABITANTES DE LACUNIACHA

Los habitantes de Lacuniacha son, entre otros, cierzos, renos, cabras montesas, jabalíes, todos ellos representantes de la fauna que vive o vivió en algún momento en el Pirineo, y que bien, han nacido en cautividad, provienen de centros de recuperación, o han sido rescatados.

Lacuniacha no es un parque zoológico al uso en el que los animales viven en espacios pequeños que poco representan su hábitat natural. En este parque, sus habitantes están en régimen de semi-libertad, en grandes recintos perfectamente integrados en el paisaje. Es por ello que los animales no están acostumbrados a la presencia humana, por lo que no los encontrarás junto a las vallas. Este hecho hace que durante la visita pongáis a prueba vuestras dotes de observadores  e incluso juguéis a quién encuentra antes a los individuos.

Cada recinto está conectado con el siguiente a través de puertas con poleas (“Sssshhhh» ábrelas y ciérralas con cuidado para no espantar a los animales con el ruido). Sin embargo, el vallado está preparado para que la fauna autóctona pueda circular por los recintos en total libertad. De este modo, a las más de 120 individuos se les suma otros animales como ardillas y erizos, que también encontrarás por el camino.

Para conocer mejor a estos habitantes, cada recinto cuenta con uno a varios carteles con las características más destacables de los animales. Además de los textos y las imágenes, cada cartel incluye algo característico de cada animal, bien la cornamenta o bien una pezuña. De esta forma, aunque los animales no se pueden tocar (como decimos viven tranquilamente en su entorno y en libertad), estos elementos pueden tocarse y así los niños se acercan al animal.

EL PARQUE y SU RECORRIDO

En un parque faunístico, como su nombre indica, lo más importante son los animales. Sin embargo, al referirnos a Lacuniacha no podemos olvidarnos de hablar de su entorno y la belleza de sus 30 hectáreas.

El parque de Lacuniacha se encuentra integrado en el bosque de La Pinosa. Para poder recorrerlo, tan sólo es necesario seguir el sendero de montaña de unos 4 kilómetros y medio y con un algún ligero desnivel en algunos tramos (aunque completamente asequible por lo más pequeños). Este sendero transcurre entre bonitos ejemplares de la flora de la zona como pinos, robles y acebos, entre otros.

Pero no sólo el entorno vegetal llama la atención, sino también el emplazamiento entre las grandes montañas del Valle del Tena. Es destacable el paisaje que se contempla en el Mirador de la Peña Telera. Llegar hasta él requiere ascender un tramo bastante empinado, que nos desvía un poco del recorrido faunístico, tras la zona de merendero. No obstante, recomendamos este pequeño esfuerzo físico ya que las vistas son espectaculares.

CONSEJOS PARA LA VISITA

A continuación incluimos unos consejos que consideramos útiles para poder disfrutar de la visita:

  • Lacuniacha está abierta durante todo el año, pero los horarios de apertura varían en función de la estación. Consulta los horarios en la web.
  • Consulta la climatología antes de realizar tu visita para poder llevar la ropa adecuada.
  • Aunque la previsión del tiempo sea favorable, es recomendable llevar siempre algo de abrigo pues hay partes del recorrido bajo árboles de sombra y puede refrescar.
  • Dado que el recorrido se realiza a través de un sendero de montaña, utiliza calzado adecuado. Os recomendamos llevar bastones para ayudar con el equilibrio, sobre todo si se visita en la época de invierno (por si hay placas de hielo).
  • A mitad del recorrido hay una pequeña zona de merendero con un bar, un lugar ideal para hacer un algo en el camino y descansar un ratito.

  • Hay que tener en cuenta que los animales están en semi-libertad, por lo que es posible que no estén cerca de nosotros y haya que buscarlos. Recomendamos jugar con los niños a ser «avistadores de animales». Así agudizarán su capacidad de observación y paciencia.
  • Realiza el recorrido con tranquilidad, evitando hacer ruido, de lo contrario los animales pueden asustarse y esconderse. Pasa de un recinto a otro sin soltar las puertas bruscamente.

RUTA CON NIÑOS A CANTOCOCHINO (LA PEDRIZA – MADRID)

La Pedriza, situada en el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama de Madrid, es uno de los lugares más frecuentados en familia por aquellos que amamos la naturaleza, ya que es un espectáculo natural con mil y un rincones por explorar. De hecho, ésta no es la primera vez que proponemos planes con niños en La Pedriza, ya que lo hicimos cuando visitamos el Castillo de Manzanares y el Embalse de Santillana. En esta ocasión, vamos a caminar entre sus rocas para descubrirla a través de una ruta para hacer en familia fácil y, como siempre, pensada para todos los públicos. Si estáis buscando un plan de fin de semana con niños en la naturaleza, continuad leyendo sobre esta excursión en familia que recorre este paseo desde El Tranco hasta Cantocochino.

COMIENZO DE LA RUTA – EL TRANCO

Para llegar hasta el comienzo de la ruta, debemos dirigirnos hacia el municipio madrileño Manzanares El Real. Por la M-608, se llega a la rotonda con la estatua de un senderista en el centro. En la rotonda, hay que tomar la salida hacia el centro del pueblo y nada más cruzar el puente, cogeremos el primer desvío hacia la izquierda que es comienzo de la Avenida de La Pedriza. Siguiendo esta avenida, pronto veremos un cartel que anuncia el Hostal El Tranco y a la izquierda una pequeña explanada de tierra donde podremos aparcar el coche.

Una vez abandonado el coche, debemos caminar hasta el final de la explanada de tierra donde se encuentra una barrera que impide el paso de vehículos. Cruzando la barrera, continuaremos por el camino de tierra, unos cuantos metros más adelante, el camino se abre hacia la izquierda para dejar a la vista una balsa del río donde hacer unas bonitas fotos y lanzar alguna “rana”.

Continuando por el camino llegaremos a una súper roca, que hace las veces de suelo y desde donde podremos contemplar cómo fluye el río. Nada más cruzar la placa de roca, llegaremos de nuevo al camino de tierra que nos recuerda que aún estamos en zona urbana, pues encontraremos coches aparcados y el muro de una casa. Seguiremos el camino hasta que éste se cruce con el asfalto de una zona de aparcamiento. Desde aquí nos dirigiremos a la izquierda, hacia el fondo de aparcamiento para comenzar de nuevo a andar sobre tierra. Tras abandonar la zona asfaltada, el resto de la ruta transcurre por el interior de La Pedriza, por lo que en todo nuestro camino estaremos acompañados de las grandes formaciones rocosas de este paraje.

FINAL DE LA RUTA – CANTOCOCHINO

Yendo en paralelo al río, el camino de tierra se transforma en una pequeña calle de granito que nos conducirá a la parte más elevada de la ruta. En este punto podremos contemplar una bonita vista del río con las montañas al fondo.

Desde aquí, comenzaremos el descenso hacia Cantocochino. Nada más empezar a bajar, el camino de tierra se intercala con granito por lo que en esta parte tendremos que tener cuidado por dónde pisamos, sobre todo con los más pequeños. Una vez volvemos a llegar abajo, casi a la altura del agua, de nuevo empezaremos a subir un poco en paralelo a grandes bloques de granito.

Cuando el terreno comienza a despejarse de rocas, llegaremos a La Foca, un chiringuito que ofrece bocadillos y refrescos, el lugar perfecto para un pequeño descanso. Aunque no siempre está abierto para servir comidas, su ubicación es perfecta a para hacer un alto en el camino y contemplar el río de cerca.

Al poco de pasar por delante de La Foca, llegaremos al puente de madera que cruza el río y que nos conducirá a una zona despejada de rocas y con un amplio camino de tierra hacia la izquierda.

Continuaremos por este camino hasta Cantocochino, el final de nuestra ruta. En este tramo del recorrido el río queda a nuestra derecha y está mucho más accesible que antes, os aconsejamos que os acerquéis al agua.

Sabremos que hemos llegado a nuestro destino cuando empecemos a ver la zona de aparcamiento que hay frente a los restaurantes de esta área recreativa de Cantocochino.

Antes de concluir la ruta, os recomendamos que hagáis un alto en el camino en el localizador de cimas de La Pedriza para identificar estos lugares de interés.

DATOS GENERALES DE LA RUTA

Para que resulte más sencillo hacer el seguimiento de la ruta, hemos preparado el siguiente croquis con el recorrido y los lugares de interés.

A continuación, incluimos los datos generales de la ruta:

  • Distancia: 5 km (ida y vuelta)
  • Tipo de ruta: Lineal
  • Dificultad: Media – debido que parte de la ruta transcurre por terreno rocoso
  • Tiempo: 2 – 3 horas ida y vuelta (según el paso de los niños)
  • Servicios:
    • Zonas de restauración al inicio y al final de la ruta
    • Refugio: La Foca.
  • Aparcamientos: En El Tranco (inicio de la ruta) y en Cantocochino (final de la ruta). Gratuito.
  • Niños: Si (a partir de 6 años)
  • Carrito: No
  • Atención:
    • No se permite el baño
    • Llevar buen calzado porque hay muchas rocas

 

 

Ruta de La Barranca hasta La Fuente de la Campanilla

En plena Sierra de Guadarrama y bajo la mirada de las dos montañas más importantes de Madrid, la Bola del Mundo y la Maliciosa, se encuentra el Valle de la Barranca. Su localización y su entorno hacen de este lugar un destino perfecto para un plan en familia. Por ello, os proponemos una ruta para adentraros en el Valle de La Barranca y acercaros más al cielo de Madrid.

La ruta habitual de la zona es el Sendero del Valle de la Barranca, pero al tener una longitud de 11 km, nosotros proponemos una ruta alternativa de unos 5 km (hasta la Fuente de la Campanilla) para que sea más asequible a los niños. Aunque la ruta que proponemos tiene un poquito de dificultad porque el camino de ida es en pendiente (unos 350 metros de desnivel total), contemplar este precioso paraje y pedir un deseo tocando la campanilla bien merecen el pequeño esfuerzo.

COMIENZO DE LA RUTA – LOS EMBALSES DE LA BARRANCA

El punto de partida de esta ruta es el aparcamiento gratuito de La Barranca. Para llegar hasta aquí desde Madrid, es necesario seguir la A-6 hasta la salida 39 hacia el Puerto de Navacerrada. Desde aquí, continuar por la M-601 dirección Navacerrada hasta girar hacia la M-607 hacia Colmenar Viejo. Después, tras tomar la M-607, en la primera rotonda cambiar de sentido (deshacer el tramo recorrido) para tomar el desvío a La Barranca. Al poco de pasar frente al Parque de Bomberos de Navacerrada llegaréis al aparcamiento.

Nada más abandonar el coche, ya se puede contemplar el espectáculo natural que ofrece este valle.

Partiendo del parking, hay que continuar por la carretera hasta llegar a la altura de los embalses del ejército o las presas de la Barranca. Se trata de dos acumulaciones de agua gracias a las pequeñas presas que las retienen. Ambas se pueden atravesar pasando por las puertas metálicas que las protegen para hacer unas bonitas fotos del agua transformado en espejo y ver cómo fluye el agua tras la presa. Mucho cuidado con los niños y dejad todo como estaba.

Dejando los embalses atrás, llegaremos hasta la cancela – barrera que cierre el acceso a vehículos no autorizados y desde donde empieza la pista forestal.

Continuando por la pista pronto llegaremos al área temática de las vueltas, un claro entre los pinos que cuenta con una zona de merendero para hacer un alto en camino.

FINAL DE LA RUTA – LA FUENTE DE LA CAMPANILLA

Dado que el río Navacerrada transcurre cerca de nuestra ruta, proponemos abandonar momentáneamente el camino de arena para visitarlo. Bajando la ladera por la derecha de la pista forestal se llega al río, ¿te atreves a mojarte los pies?

Ya de vuelta a la pista forestal de la Barranca, llegaremos a la Fuente de Mingo o la Fuente del Molinillo. Una fuente de granito que vierte el agua que llega de la montaña.

Después de la parada para contemplar la Fuente de Mingo ya sólo queda el último tramo en ascenso hacia la Fuente de la Campanilla. Para llegar hasta allí hay que continuar por la pista forestal y llegar un hito de madera con las flechas indicativas con las distancias hacia los puntos de interés de la zona.

Justo donde está ubicado el hito de flechas comienza un sendero más empinado que la pista forestal. Este repecho termina en la Fuente de la Campanilla por lo que para llegar hasta ella es necesario abandonar la pista forestal (la cual nos llevaría hacia La Maliciosa) y subir por ese desvío empinado.

La cuesta, cuesta…, pero pronto se ve al fondo la Fuente de la Campanilla, con su chorro, su campana y su cuerda para hacerla sonar. ¿Cuántas veces sonará la campanilla? Aprovechad para pedir un deseo mientras la hacéis sonar. No sabemos si se cumplirá, pero nunca está de más J. Ojo, si es invierno, cuidado en su proximidad pues puede haber un poco de hielo.

La Fuente de la Campanilla es el punto final de la ruta. No obstante, y dado que junto a esta fuente hay una mesa de merendero, siempre es aconsejable tomar un respiro y dejar que los niños jueguen entre los árboles antes de emprender el camino de vuelta deshaciendo los pasos andados.

DATOS GENERALES DE LA RUTA

Para una mejor planificación de vuestro plan en familia, hemos preparado este croquis en el que mostramos la ruta y los principales puntos de interés.

  • Distancia: 5 km (ida y vuelta)
  • Tipo de ruta: Lineal
  • Dificultad: Media – debido al desnivel en la ida (aprox. 350 m)
  • Tiempo: 2 – 3 horas (según el paso de los niños)
  • Servicios:
    • Área recreativa Las Vueltas: Merendero y papeleras
    • De Pino a Pino: Empresa de actividades multiaventura con tirolinas
    • Hotel La Barranca: Alojamiento y restauración (en horario de apertura – consultar)
  • Aparcamiento: Al comienzo de la ruta. Gratuito.
  • Niños: Si (a partir de 6 años)
  • Carrito: Si, por la pista forestal

Ruta por el Bosque de la Herrería (El Escorial – Madrid)

¿Sabías que Felipe II supervisaba las obras de El Monasterio de el Escorial desde una roca del Bosque de la Herrería? Te proponemos una ruta con niños para visitar esta silla real en la sierra de Madrid. Un recorrido que permite disfrutar de la naturaleza entre robles y castaños con unas vistas inigualables. Y para darle más emoción al plan, alargamos la ruta para descubrir La Cueva del Oso, una oquedad de pequeño tamaño que despertará el interés de grandes y pequeños.

 Comenzando desde la Ermita de la Virgen de Gracia

A pesar de que se puede llegar a la Silla de Felipe II en coche, os proponemos iniciar esta ruta junto a la pequeña Ermita de la Virgen de Gracia. Para llegar hasta allí es necesario seguir la carretera M-505 y seguir las indicaciones hacia Silla de Felipe II. Nada más abandonar la M-505, se llega a la Ermita donde se puede aparcar.

Abandonado el vehículo, tenemos dos alternativas, llegar a la Silla de Felipe II por la carretera o campo a través. Nosotros, para evitar los posibles peligros de caminar por la carretera y para disfrutar aún más de la naturaleza, recomendamos ir campo a través. Al final de esta publicación incluimos un croquis con las distintas posibilidades de esta ruta.

Para adentrarse en el Bosque de la Herrería, será necesario orientarse un poquito para dirigirnos hacia la Silla.  El recorrido tiene una ligera inclinación ya que hay que salvar la pendiente de la montaña y atravesar la carretera en 4 ocasiones. Aunque puede parecer complicado, no tiene dificultad alguna ya que hay pequeños senderos que guían para abrirnos camino.

Una Piedra Real – La Silla de Felipe II

En la cuarta ocasión que se llega a la carretera, empezaremos a ver muchos coches aparcados a ambos lados de la misma, eso significa que estamos cerca de la Silla. Al final de la cuesta arriba continuando por la carretera, llegaremos a la gran piedra donde se encuentra La Silla de Felipe II. Se trata de una gran piedra de granito con escalones en cuya cima se encuentra horadado un asiento con unas vistas privilegiadas a El Monasterio de Piedra.

Aunque es probable que haya bastante gente, vale la pena esperar un poquito para poder hacerse una foto sentado en el trono real y disfrutar de la panorámica de El Bosque de la Herrería, El Monte Abantos y El Escorial.

Junto a la base de la Silla, además del gran árbol singular y el monolito, hay un bar donde poder tomar un refrigerio o un cafetito si el frío aprieta.

La meta de la ruta – La Cueva del Oso

Tras subir a la Silla de Felipe II emprendemos la ruta hacia La Cueva del Oso. Para ello, es necesario continuar la carretera asfaltada atravesando la barrera que da comienzo a la senda botánica. Se trata de una senda de poco más de 1 km con carteles explicativos de las especies arbóreas y arbustivas más relevantes y por la que no circulan los coches.

Más adelante la carretera asfaltada desciende ligeramente. Nada más llegar a la base de la cuesta encontramos el cartel de la Fuente de los Dos Hermanos a la derecha del camino. Siguiendo la flecha del cartel llegaremos a la fuente de piedra (ojo, ¡que no es agua potable!).

Al poco de dejar la fuente  atrás y continuando por el asfalto se llega a La Cueva del Oso. Es inevitable la tentación de entrar en esta pequeña oquedad y buscar pistas para averiguar si el oso existió o es sólo una leyenda. Habitase un oso o no, visitar esta cueva y su entorno merece la pena.

Si queréis hacer un salto en el camino, antes de emprender el camino de vuelta a la Silla y a la Ermita, podéis reponer fuerzas en el merendero de El Rincón de la Hiedra a pocos metros de La Cueva del Oso.

Aunque La Cueva del Oso es el destino final de la ruta que os proponemos, se puede alargar continuando por el sendero asfaltado… pero ese plan lo dejamos para otro día :).

Datos generales de la ruta por el Bosque de la Herrería

Para una mejor planificación de vuestro plan en familia, hemos preparado este croquis en el que mostramos las distintas alternativas de esta ruta (por carretera o campo a través) y los principales puntos de interés.

  • Distancia (ida y vuelta):
    • Por carretera hasta La Silla de Felipe II: 3 km
    • Por carretera hasta La Cueva del Oso: 4 km
    • Campo a través hasta La Silla de Felipe II: 2 km
    • Campo a través hasta La Cueva del Oso: 3 km
    • De La Cueva del Oso hasta El Rincón de la Hiedra (merendero): 500 metros
  • Tipo de ruta: Lineal con posibilidad de ser circular si se combinan ruta por carretera y campo a través
  • Dificultad: Fácil – Media (en pendiente)
  • Tiempo: 2 – 3 horas (según el paso de los niños)
  • Servicios:
    • Merendero
    • Aparcamiento
    • Bar (junto a La Silla de Felipe II)
  • Niños: Si (a partir de 5 años)
  • Carrito: Si (sólo siguiendo la carretera asfaltada)

Viaje en Teleférico y Ruta por la Casa de Campo (Madrid)

¿Quieres recorrer Madrid por las alturas y además pasear por el pulmón de la ciudad? Si es así, te proponemos el siguiente plan: un viaje en Teleférico y una ruta a pie por la Casa de Campo de Madrid. ¿Te apuntas? A continuación, te damos toda la información para que prepares tu plan para toda la familia.

UN PASEO POR LAS NUBES – TELEFÉRICO DE MADRID

El plan que proponemos comienza con el viaje en Teleférico partiendo de la estación de telecabina ubicada en la calle Pintor Rosales. Para llegar hasta allí, se puede ir en transporte público ( Metro – Argüelles) o en coche (aparcamiento cercano en zona azul).

El recorrido en telecabina es de casi 2.500 metros y a una altura de 40 metros, lo que permite disfrutar de unas vistas inigualables de la Casa de Campo, el Palacio de Oriente y la Catedral de la Almudena. La duración de cada trayecto es de unos 11 minutos, por lo que el viaje ida y vuelta es de unos 25 minutos, tiempo suficiente para disfrutar de la experiencia y contemplar Madrid desde el cielo.

Para organizar este plan, es necesario tener en cuenta lo siguiente:

  • Condiciones climáticas: Dado que la telecabina circula por un cable, el Teleférico puede suspender el servicio en caso de viento racheado o tormenta eléctrica. Aunque el servicio funciona con normalidad con lluvia o con nieve, recomendamos que este plan se realice en un día despejado  para disfrutar de la panorámica.
  • Horarios de apertura y cierre: Es importante consultar los horarios de apertura y cierre para evitar largas esperas en la estación para subir a la telecabina y para poder programar el viaje de vuelta.

Toda la información de horarios y tarifas está disponible en la web del Teleférico de Madrid.

RUTA A PIE POR LA CASA DE CAMPO

La ruta a pie que proponemos comienza desde la estación del Teleférico ubicada en la Casa de Campo, tras el viaje de ida por el cielo de Madrid.

Al pie de la estación de telecabina encontramos un parque infantil y un mirador con paneles informativos desde donde se pueden ver los lugares más representativos de la ciudad. Tras el mirador, la ruta continua por el camino de arena en dirección a la Catedral de la Almudena.

Un poco más adelante, el camino se dificulta ya que empieza a tomar pendiente y hay surcos en la arena. Para llegar hasta el Lago, es necesario bajar la cuesta… ¡cuidado con los niños que es bastante prenunciada! Eso sí, las vistas son espectaculares.

Al final de la cuesta, tan sólo hay que continuar por el camino de arena en la misma dirección que llevábamos (hacia la Almudena). Este camino nos llevará hasta una carretera asfaltada que hay que atravesar (¡cuidado al cruzar!). Continuando en paralelo a la carretera, llegaremos al parque infantil y al aparcamiento que hay frente al Lago de la Casa de Campo.

Una vez junto al Lago, se puede hacer un alto en el camino para reponer fuerzas en alguno de los restaurantes de la zona o simplemente hacer una parada para contemplar el Lago y dar de comer a los patos.

Bordeando el Lago pasaremos junto al embarcadero desde donde se puede tomar una barca para un paseo por el Lago (recomendamos visitar horarios y tarifas) y al centro de educación ambiental de la Casa de Campo.

Una vez recorrido el Lago, podremos comenzar el camino de vuelta hasta llegar a la estación del Teleférico para poder regresar a la estación de la calle Pintor Rosales desde donde empezamos el plan.

alternativas a la ruta a pie

Para facilitar la realización de este plan en familia, hemos preparado este croquis incluyendo el recorrido del Teleférico, la ruta a pie y los puntos de mayor interés.

Croquis del recorrido en Teleférico, ruta a pie y principales puntos de interés

Esta misma ruta se puede realizar sin necesidad de hacer el viaje en Teleférico. Si es así, el inicio y el final de la ruta sería el aparcamiento de la Casa de Campo. Puedes llegar hasta allí en transporte público (Metro – Lago) o en coche (se puede aparcar en el mismo aparcamiento).

Si quieres hacer una ruta más corta, no recorras el perímetro del Lago de la Casa de Campo. De esta forma, la ruta (ida y vuelta) tiene unos 2,5 km.

DATOS PRÁCTICOS DE LA RUTA A PIE
  • Distancia: 4 km (ruta completa ida y vuelta) o 2,5 km (ruta ida y vuelta sin recorrer el Lago)
  • Tipo de ruta: Lineal
  • Dificultad: Media (por la zona en pendiente)
  • Tiempo: 2 – 3 horas (según el paso de los niños)
  • Servicios:
    • Merendero
    • Parque infantil
    • Aparcamiento
    • Embarcadero – paseo en barcas
    • Centro de Educación Ambiental de la Casa de Campo
    • Restaurantes
  • Niños: Si (a partir de 5 años)
  • Carrito: Si (sólo por la zona del Lago)

Los mejores Pequeños Planes del 2018

Como decía Mecano en su canción, “ya pasó uno más…

En breve daremos la bienvenida al 2019, pero no sin antes decir adiós al 2018. 365 días que dieron para mucho. Y para recordar los grandes momentos disfrutados, hemos hecho una recopilación de los mejores Pequeños Planes del 2018. No podemos incluir todos, ¡2 minutos se nos quedan cortos!, así que el resto los guardamos en la retina y en el corazón.

Aprovechamos el cierre del año para agradeceros todo vuestro apoyo. Cada like, retweet, corazoncito o comentario nos da fuerzas para que Pequeños Planes siga adelante y que mantengamos la ilusión del primer día. Gracias también a todos aquellos que habéis querido colaborar con nosotros y que nos habéis ayudado a crear planes para compartirlos con el mundo.

Ahora tenemos por delante otros 12 meses más para llenarlos de ocio y diversión, pero lo más importante, para disfrutarlos en familia.

¡Os deseamos Feliz 2019 y que vuestros pequeños planes se conviertan en planazos!

Buscando setas con niños

El otoño es época de setas así que aprovechemos los días de buen tiempo para hacer una excursión al campo para ir en su busca. El plan de buscar setas, además de tener una recompensa para el paladar, es la excusa perfecta para pasar un día en familia y en plena naturaleza. Ir a buscar setas también puede convertirse en toda una lección de biología en la que además se puede inculcar a los niños el respecto por el medio ambiente.

Nosotros, como amantes de la naturaleza, queremos animaros a que disfrutéis de una jornada buscando setas con los más pequeños de la casa. Por ello, queremos compartir con vosotros una serie recomendaciones o puntos a tener en cuenta para disfrutar completamente con este plan.

CONSEJOS PARA LOS PEQUEÑOS BUSCADORES DE SETAS
  • Respeta las normas y señalizaciones

Antes de salir al campo, infórmate sobre dónde vas a hacer tu búsqueda. En algunas zonas es necesario disponer de permisos, licencias o pagar unas tasas para poder ir a recoger setas. Asimismo, no entres en lugares o zonas con acceso restringido o prohibido ni en fincas privadas.

  • Equípate

Como en toda salida al campo, asegúrate de llevar el equipo necesario y teniendo en cuenta la meteorología. Adicionalmente al equipo de campo habitual (botas, agua, etc.), para coger setas es necesario disponer de una pequeña navaja y de una cesta o red para poder transportar los ejemplares recolectados (nunca utilices bolsas de plástico).

Equípate con una cesta y una navajita

  • Sólo coge setas comestibles

Si no estás seguro que una seta sea comestible, no la cojas ni la toques. En la naturaleza existen hongos muy tóxicos que pueden poner en riesgo nuestra salud por lo que en caso de mínima duda, mejor quedarnos con las ganas.

  • Respeta todos los ejemplares

No pises ni arranques ejemplares de setas o champiñones, incluso si son tóxicos o no comestibles. Todos los elementos de la naturaleza tienen una función en el ecosistema y alterarlo puede tener consecuencias en el entorno.

  • Utiliza la navaja

Nunca arranques una seta. Siempre utiliza la navaja para cortar su base. Haciéndolo de esta forma, saldrán más ejemplares en la siguiente temporada.

  • No recolectes todas las setas comestibles

Las setas son seres vivos y para que puedan reproducirse es necesario que liberen esporas. Para ello, no recolectes todos los ejemplares que encuentres. De esta forma, las que se queden en el campo podrán dispersar las esporas para que la temporada siguiente siga habiendo setas.

Setas no comestibles

 

  • No dañes el entorno

Es una práctica habitual, a la par que dañina, la de rastrillar o revolver la hojarasca en busca de setas. No lo hagas. Siempre busca con precaución y respectando el entorno pues es la morada de muchos seres vivos.¿Te gustaría que destrozasen tu casa? A ellos tampoco.

  • No te enfades si vuelves a casa con las manos vacías

En ocasiones es difícil encontrar setas, bien porque la temporada no ha sido buena en cuestión climatológica y han salido pocas o bien porque los ejemplares ya hayan sido recolectados por otras personas. Sea como sea, lo importante es disfrutar de la naturaleza, respirar aire puro y la compañía. Y si quieres comer setas, siempre podemos comprarlas en el supermercado.

MÁS ALLÁ DE LA JORNADA DE CAMPO

Ir a buscar setas puede dar juego para hacer actividades con niños y disfrutar en familia más allá de la excursión al campo. Aquí os mostramos unas ideas:

  • Cocina en familia:

Las setas además de estar riquísimas son alimentos muy sanas por ser fuente de proteínas, vitaminas y minerales así que, ¿por qué no hacer una receta con las setas que hemos recolectado?

Busca alguna receta en internet o simplemente saltéalas en la sartén con ajo y perejil y por supuesto, pide a los peques de la casa que colaboren en la elaboración limpiando y cortando las setas. Seguro que lo pasaréis en grande.

Más actividades relacionadas con las setas

  • Juega a identificar setas:

¿Sabes qué setas has recogido? ¿Cómo se llama? ¿Cuáles son sus características? En las librerías y bibliotecas hay muchas guías para identificar y conocer más sobre el reino de los hongos. Hazte con una y aprende sobre ellas. Incluso, en la próxima visita al supermercado, pon en práctica tus conocimientos sobre las setas e impresiona al frutero.

Excursión con niños a Ruente (Cantabria)

Si estás disfrutando de unos días en familia por Cantabria, te recomendamos que visites Ruente, un municipio cántabro en pleno Valle de Cabuérniga. Su entorno, rodeado de naturaleza, el encanto de sus calles, su paseo por el río y unas tartas que quitan el hipo lo convierten en un “must” para hacer una excursión con niños.

Dada su ubicación en el corazón de Cantabria, pueden realizarse en multitud de posibles excursiones y recorridos desde Ruente, sin embargo, éstos pueden resultar un poco largos al ir acompañados de niños. Es por ello que aquí os sugerimos una pequeña ruta hacia La Fuentona de Ruente con el colofón final de una merienda espectacular en La Oca en el Océano.

No sabemos qué tiene más peso para ir Ruente, si visitar una “fuente” misteriosa o merendar unas tartas de muerte, eso sí, la visita cada vez que vamos a Cantabria, está asegurada. ¿No acompañas?

De paseo hacia la Fuentona de Ruente

Catalogada como Punto de Interés Geológico, la Fuentona de Ruente es una surgencia natural de agua que brota al pie de una pared de roca, por lo tanto, aunque su nombre engaña, no se trata de una fuente sino del nacimiento del río.

El recorrido hacia la Fuentona empieza en el puente medieval de arcos construido en piedra que atraviesa el arroyo. Continuando por su margen izquierda hacia la Fuentona, comienza un paseo junto al río muy bien acondicionado desde donde se puede contemplar a los peces y jugar a identificar los insectos propios de las riberas como libélulas y mariposas.

Al final de este paseo, se llega a una pared de roca con una pequeña lámina de agua acumulada, la Fuentona. Veréis que por debajo de la roca emana el agua.

Aparte de su singular nacimiento, la Fuentona también es insólita porque su agua brota de forma intermitente e incluso puede llegar a secarse. Aunque la intermitencia del caudal tiene su base científica, a los niños les encantará escuchar los misterios del lugar, por lo que podéis aprovechar el paseo para introducirles la historia:

“Cuenta la leyenda que en el interior de la gruta vive una anjana. Una anjana es, según la mitología cántabra, una hermosa ninfa o hada de las montañas. Es la protectora de los bosques y de las personas bondadosas y suele descansar a las orillas de las fuentes y los arroyos. A su paso, las aguas de los ríos parecen cobrar vida y es por ello que el agua de la Fuentona mana con distinto caudal según el capricho de la anjana.” 

Para continuar el recorrido que os proponemos, los valientes pueden atravesar la lámina de agua por las rocas en hilera y, los más precavidos, por el puente de madera que hay un poco más atrás en el camino ya andado.

Al otro lado del pequeño río, podréis perderos por las calles del pueblo entre antiguas viviendas y casonas típicas de la zona. Finalmente llegaréis una zona infantil con columpios para que los niños jueguen un rato.

Os dejamos un plano de Ruente que hemos tomado de la web de Ayuntamiento con los lugares pintorescos del municipio en el que hemos marcado el camino que os proponemos. Puesto que la excursión es para hacer con niños, sois vosotros los adultos que tendréis que valorar alargar más o menos la visita en función de las edades y las fuerzas de los peques.

Plano de Ruente con la ruta para niños recomendada por Pequeños Planes

La Oca en el Océano

Y tras una pequeña caminata, qué mejor plan que reponer fuerzas, por eso que os proponemos rematar la visita a Ruente con una merienda en La Oca en el Océano.

Con este nombre tan original se presenta un café con unas tartas de pecado, unos batidos brutalmente deliciosos y una carta de tés con la que puedes recorrer el mundo a base de infusiones.

Todos sus platos tienen una pinta estupenda, a cuál mejor… ¡no sabrás qué elegir! Echa un vistazo a la galería de su página web y verás que no estamos exagerando.  Además, cada plato se elabora al instante y con sumo cuidado, tanto es así, que incluso en los días de mucha afluencia colocan un cartel para que los clientes tengan paciencia.

Pero La Oca en el Océano, aparte de tener unos platos que quitan el hipo, es un lugar muy especial. Cada elemento de decoración está elegido y colocado con tanto detalle y gusto que el café tiene un ambiente mágico. Está lleno de rincones para perderse descubriendo pequeños objetos sorprendentes y para los días de sol, tienen un jardín muy cuco. Veréis cómo disfrutan los niños mirando entre las estanterías de este café, eso sí, con mucha precaución no se vaya a romper algo.

Es importante tener en cuenta que La Oca en el Océano tiene sólo horario de tarde, de ahí que os lo recomendemos como lugar para merendar. Bueno, para merendar y casi cenar pues sus platos son tan contundentes que casi ya saldrás cenado.

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