LIBROS PARA PEQUEÑOS LECTORES

¡Leer, leer y leer! Eso es lo recomendable para afianzar las letras, coger soltura, mejorar la comprensión lectora y ampliar vocabulario. La afición por la lectura ya viene después, aunque por supuesto se puede fomentar de pequeños leyéndoles cuentos y enseñándoles libros infantiles.

Crear un pequeño lector, bien sea por crear la afición o por exigencia educativa, es complicado, al menos, eso nos ocurre a nosotros en casa. Desde edad temprana, visitamos la biblioteca a menudo, cogemos libros en préstamo, acudidos a cuentacuentos y leemos en familia. Pero por mucho que hacemos, a la peque le cuesta ponerse a leer, y cuando lo hace, es más por obligación que por gusto. No obstante, si somos un poco empáticos, no es de extrañar que sea así. No hay más que pensar en aprender un nuevo idioma, difícil, ¿verdad? Pues a ellos les pasa más o menos lo mismo.

Para que coger soltura en la lectura no sea un suplicio, estamos transformando esa “obligación” en algo divertido porque leer es un placer, un hobby y además es imprescindible para nuestras vidas. Para ello, aparte de una temática que motive a la pequeña lectora, buscamos libros que vayan un poquito más allá. Estos son los tipos de libros que nosotros utilizamos para fomentar la lectura.

Libro-juegos para leer jugando

No hay nada como aprender jugando, así que los libros que convierten la lectura en juego son las más indicados para los primeros pinitos con la lectura (o al menos eso es lo que vemos en casa). Libros que hacen que los niños interactúen con la historia y quieran continuar leyendo para ver qué ocurre en la siguiente página.

Los libro-juegos se caracterizan por tener un texto corto que entremezcla un cuento o historia con una actividad a realizar con el libro. Cada actividad es un “reto” para el niño y algunos ponen a prueba alguna destreza, por lo que el logro motiva a continuar con la siguiente actividad y con ella, a leer de qué se trata.

Algunos libro-juegos están centrados en una actividad concreta como los libros de búsquedas. Otros proponen una combinación de actividades como búsquedas, laberintos, unión de parejas, etc.

El autor de libro-juegos por excelencia es Herve Tullet, un maestro capaz de cautivar a niños y adultos con dibujos sencillos y hacer que un punto en una página cobre vida. En nuestra publicación “Hervé Tullet, el autor de bestsellers para niños” comentamos más sobre este escritor y sus libros.

Lecturas cortas para mentes inquietas

Las primeras lecturas de los niños deben tener una duración muy limitada. 5 minutos puede resultar una eternidad si estás haciendo algo costoso y con pocas ganas. Por lo tanto, si elegís un libro o cuento de varias páginas, la lectura del niño deberá intercalarse con la del adulto. Veréis que con la lectura vuestras dotes de negociación también las pondréis en práctica (jajajaja) “yo leo este párrafo y tú este otro…”

Para evitar una lectura “por fascículos”, nosotros elegimos libros con lecturas cortas. Son perfectos los libros en los que cada página es un cuento como los de la colección 7 leguas de Kalandraka (tienen unos años, pero en casa son un éxito).

Otra forma de encontrar lecturas cortas son los libros de preguntas y respuestas. Los textos suelen ser cortos y sencillos e incluso ponen a prueba la curiosidad de los niños y su inquietud por aprender. Muchos de estos libros de preguntas y respuestas tienen unos dibujos muy llamativos e incluso fomentan la interacción de los niños con los libros a través de pestañas.

Unos libros que están a caballo entre los libro-juegos y los libros de lecturas cortas son los de adivinanzas. Cada adivinanza es un acertijo por descubrir, un reto por lograr. Además, las adivinanzas tienen textos muy divertidos y con rima, lo que divierte a los niños y además les introduce en la poesía.

poniendo en práctica lo que lees

La lectura es esencial en la vida. No hay ni un sólo día en el que nos vayamos a la cama sin haber leído algo, ya sea en un libro, en la televisión, en el móvil o incluso haciendo la compra. Para hacer entender a los niños la importancia de la lectura (no sólo es necesario para poder estudiar), nosotros utilizamos los libros de manualidades, de recetas o de experimentos.

Estos libros ilustran y especifican las instrucciones o pasos a seguir para lograr un fin, y para poder avanzar en lo que están haciendo es imprescindible seguir leyendo… “¿Y ahora qué Mamá?… Lee y sabrás qué hacer.”

Con estos libros, además de pasar un rato divertido en la cocina, ejerciendo de artistas o ilustres científicos, los niños van leyendo poco a poco y no relacionan la lectura con un esfuerzo o con algo obligatorio.

libros con “ayuda”

Toda ayuda es bienvenida en los comienzos de cualquier actividad, y la lectura no iba a ser menos.

Unos libros que ayudan mucho a agilizar la fluidez de la lectura así como a estimular la atención y la imaginación de los niños, son los libros con pictogramas. Se trata de libros en los que se sustituyen algunas palabras por imágenes que significan lo mismo.

Además de leer este tipo de cuentos, también podéis crearlos vosotros mismos en casa con pegatinas o incluso haciendo pequeños dibujos.

También podemos clasificar como libros con “ayuda” a aquellos escritos exclusivamente con mayúsculas o minúsculas, ya que permiten que los niños puedan entender bien las letras y así desarrollar su habilidad lectora.

Las nuevas tecnologías también pueden hacer su labor en el fomento de la lectura. Existen muchas apps con audiolibros que permiten escuchar el texto a la vez que éste aparece en la pantalla. Incluso algunos disponen de una función para establecer la velocidad de lectura. Respecto a las nuevas tecnologías siempre tenemos que recordar que no debemos abusar de ellas ni hacerlas sustitutas de otros recursos educativos, sino que deben ser un complemento.

 

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