ESCAPADA CON NIÑOS – SUIZA (CANTÓN DE ZUG)

Suiza es un destino perfecto para viajar con niños pues ofrece muchas actividades y servicios pensados para familias. Sin embargo, antes de comenzar el viaje hay que tener en cuenta que es un país caro, muy caro, a pesar de que los vuelos puedan ser relativamente económicos. Para hacernos una idea, de media, hay que multiplicar por tres los precios de España. Una vez mentalizados de este aspecto, ya sólo queda disfrutar de un país lleno de posibilidades muy interesantes, tanto para niños como para adultos.

En nuestra escapada de cuatro días al país de Heidi visitamos la casa que nuestros amigos José y Marta disfrutan junto a sus preciosas hijas en el cantón de Zug, en el centro de Suiza. Su cercanía a las ciudades de Lucerna y Zurich y la buena comunicación en transporte público entre las ciudades (tren y autobús), lo hacen muy atractivo como campamento base.

Llegar a Zug desde el aeropuerto internacional de Zurich es relativamente sencillo ya que existen trenes con bastante frecuencia. Además, si tomáis los trenes InterRegio de dos pisos, los niños disfrutarán del vagón infantil que además de estar decorado, cuenta con tobogán y otras atracciones para amenizar el trayecto.

Viajar con niños a países de frío puede dar mucho vértigo pero como dicen los de la zona, no hay tiempo malo sino ropa inadecuada. Es por ello que, a pesar de las bajas temperaturas, decidimos combinar las visitas culturales a las ciudades con actividades al aire libre. Para planificar el viaje con niños y buscar actividades, recomendamos la aplicación gratuita Family Trips.

En nuestro primer día visitamos Lucerna, considerada una de las ciudades más bonitas de Suiza, con su característico puente de madera cubierto Kapellbrücke. Recorrimos su casco antiguo y disfrutamos de sus casas pintadas con frescos. Además, como coincidimos con el Festival de Blues de la ciudad, el ambiente en las calles era increíble, a pesar de la lluvia había música y disfraces por todas partes. Antes de terminar la jornada en una chocolatería, (cuya visita es inevitable) visitamos el León Herido de Lucerna, un león gigante esculpido en la roca junto a un lago que nos impresionó a todos.

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Tras el día de visita cultural a Lucerna y una noche entera nevando, pasamos un precioso día en la montaña disfrutando de la nieve en Ratten. A pesar de no practicar ningún deporte, tirarse con el trineo, hacer guerras de bolas y dar vida a muñecos de nieve dio mucho de sí (más aún siendo la primera vez que los niños veían tanta nieve). Terminamos la jornada deportiva tomando un chocolate caliente en la típica cabaña-restaurante de montaña; aunque el chocolate lo pagamos a precio de oro, ocho euros por unidad, resultó reconfortante recargar fuerzas tras tanta actividad.

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Aprovechando que el tiempo nos daba una tregua, la mañana siguiente la pasamos haciendo una ruta en bicicleta. La bicicleta es un medio de transporte muy extendido en Suiza por lo que es sencillo encontrar tiendas de alquiler. Nuestro recorrido bordeando el Lago de Ägeri desde el pueblo de Unterägeri nos ofreció unas vistas impresionantes de la zona. En nuestro camino encontramos varias granjas, por lo que las paradas fueron frecuentes para ver a los animales de cerca. También pudimos visitar las tiendas de las granjas, unas pequeñas cabañas donde se puede adquirir leche, mantequilla, huevos y mermeladas producidos en las propias granjas.

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Después de la ruta junto al lago, hicimos una visita fugaz a la ciudad principal del cantón, Zug. El casco antiguo de la ciudad y las vistas al Lago de Zug son muy bonitas. Además, junto al lago los niños podrán divertirse viendo el Vogel Voliere, una pequeña exposición al aire libre de aves de los distintos lugares del mundo.

20161201_211603El último día en Suiza lo pasamos en Zurich. Estuvimos paseando por la avenida Banoffstrasse desde la estación de tren hasta el Lago Zürisee, la avenida con más joyerías por metro cuadrado. Al llegar al lago empezamos a callejear encontrándonos con pequeñas relojerías, joyerías y chocolaterías muy coquetas y llamativas. Antes de volver a la estación de tren para dirigirnos al aeropuerto, entramos en la impresionante juguetería Franz Carl Weber. Vimos unos juguetes tan chulos que salimos de la tienda con la carta a los Reyes Magos preparada.

Llegar 20161202_070832al aeropuerto desde Zurich nos llevó unos 15 minutos por lo que la espera para coger el vuelo la pasamos en la sala infantil del aeropuerto. La sala está perfectamente equipada para los niños y sus padres, lo que deja un buen sabor de boca de un país preparado para familias.

Sin duda nuestra escapada se quedó corta por lo que esperamos volver a Suiza y hacer las múltiples actividades que se nos han quedado en la lista de deseos. Quizá sea en verano para disfrutar del país desde otro punto de vista.