RUTA LAGO ÄEGERI – CANTÓN DE ZUG – SUIZA

Hace un tiempo visitamos el Cantón de Zug en Suiza, una zona muy cercana a Zurich rodeada de montañas y preciosos lagos. Aquel viaje fue durante el invierno, cuando la nieve crea preciosas postales de los picos nevados y las actividades de montaña son innumerables. Sin embargo, recomendamos su visita en cualquier época del año pues la nieve se transforma en prados verdes y los lagos están en pleno auge de bañistas, pequeños veleros y otras actividades acuáticas.

Tanto si vais en una época u otra, os recomendamos que hagáis una ruta con niños alrededor del Lago Äegeri, muy sencilla y con unas vistas increíbles. Esta ruta es tan bonita que la hicimos tanto en nuestra visita de invierno como en la de verano, se puede ver en contraste de ambas épocas en las fotos. Aquí explicamos el recorrido que se puede hacer en bici o a pie.

LADO DE UNTERÄEGERI – TRAMO DE BOSQUE

Esta ruta comienza en Birkewäldi Spielplatz, una zona infantil con tirolinas y columpios junto al Lago Äegeri. Desde aquí es necesario callejear un poco en dirección al centro de Unterägeri para tomar la carretera que lleva hacia el camping en dirección a Wilbrünnen. Para encontrar las direcciones tendréis que fijaros en las pequeñas señales-flechas amarillas. Si lo queréis buscar on line, la calle se llama Wilbrunnenstrasse (y para aprender algo más, “strasse” significa calle).

Siguiendo la carretera en esa dirección, dejando el lago a mano izquierda y un poco alejado del trayecto, pronto se pasa junto al camping de Unterägeri. Por esta zona ya se empiezan a ver las casas suizas típicas y con un encanto muy especial. En esta zona hay vaquerías que venden sus productos home-made (mermeladas, productos en conserva, verduras, etc.) en mini-tiendas de madera situadas a pie de carretera.

Continuando en paralelo al lago, se llega a una granja de cabritas, siendo una parada asegurada si vais con niños, y si lleváis un poquito de pan, podréis darlas de comer a través de la valla. Fijaros que en esta granja, al fondo de la zona en la que están las cabritas, se pueden ver ¡vacas con flequillo! Son muy curiosas y llamarán la atención de los más pequeños.

Al poco de dejar las cabras atrás, la carretera asfaltada termina dando paso a un camino de tierra que se adentra en el bosque. Esta parte de la ruta transcurre entre frondosos árboles y por ello, es la parte más bonita del recorrido. Aquí el camino separa dos zonas bien diferenciadas, a la derecha un bosque tupido (infranqueable) y a la izquierda el Lago Äegeri, la población de Oberägeri y su verde entorno.

A lo largo del recorrido por el bosque y cercanos al borde del agua, hay bancos para sentarse, tomar un respiro y contemplar el paisaje que rodea al Lago Äegeri. Precioso, sin duda.

LADO DE OBERÄEGERI – TRAMO URBANO

Cuando el camino del bosque llega a su fin, comienza una carretera asfalta y las casas suizas típicas vuelven a aparecen en escena. Aunque esta carretera está poco transitada, hay que tener cuidado porque los coches pueden circular en ambos sentidos.

Al poco de pisar el asfalto, en el lado del lago hay una explanada de césped que hace las veces de playa y de zona de pic-nic, por lo que es un buen lugar para tomar un respiro.

Dejando atrás la playa y continuando la carretera, ésta se cruza con una carretera de mayor entidad (Sattelstrasse). Esta carretera hay que tomarla hacia la izquierda para continuar en paralelo al Lago Äegeri.

Aunque no es necesario cruzar la carretera, recomendamos que lo hagáis en el segundo paso de peatones que encontréis nada más tomar la carretera. Justo en ese paso de peatones hay un aparcamiento y comienza una pequeña cuesta hacia la Torre de Morgarten (Morgarten Denkmal). Esta torre de piedra, desde donde hay una panorámica espectacular, conmemora la Batalla de Morgarten en 1315. Esta batalla está considerada “La Primera Batalla de la Libertad” ya que los campesinos vencieron a sus soberanos.

Tras bajar de la Torre de Morgarten, hay que cruzar de vuelta la carretera para retomar la acera  habilitada para bicis y peatones que va en paralelo al Lago Äegeri que nos dirige hacia la población de Oberaëgeri. Desde esta parte de la ruta se divisa el camino ya recorrido por el lado opuesta del lago. En esta zona, entre las casas típicas suizas plagadas de flores, hay varios restaurantes donde se puede tomar un respiro y un chocolate si el frío arrecia o un refresco si el calor aprieta.

Bien avanzada la ruta por la acera, ésta se adentra en Oberäegeri. Como aquí el tráfico aumenta un poco, recomendamos alejarse de la carretea principal e intentar ir siempre lo más cerca posible de la lámina de agua. Para ello hay que callejear un poco, incluso acercarse a la zona del embarcadero y su aparcamiento. Superado el tramo del centro de la ciudad, la ruta transcurre de nuevo por la acera de la carretera.

Llega un momento en el que se divisa un gran chorro de agua en el centro del lago, como si de un geiser se tratara. Justo cuando la carretera está a la altura del “geiser”, hay que torcer a la izquierda (es decir, se sigue bordeando el lago), para llegar al punto de partida. Para ello hay que atravesar un pequeño puente sobre el canal de agua que llega al Lago Äegeri. ¡Final de ruta!

DATOS PRÁCTICOS DE LA RUTA
  • Tipo de ruta: Circular
  • Distancia: 15 km
  • Tiempo: 2 horas (recorrido en bicicleta) – 5 horas (andando)
  • Dificultad: Baja. Sin desnivel.
  • Servicios:
    • Aparcamiento en Unterägeri y Oberägeri
    • Restaurantes en Unterägeri y Oberägeri
    • Tiendas en Unterägeri y Oberägeri
    • Merendero cerca del camping
    •  Playa:
        • Pública – cerca del camping tras la zona de bosque
        • Privada – de pago: Lido
  • Zona infantil: En el punto de inicio-fin
  • Carrito: Es necesario un 4×4 por la zona de bosque

Aquí os dejamos un croquis de la ruta con los lugares de interés más relevantes:

Si queréis conocer otras rutas o planes por Suiza aquí os dejamos unos enlaces de nuestras experiencias:

PREMIOS BLOG DEL BEBÉ 2019 – PEQUEÑOS PLANES

Compartimos con vosotros una buena noticia…¡Somos finalistas en la II Edición de los Premios Blog del Bebé! Whaaaattt? Sí, sí como lo oís. Pequeños Planes está entre los 5 finalistas al Mejor Blog de Ocio Familiar. Muchas gracias al Blog del Bebé por esta oportunidad que nos brindáis.

Los Premios Blog del Bebé reconocen la labor que hacemos los blogs relacionados con el mundo de la maternidad y la puericultura. Estos premios están divididos en 4 categorías:

  • Mejor Blog de Maternidad
  • Mejor Blog Revelación
  • Mejor Blog de Embarazo y Crianza
  • Mejor Blog de Ocio Familiar

Es un orgullo haber sido reconocidos como finalistas porque la selección está basada en criterios objetivos como calidad de contenidos, frecuencia de publicación, estética, usabilidad y diseño del blog, número de visitas mensuales y seguidores en redes sociales. Por lo tanto, nos reconforta y llena de alegría saber que el trabajo realizado y el tiempo dedicado a esta aventura de Pequeños Planes no sólo es reconocida por nuestros seguidores sino también por los compañeros.

finalista

Aunque ya nos sentimos ganadores por haber llegado hasta aquí, os animamos a votar y a que también conozcáis a otros blogs muy interesantes. Para votar no hace falta registrarse, tan sólo tenéis que seguir estos pasos:

  • Acceder a la web de votaciones: LINK PREMIOS
  • Elegir el Blog agraciado con vuestro voto (podéis votar en todas las categorías o sólo en una de ellas)
  • Pulsar en el círculo junto al nombre del Blog
  • Pulsar en el botón VOTO

Los ganadores serán elegidos por votación popular entre el 11 de noviembre y el 11 de diciembre a las 23:59h, por lo tanto, ¡pulgares arriba para darle al botón!

Por último, queremos agradecer de nuevo al Blog del Bebé por darnos este honor y también a los patrocinadores de los premios por hacer posible esta segunda edición: Rosaoazul , Bebitus , Emma y Tutete.

¡¡¡MUCHAS GRACIAS!!!

RUTA POR EL VALLE VERZASCA (SUIZA)

Si hablamos del Valle Verzasca, quizá muchos no sepamos ubicarlo en el mapa. Si decimos que sale en Goldeneye, la película de James Bond, nos empieza a sonar una presa gigante… Pues bien, el Valle Verzasca es un precioso valle de la parte baja de los Alpes del Lago Mayor y el Tesino en Suiza. Se encuentra rodeado de escarpadas montañas y regado por numerosas cascadas que desembocan en el río que le da nombre. Sus aguas turquesas, dignas de las mejores fotos de Instagram, sus piscinas naturales y el entorno hacen de este valle un lugar muy interesante para disfrutar de un día en familia si estás visitando la zona. Sigue leyendo para conocer los detalles de la ruta que proponemos en lo que llaman «Las Maldivas de Milán«, eso sí, con el agua muuucho más fría.

EL INICIO – Ponte dei Salti

Comenzamos esta ruta desde el aparcamiento localizado junto a la carretera del Valle Verzasca en Lavertezzo, una pequeña comuna de montaña en el Valle Verzasca. Es importante reseñar que, a pesar de lo recóndito del lugar y de pagar la hora a precio de oro, el aparcamiento se completa de buena mañana, por lo que conviene llegar antes de las 11 en época estival o en fin de semana.

Tras abandonar el aparcamiento, caminaremos aguas abajo del río para llegar al Ponte dei Salti (Puente del Salto) que se encuentra a nuestra derecha. El Ponte dei Salti es un puente medieval de doble arco construido en piedra que muchos utilizan de trampolín para caer en las turquesas aguas del río Verzasca. Aunque este arco es sólo el comienzo de la ruta, y tendremos que atravesarlo para proseguir nuestro camino, merece la pena pararse a contemplar su belleza. El color de las aguas es tan atrayente que estaréis tentados de montar campamento junto al puente y nada más llegar a la zona; sin embargo, os recomendamos que desechéis esta idea; el puente es una zona con mucho ruido y muy transitada.

Recuperados de la hipnosis que causa el puente y las hazañas de los intrépidos saltarines, toca reanudar la marcha al otro lado del puente, en la parte más boscosa y aguas arriba del río (es decir, doblamos a la derecha del puente).

En este lado del río Verzasca, el arte se funde con la naturaleza ya que el recorrido está salpicado por las obras de arte de la exposición “Un Sentiero per l’Arte”. Traducido como Un sendero por el arte, incluye un total de 20 obras de artísticas suizos, italianos y alemanes.

RECORRIENDO EL BOSQUE

Esta parte del recorrido comienza con un pequeño desnivel del terreno. Dado que el camino transcurre entre árboles, la subida se salva con los escalones que se forman entre las rocas y las raíces de los árboles. Estos desniveles (poco pronunciados) se encuentran a lo largo de todo el camino, pero en algunos tramos hay que tener cuidado pues están cerca de la pendiente que desciende hacia el río.

Una vez alejados de la zona cercana al Ponte dei Salti, llegaréis a una zona más ancha del río en donde se forman pequeñas pozas de aguas más tranquilas. Esta zona se llama Spiaggetta dei Sassi, lo que traducido sería Playa de Guijarros. Aunque no es una zona muy amplia, hay espacio suficiente para poder hacer un picnic, darse un chapuzón y disfrutar el entorno. Mucho cuidado con salirse de la zona de las pozas ya que la corriente puede ser fuerte.

Siguiendo por el camino del bosque, pasaremos delante de unas construcciones en piedra totalmente derruidas. Incluso una de ellas se ha convertido en una curva al derruirse el techo y dejar una cavidad (ojo, ¡no pasar!, sólo asomarse desde fuera). Es increíble ver cómo la vida del bosque ha integrado perfectamente las construcciones y las piedras están llenas de musgo.

Pocos metros después de las construcciones derruidas, la frondosidad de los árboles queda interrumpida porque hay que cruzar un afluente del río. Para ello hay que trepar por las rocas y cruzar pequeños pasajes de metal que permiten salvar los saltos de agua. Tras atravesar el afluente, se abre de nuevo el camino por el bosque.

Al poco de coronar unas escaleras de madera, veremos al otro lado del río una agrupación de casas pertenecientes a la comuna de Brione en el Valle Verzasca. Es aquí donde se encuentra el puente de metal que nos indica que la ruta ha llegado a su fin y emprender el camino de vuelta. Pero si las fuerzas de los peques flaquean, un adulto puede regresar al aparcamiento de inicio caminando por la carretera (sería como hacer una ruta circular); mientras, el resto del grupo espera tomando algo en un bar cercano al puente. No recomendamos hacer la ruta circular con niños para evitar que éstos caminen por una carretera con muy poco arcén.

DATOS PRÁCTICOS DE LA RUTA
  • Tipo de ruta: Lineal. Se puede hacer circular pasando por un tramo largo de carretera (no recomendable para hacer con niños).
  • Distancia: 3.5 km (ida). Si se hace circular son 6 km (no recomendado para niños pues hay un tramo de 2,5 km por carretera).
  • Tiempo: 3-4 horas (parando para comer y chapuzón)
  • Dificultad: Media. No hay mucho desnivel pero el sendero discurre entre rocas y las raíces de los árboles. Además la zona de agua puede ser peligrosa con niños muy pequeños. Recomendable a partir de 4 años.
  • Servicios en la zona de inicio-fin de ruta:
    • Aparcamiento (de pago: 2€/h por un máximo de 5h)
    • Restaurantes y bares en los pueblos de la zona
    • Zona de baño pública
    • Exposición “Un Sentiero per l’Arte” (esta ruta lo recorre parcialmente)
  • Carrito: No.

Este es un croquis de la ruta en el que se incluye el recorrido y los lugares de interés así como la alternativa para hacerla circular:

Si quieres conocer más sobre Suiza, sigue el siguiente enlaces:

Ruta del Agua – Embalse de La Jarosa (Madrid)

El Embalse de la Jarosa, ubicado en el municipio de Guadarrama, es el más pequeño de la Sierra de Madrid, aunque no por ello falto de belleza. Comprendido dentro del Parque Nacional de Guadarrama, el embalse y su entorno permiten la práctica de actividades en plena naturaleza siempre dejando aparte las actividades náuticas y de baño que están prohibidas.

Para disfrutar de la naturaleza y conocer esta zona, os recomendamos hacer una ruta en familia por el embalse, siendo La Ruta del Agua, la más apropiada para hacer con niños (dada su facilitad y corta distancia). No obstante, os dejamos el siguiente enlace en el que podréis encontrar otras rutas más complicadas en el entorno de La Jarosa.

A continuación os contamos todos los detalles necesarios para que organicéis vuestro plan con niños por el Embalse de La Jarosa en plena naturaleza y a pocos kilómetros de Madrid capital.

Ruta del Agua – Embalse de la Jarosa

Para llegar al Embalse de La Jarosa, a unos 60 kilómetros de Madrid, es necesario seguir la A-6 y luego tomar la M-614 en el kilómetro 47. En la primera rotonda debemos seguir dirección Guadarrama y en la segunda tomar el desvío a la calle Fuente del Espino. En las siguientes dos rotondas continuaremos todo recto hasta que la carretera se cruce con la calle San Macario, que habrá que tomarla a la izquierda. Esta calle desemboca en la Carretera de La Jarosa que nos llevará hasta el acceso al embalse, que está a la derecha y señalizado.

Una vez alcanzado el acceso al embalse, hay que continuar por la carretera que lo bordea y desviarse en la salida de La Jarosa II. Nada más tomar el desvío, podréis buscar sitio para aparcar.

Después de abandonar el coche, hay que volver hacia el desvío de la carretera para continuar por la pista de tierra que bordea el embalse de la Jarosa. Es aquí donde se encuentra el hito de madera que da comienzo a la Ruta del Agua.

Desde la pista de arena podremos acceder a la laguna de agua por las distintas puertas en el vallado. Merece la pena acercarse al agua de La Jarosa para contemplar las vistas y ver de frente la presa. Ojo con los peques que el acceso al agua es directo desde el interior del recinto vallado.

Siguiendo la pista de arena, llegaremos a un pequeño arroyuelo que habrá que atravesar (cuidado no os mojéis los pies), para luego pasar la puerta de metal que impide la entrada a vehículos.

Tras atravesar la puerta, continuaremos por la pista de arena desde donde se divisan unas preciosas vistas del embalse de la Jarosa ya que es una zona más elevada. Normalmente en esta zona suelen verse pacientes pescadores con sus cañas.

Al poco de cruzar la puerta, el camino empieza a alejarse de la lámina de agua para empezar a ir en paralelo al Arroyo Picazuelo e incluso ascendiendo un poco por una pequeña cuesta arriba.

Cuando el camino se ensancha, tomando la bifurcación a la izquierda se llega al cercado que limita el coto de caza del Palacio de El Escorial. En este momento de la ruta, tendréis que sopesar si visitar el cercado o si continuar la ruta, todo depende del cansancio de los peques, ya que la visita al cercado implica desviarse un poco y habría que retroceder sobre vuestros pasos para retomar la ruta.

Una vez de vuelta en la ruta, subiremos una cuesta pronunciada. Tras coronarla, veremos de frente, y tras otra cuesta al final de la red eléctrica, la Cruz del Valle de Los Caídos. Si los peques tienen fuerzas, os recomendamos que os acerquéis a verla. No obstante, tened en cuenta que para continuar la ruta es necesario retroceder sobre vuestros pasos.

Para finalizar la ruta desde este punto, tan sólo es necesario continuar de frente por la pista de arena y bajar hasta llegar al punto de inicio. Para llegar al mismo será necesario atravesar una barrera que impide el paso de vehículos.

Datos Prácticos de la ruta
  • Tipo de ruta: Circular
  • Distancia: 3.5 – 4 km
  • Duración: 2 horas
  • Dificultad: Baja, sólo unas pequeñas cuestas fáciles
  • Servicios en la zona de inicio-fin de ruta:
  • Carrito: No. Podría usarse un carrito de ruedas “todo-terreno” aunque en las cuestas hay algunas cárcavas que dificultarían el paso.

Para que planifiquéis vuestro día recorriendo la Ruta del Agua del Embalse de La Jarosa, aquí os dejamos un croquis con los lugares más destacables:

Un día en La Albufera de Valencia

La Albufera, situada a 10 kilómetros del sur de Valencia, es un lugar creado con cierta magia por la naturaleza. Se trata de una laguna separada del mar por una estrecha barrera litoral de dunas y bosque que, junto con su flora y su fauna, conforman un paisaje espectacular.  Es por ello, que este Parque Natural sea de visita obligada para todos aquellos que visitamos Valencia.

El plan que os proponemos para descubrir La Albufera con niños es de día completo, de forma que la mañana comienza con una/s ruta/s a pie y por la tarde, un paseo en barco (si es con la puesta del sol, mejor que mejor). Para unir la mañana y la tarde os recomendamos que comáis una auténtica paella valencia o uno de los muchos arroces que ofrecen los restaurante de los pueblos de El Saler o El Palmar. ¡Para chuparse los dedos!

Aunque como decimos, el plan propuesto es de día completo, libres sois de hacer una cosa, la otra o ambas. Planificad vuestra visita dependiendo de la edad de los niños y del tiempo que dispongáis. A continuación, os detallamos toda la información necesaria para que preparéis vuestro plan por La Albufera de Valencia.

RUTAS A PIE POR LA ALBUFERA

La mejor forma para descubrir un paraje natural e impregnarte de su entorno es recorrerlo a pie. No obstante, La Albufera tiene una extensión enorme (unos 24 kilómetros cuadrados), por lo que es imposible abarcarla entera y menos si vamos con niños. Por ello, el Parque Natural cuenta con distintas rutas o itinerarios para todos los gustos, tanto en longitud como en dificultad, e incluso temáticos (más naturales o más históricos). En estos enlaces puedes descargarte toda la información sobre las rutas del Parque: Visita La Albufera y Parque Natural de La Albufera.

Sin embargo, como familia de aventureros y amantes de la naturaleza que somos, hemos recorrido las rutas que considerábamos más apropiadas para los peques. Incluso hemos “creado” nuestra propia ruta combinando dos de los itinerarios propuestos por el Parque Natural. Sigue leyendo y te damos todos los datos:

Ruta por el Centro de Interpretación del Raco de L’Olla

El Centro de Interpretación del Raco de l’Olla es un centro de información y divulgación sobre el entorno de La Albufera, su historia y su interés ecológico. Asimismo este centro, que se encuentra entre la unión de la Dehesa y la propia Albufera, cuenta con una zona de reserva integral para la conservación de la biodiversidad.

La visita a este centro no sólo es interesante por transmitir educación ambiental para los pequeños y el público en general, sino porque además cuenta con:

  • una torre-mirador, desde donde se puede tener una vista panorámica de toda La Albufera y,
  • una senda interpretativa con observatorios de aves.

Para ayudaros en la planificación de la visita, hemos preparado el siguiente croquis de la ruta  (recuadro en verde) que incluye el recorrido y los lugares de interés.

  • Distancia: 1 km (ida y vuelta)
  • Duración: 1 hora (contando con la visita al centro, la observación de aves y el recorrido de la ruta)
  • Dificultad: Baja
  • Servicios: Centro de interpretación, aparcamiento, merendero y observatorios de aves

Para que aprovechéis la ruta al máximo, os recomendamos que llevéis vuestros propios prismáticos y que dispongáis de una pequeña guía de la avifauna, que bien podréis solicitar en el centro o descargarla aquí. Si no lleváis prismáticos, y si el tiempo lo permite, podéis utilizar el catalejo que el centro pone a disposición del público en uno de los observatorios de aves.

Es importante remarcar que esta ruta transcurre junto a la laguna donde descansan las aves, por lo que guardar silencio es clave para poder contemplar la belleza de estos animales.

Ruta por el Itinerario Botánico y el Estany del Puyol (combinada)

Esta ruta es una combinación de los itinerarios Botánico y Gola de Puyol propuestos por el Parque Natural de La Albufera.

Esta ruta combinada comienza por el itinerario botánico cuyo inicio se encuentra en la carretera asfaltada que hace las veces de aparcamiento tras el desvío hacia el Estany del Puyol. Este itinerario cuenta con 10 paradas con paneles informativos que describen la historia y las especies vegetales más destacadas de la zona.

El recorrido por el itinerario botánico, bien señalizado y trazado sobre traviesas de madera, tiene una longitud de unos 800 metros a través del bosque meditarráneo.

Al final del recorrido botánico, nos encontramos con una pista de tierra que hay que tomar a la izquierda. A los pocos metros se llega a la carretera asfaltada, la cual atravesaremos para continuar por la pista de tierra. Esta pista de tierra recorre parcialmente el Estany del Puyol que es una laguna artificial naturalmente repoblada por la floray la fauna de la zona . Si queremos visitar la playa, hay que tomar la bifurcación de la pista de tierra, de lo contrario, hay que abandonar la pista para comenzar el recorrido sobre el camino de arena entre los matorrales que bordean el Estany Del Puyol.

Cuando prácticamente ya hemos bordado el Estany del Puyol, nos encontraremos de nuevo con una pista de tierra bien conformada. A la derecha de la pista se ve el puente que atraviesa la Gola del Puyol que es la entrada del mar hacia el interior. A la izquierda, la pista nos llevará de nuevo a la carretera asfaltada que hace las veces de aparcamiento y que es el final de la ruta.

Esta ruta por el Estany del Puyol puede prolongarse un poco más si se recorre en paralelo la Gola del Puyol. Nosotros no prolongamos la ruta pues estaba cerrado el acceso por reforma del itinerario.

Para ayudaros en la planificación de la visita, hemos preparado el siguiente croquis de la ruta (recuadro en morado) que incluye el recorrido y los lugares de interés.

  • Distancia: Total – 3 km. Unos 800 metros para el recorrido de ida del Itinerario Botánico y 2 km para el recorrido por el Estany del Puyol.
  • Duración: 1,5 horas
  • Dificultad: Baja
  • Servicios: Aparcamiento

PASEO POR LA ALBUFerA EN BARCA

Uno de los encantos que tiene La Albufera es poder recorrer sus tranquilas aguas subido en una embarcación tradicional de la zona, los “albuferencs”. Estas barcas, a motor y empujadas por perchas en las zonas de aguas bajas,  están patronadas por guías locales que amenizarán el recorrido con la historia e «historias» de La Albufera. La oportunidad perfecta para poder contemplar una puesta de sol sin igual y de un paisaje único.

Durante el recorrido se podrán ver, además de la abundante avifauna, las casas típicas o barracas. Estas casas están construidas con los materiales accesibles de La Albufera como barro (para los ladrillos de adobe) y cañas (para los tejados). Alguna de ellas famosas por la serie “Cañas y barro” basada en el libro de Blasco Ibáñez.

Estas embarcaciones pueden tomarse en los principales embarcaderos municipales:

  • Puerto de El Saler
  • Embarcadero de la Gola del Puyol
  • El Palmar
  • Puerto Catarroja

El precio del paseo es de uno 4 o 5 euros siempre y cuando se llegue a un mínimo de ocupantes. Normalmente son 5 ocupantes, es decir, el viaje para una persona sola sería de unos 20-25 euros.

Sin duda, visitar La Albufera puede ser toda una aventura para los sentidos, el plan perfecto para ir con niños y disfrutar de la naturaleza.

 

ESCAPADA CON NIÑOS – MONASTERIO DE PIEDRA

Si hay un lugar donde el agua se convierte en espectáculo, ése es el Monasterio de Piedra. Como su nombre indica, este lugar de espectacular belleza tiene un Monasterio Cisterciense que data del siglo XIII. Yendo con niños y siendo amantes de la naturaleza, lo que más nos impresionó fue el Parque Jardín que acompaña al edificio, por lo tanto, en él nos centraremos. Bañado por el río Piedra, de ahí también su nombre, este jardín muestra cómo el agua ha creado un paisaje a su antojo, lleno de cascadas, grutas y lagunas para deleite de los visitantes. Continúa leyendo y descubre este precioso lugar, idóneo para una escapada en familia y con niños.

COMENZANDO EL RECORRIDO DE LOS JARDINES DEL MONASTERIO DE PIEDRA

El Monasterio de Piedra está ubicado en Nuévalos, Zaragoza, y para llegar hasta allí desde Madrid se requieren unas tres horas en coche. Aunque se podría ir y volver en el día, recomendamos hacer noche en la zona. 6 horas de coche y, mínimo, unas 5 más recorriendo el Monasterio de Piedra puede ser “too much” para los niños.

Nada más dejar el coche en el aparcamiento, hay que dirigirse hacia la entrada (previo paso por taquilla si no lleváis vuestras entradas). Tras pasar la valla-entrada, hacerte la correspondiente foto de bienvenida y coger el plano del recorrido, comienza una bajada que lleva al Vergel de Juan Federico Muntadas, con praderas de césped y árboles infinitos. Es en este momento, o al menos así nos ocurrió a nosotros, cuando que te das cuenta que estás en un lugar especial. De hecho, verás que hay gente tumbada en el suelo disfrutando de la calma y la energía que desprende.

Continuando el sendero, pronto de divisa una de las cascadas más espectaculares, La Caprichosa. Esta cascada se puede contemplar desde varios puntos, pero el más cercano al agua es el mirador del mismo nombre, previo paso por las pequeñas grutas de la Pantera, de la Bacante y del Artista.

Desde el Mirador de La Caprichosa, uno de los puntos más altos de la visita, comienza un recorrido por una zona de pendiente ligera en paralelo al cauce del río que incluso se llega a cruzar por un puente de madera. ¡Por todos lados se puede ver cómo corre el agua y se forman pequeños saltos y cascadas a su paso!

LA GRUTA IRIS Y LA ZONA DE PISCIFACTORÍA

Entre cascadas y saltos de agua, poco a poco se comienza a descender hasta llegar a la espectacular Gruta Iris. Llegar hasta ella es toda una aventura pues hay que introducirse en el interior de la roca y recorrer estrechos pasadizos con escaleras creadas en la propia piedra. ¡Los niños se sentirán como en auténticos exploradores!

La Gruta Iris es una enorme cavidad en la roca que alberga un pequeño lago de un color azul precioso desde donde se puede ver cómo el agua de la Cascada Cola de Caballo cae desde las alturas. 

Tras recorrer todos los pasadizos y escaleras de la Gruta Iris, se llega al exterior, al mismo pie de la  Cascada Cola de Caballo. Verla de frente impresiona, no sólo por su belleza sino porque minutos antes has estado justo detrás en el interior de la tierra.

A partir de este punto, el recorrido vuelve a ser más o menos llano dado que se encuentra la zona de Las Pesqueras. Se trata de grandes balsas de agua llenas de truchas, pues es un centro de piscifactoría. Aquí los niños disfrutarán mucho dando de comer a los peces.

Las final de la zona de piscifactoría está el Lago Espejo y la Peña del Diablo que conforman un paisaje increíble.

El camino hacia la salida está acompañado de zonas frondosas y pequeños rincones para disfrutar de la naturaleza como la Cascada de los Chorreaderos donde múltiples chorros de agua recorren una pared llena de vegetación.

MÁS ALLÁ DEL PARQUE JARDIN

Además de la visita a esta paraje natural, en el Monasterio de Piedra se puede disfrutar de las exhibiciones de aves rapaces en la pradera preparada al efecto que se encuentra justo a la salida del Parque Jardín. Durante la exhibición, dos cetreros expertos nos muestran halcones, águilas y otras rapaces y exhiben la majestuosidad de estas aves.  Además, con pequeños ejercicios donde también intervienen los niños, los cetreros ponen a prueba la agilidad y destreza en la caza de las rapaces.

Como comentábamos al principio, como su propio nombre, en el lugar se encuentra un Monasterio cisterciense que encierra siglos de historia. Cada 20 minutos se realizan visitas guiadas que recorren los principales espacios del edificio aunque sin duda el más interesante (a nuestro juicio) es la Antigua Abadía, parcialmente derruida.

El Monasterio de Piedra también alberga el Museo del Vino y el Museo del Chocolate, así como una exposición de carruajes, así que la visita da para mucho.

RECOMENDACIONES PARA VISITAR EL MONASTERIO DE PIEDRA

Antes de visitar el Monasterio de Piedra, consulta la meteorología ya que la visita, a excepción del monasterio propiamente dicho, se realiza al aire libre. No obstante, ten en cuenta que aunque lo visites en verano, en las grutas refresca bastante. Nosotros visitamos el Monasterio de Piedra en agosto, pleno verano, y eché en falta una chaquetita (eso sí, soy muy friolera).

La mejor época para visitar el Monasterio de Piedra es en primavera porque el río Piedra lleva más caudal y las cascadas son más espectaculares, o el otoño por la paleta de colores de los árboles. Sin embargo, cualquier época es buena para la visita.

Aunque el recorrido lo pueden realizar niños pequeños sin mucha dificultad, es importante que tengamos precaución con ellos en algunas de las zonas como, por ejemplo, en las grutas o en algunas escaleras que encontraremos por el camino.

No es un lugar para ir con carrito de bebé. De hecho, vimos a varias familias cargar con el carro y cómo iban sufriendo en algunos momentos subiendo y bajando por las escaleras o desenganchando las ruedas de las piedras del suelo.

En la parte baja del Monasterio de Piedra se encuentran las grandes balsas de la piscifactoría. Una de las cosas que más disfrutan los niños y dar de comer a las truchas, por lo que no dudéis en comprar alimento para peces que venden a la entrada del Monasterio de Piedra.

Y dado que en la zona es típico comer trucha, recomendamos que aproveches la visita para darte un homenaje con este pez de río. En muchos restaurantes cercanos la preparan muy rica.

Organiza tu visita teniendo en cuenta los horarios de apertura (no sólo del Parque Jardín sino también del Monasterio) y los pases de las exhibiciones de aves y rapaces.

La entrada a la pradera de exhibiciones se abre pocos minutos antes del comienzo del espectáculo por lo que recomendamos que estés unos minutos antes del pases para tener un buen sitio.

LACUNIACHA, el parque faunístico del Pirineo

Ubicado en pleno corazón del Valle del Tena, se encuentra Lacuniacha, un parque faunístico perfectamente integrado en la naturaleza, donde los animales viven en libertad y rodeados de un paisaje inigualable. Sigue leyendo para conocer más sobre este lugar tan recomendable para ir en familia con niños.

COMO LLEGAR a LACUNIACHA

Lacuniacha pertenece al municipio de Piedrafita de Jaca, un pequeño pueblo del Pirineo Aragonés a los pies de la Sierra de La Partacua, en el Valle del Tena (Huesca).

El desvío para llegar hasta este parque faunístico desde la carretera A-136 está señalizado y nada más atravesar Piedrafita, no hay más que seguir las indicaciones hacia Lacuniacha.

Al llegar al parque, encontraremos a nuestra derecha un aparcamiento de tierra y a la izquierda el gran casetón de madera, que hace las veces de recepción y tienda de regalos.

Dado que en Lacuniacha quieren respetar al máximo el medio ambiente, no ofrecen planos del parque, por lo que recomendamos hacer una foto del recorrido. Aunque recorrer el parque no tiene pérdida, es mejor llevar con nosotros la foto para conocer la ubicación de los animales y de los lugares de interés. También se puede descargar desde la página web.

LOS HABITANTES DE LACUNIACHA

Los habitantes de Lacuniacha son, entre otros, cierzos, renos, cabras montesas, jabalíes, todos ellos representantes de la fauna que vive o vivió en algún momento en el Pirineo, y que bien, han nacido en cautividad, provienen de centros de recuperación, o han sido rescatados.

Lacuniacha no es un parque zoológico al uso en el que los animales viven en espacios pequeños que poco representan su hábitat natural. En este parque, sus habitantes están en régimen de semi-libertad, en grandes recintos perfectamente integrados en el paisaje. Es por ello que los animales no están acostumbrados a la presencia humana, por lo que no los encontrarás junto a las vallas. Este hecho hace que durante la visita pongáis a prueba vuestras dotes de observadores  e incluso juguéis a quién encuentra antes a los individuos.

Cada recinto está conectado con el siguiente a través de puertas con poleas (“Sssshhhh» ábrelas y ciérralas con cuidado para no espantar a los animales con el ruido). Sin embargo, el vallado está preparado para que la fauna autóctona pueda circular por los recintos en total libertad. De este modo, a las más de 120 individuos se les suma otros animales como ardillas y erizos, que también encontrarás por el camino.

Para conocer mejor a estos habitantes, cada recinto cuenta con uno a varios carteles con las características más destacables de los animales. Además de los textos y las imágenes, cada cartel incluye algo característico de cada animal, bien la cornamenta o bien una pezuña. De esta forma, aunque los animales no se pueden tocar (como decimos viven tranquilamente en su entorno y en libertad), estos elementos pueden tocarse y así los niños se acercan al animal.

EL PARQUE y SU RECORRIDO

En un parque faunístico, como su nombre indica, lo más importante son los animales. Sin embargo, al referirnos a Lacuniacha no podemos olvidarnos de hablar de su entorno y la belleza de sus 30 hectáreas.

El parque de Lacuniacha se encuentra integrado en el bosque de La Pinosa. Para poder recorrerlo, tan sólo es necesario seguir el sendero de montaña de unos 4 kilómetros y medio y con un algún ligero desnivel en algunos tramos (aunque completamente asequible por lo más pequeños). Este sendero transcurre entre bonitos ejemplares de la flora de la zona como pinos, robles y acebos, entre otros.

Pero no sólo el entorno vegetal llama la atención, sino también el emplazamiento entre las grandes montañas del Valle del Tena. Es destacable el paisaje que se contempla en el Mirador de la Peña Telera. Llegar hasta él requiere ascender un tramo bastante empinado, que nos desvía un poco del recorrido faunístico, tras la zona de merendero. No obstante, recomendamos este pequeño esfuerzo físico ya que las vistas son espectaculares.

CONSEJOS PARA LA VISITA

A continuación incluimos unos consejos que consideramos útiles para poder disfrutar de la visita:

  • Lacuniacha está abierta durante todo el año, pero los horarios de apertura varían en función de la estación. Consulta los horarios en la web.
  • Consulta la climatología antes de realizar tu visita para poder llevar la ropa adecuada.
  • Aunque la previsión del tiempo sea favorable, es recomendable llevar siempre algo de abrigo pues hay partes del recorrido bajo árboles de sombra y puede refrescar.
  • Dado que el recorrido se realiza a través de un sendero de montaña, utiliza calzado adecuado. Os recomendamos llevar bastones para ayudar con el equilibrio, sobre todo si se visita en la época de invierno (por si hay placas de hielo).
  • A mitad del recorrido hay una pequeña zona de merendero con un bar, un lugar ideal para hacer un algo en el camino y descansar un ratito.

  • Hay que tener en cuenta que los animales están en semi-libertad, por lo que es posible que no estén cerca de nosotros y haya que buscarlos. Recomendamos jugar con los niños a ser «avistadores de animales». Así agudizarán su capacidad de observación y paciencia.
  • Realiza el recorrido con tranquilidad, evitando hacer ruido, de lo contrario los animales pueden asustarse y esconderse. Pasa de un recinto a otro sin soltar las puertas bruscamente.

RUTA CON NIÑOS A CANTOCOCHINO (LA PEDRIZA – MADRID)

La Pedriza, situada en el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama de Madrid, es uno de los lugares más frecuentados en familia por aquellos que amamos la naturaleza, ya que es un espectáculo natural con mil y un rincones por explorar. De hecho, ésta no es la primera vez que proponemos planes con niños en La Pedriza, ya que lo hicimos cuando visitamos el Castillo de Manzanares y el Embalse de Santillana. En esta ocasión, vamos a caminar entre sus rocas para descubrirla a través de una ruta para hacer en familia fácil y, como siempre, pensada para todos los públicos. Si estáis buscando un plan de fin de semana con niños en la naturaleza, continuad leyendo sobre esta excursión en familia que recorre este paseo desde El Tranco hasta Cantocochino.

COMIENZO DE LA RUTA – EL TRANCO

Para llegar hasta el comienzo de la ruta, debemos dirigirnos hacia el municipio madrileño Manzanares El Real. Por la M-608, se llega a la rotonda con la estatua de un senderista en el centro. En la rotonda, hay que tomar la salida hacia el centro del pueblo y nada más cruzar el puente, cogeremos el primer desvío hacia la izquierda que es comienzo de la Avenida de La Pedriza. Siguiendo esta avenida, pronto veremos un cartel que anuncia el Hostal El Tranco y a la izquierda una pequeña explanada de tierra donde podremos aparcar el coche.

Una vez abandonado el coche, debemos caminar hasta el final de la explanada de tierra donde se encuentra una barrera que impide el paso de vehículos. Cruzando la barrera, continuaremos por el camino de tierra, unos cuantos metros más adelante, el camino se abre hacia la izquierda para dejar a la vista una balsa del río donde hacer unas bonitas fotos y lanzar alguna “rana”.

Continuando por el camino llegaremos a una súper roca, que hace las veces de suelo y desde donde podremos contemplar cómo fluye el río. Nada más cruzar la placa de roca, llegaremos de nuevo al camino de tierra que nos recuerda que aún estamos en zona urbana, pues encontraremos coches aparcados y el muro de una casa. Seguiremos el camino hasta que éste se cruce con el asfalto de una zona de aparcamiento. Desde aquí nos dirigiremos a la izquierda, hacia el fondo de aparcamiento para comenzar de nuevo a andar sobre tierra. Tras abandonar la zona asfaltada, el resto de la ruta transcurre por el interior de La Pedriza, por lo que en todo nuestro camino estaremos acompañados de las grandes formaciones rocosas de este paraje.

FINAL DE LA RUTA – CANTOCOCHINO

Yendo en paralelo al río, el camino de tierra se transforma en una pequeña calle de granito que nos conducirá a la parte más elevada de la ruta. En este punto podremos contemplar una bonita vista del río con las montañas al fondo.

Desde aquí, comenzaremos el descenso hacia Cantocochino. Nada más empezar a bajar, el camino de tierra se intercala con granito por lo que en esta parte tendremos que tener cuidado por dónde pisamos, sobre todo con los más pequeños. Una vez volvemos a llegar abajo, casi a la altura del agua, de nuevo empezaremos a subir un poco en paralelo a grandes bloques de granito.

Cuando el terreno comienza a despejarse de rocas, llegaremos a La Foca, un chiringuito que ofrece bocadillos y refrescos, el lugar perfecto para un pequeño descanso. Aunque no siempre está abierto para servir comidas, su ubicación es perfecta a para hacer un alto en el camino y contemplar el río de cerca.

Al poco de pasar por delante de La Foca, llegaremos al puente de madera que cruza el río y que nos conducirá a una zona despejada de rocas y con un amplio camino de tierra hacia la izquierda.

Continuaremos por este camino hasta Cantocochino, el final de nuestra ruta. En este tramo del recorrido el río queda a nuestra derecha y está mucho más accesible que antes, os aconsejamos que os acerquéis al agua.

Sabremos que hemos llegado a nuestro destino cuando empecemos a ver la zona de aparcamiento que hay frente a los restaurantes de esta área recreativa de Cantocochino.

Antes de concluir la ruta, os recomendamos que hagáis un alto en el camino en el localizador de cimas de La Pedriza para identificar estos lugares de interés.

DATOS GENERALES DE LA RUTA

Para que resulte más sencillo hacer el seguimiento de la ruta, hemos preparado el siguiente croquis con el recorrido y los lugares de interés.

A continuación, incluimos los datos generales de la ruta:

  • Distancia: 5 km (ida y vuelta)
  • Tipo de ruta: Lineal
  • Dificultad: Media – debido que parte de la ruta transcurre por terreno rocoso
  • Tiempo: 2 – 3 horas ida y vuelta (según el paso de los niños)
  • Servicios:
    • Zonas de restauración al inicio y al final de la ruta
    • Refugio: La Foca.
  • Aparcamientos: En El Tranco (inicio de la ruta) y en Cantocochino (final de la ruta). Gratuito.
  • Niños: Si (a partir de 6 años)
  • Carrito: No
  • Atención:
    • No se permite el baño
    • Llevar buen calzado porque hay muchas rocas